domingo, 5 de agosto de 2007

CHAPUZAS EN SORIA

No quiero volverme repetitivo pero Javier Marías y Manuel Vicent son mis columnistas preferidos, siento predilección por ellos. Procuro no perderme ninguno de los artículos que publican. Este primer domingo de agosto, muy caluroso, Javier nos ha abandonado. No aparece en su columna habitual de El País Semanal. Sin embargo para compensar esta perdida Manuel Vicent se agranda en la última página del Diario El País, cubriéndola entera con un artículo sobre Graham Green, titulado “Nada como el pecado”. No tiene desperdicio.

Javier Marías se ha tomado vacaciones en agosto -me entero por su blog- (horror de mes) y se ha perdido por los recuerdos de su infancia en Soria.
“Los escenarios de la niñez dan algo de miedo, que va en aumento cuanto más tiempo pasa sin volver a ellos. Uno teme la excesiva nostalgia, también que el sitio haya cambiado tanto para considerar cualquier detalle alterado una afrenta personal a la memoria propia”.

Con motivo del Centenario de la llegada de Antonio Machado a Soria, el equipo municipal con apoyo de otras instituciones regionales y nacionales, ha confeccionado una serie de actos durante todo el año.
Uno de ellos, y en homenaje al poeta, ha sido la inauguración, en el paraje denominado “Cuatro vientos” de una escultura de hierro oxidado, junto a una plataforma de cemento y unos focos cuestionadamente situados, que ha sembrado la polémica entre las gentes humildes de Soria.
Para muchos, entre los que me incluyo, la escultura está colocada en un lugar que molesta la visión del paisaje. Javier Marías arremete contra ella también. Coincido con él que podía haber sido más pequeña y su ubicación en otra situación que no moleste.

Otra polémica ciudadana, de la que Javier Marías hace referencia en su artículo “Contra los ojos de Machado” (publicada en este blog con fecha de hoy) es la escultura del “Caminante” (Dos hombres simbolizan el legado poético de Machado. Uno de ellos, el caminante, provisto de una maleta, lee unos versos del autor sevillano, el otro escucha) en la Plaza Mariano Granados –conocida popularmente como “del chupete”-. Realmente la escultura queda pequeña y estoy de acuerdo con Marías en que la plaza ha quedado peor de lo que estaba.

Hay más controversias en Soria: El Parador Nacional Antonio Machado se ha modernizado convirtiéndolo en mastodóntico. La margen derecha del Duero se renegera de manera totalmente anárquica. La ciudad del medio ambiente…

Gracias a nuestros políticos Soria está peor de lo que estaba, y lo que no sabe el Sr. Marías es lo más desgraciado: las cifras desproporcionadas que han costado estas esculturas y su colocación.

Mientras tanto, seguiremos representando los mismos papeles, los políticos harán lo que les venga en gana y los que criticamos seguiremos siendo siempre los mismos. Parece cómico pero todo esto nos cuesta mucho dinero a los contribuyentes. Tan solo sugerimos un poco de sentido común.

6 comentarios:

u dijo...

Una tarde vi a Marías paseando cerca de la Plaza Mayor. Todavía me gustaba, entonces.

ASFOSO dijo...

¿Ya no te gusta u minúscula?

u minúscula dijo...

No, ya no. Me resulta arrogante, y me da mucha pereza la gente soberbia.

Oiga, ¿es acaso costumbre bloguera responder a los posts en la propia página? Sepa que de eso/esto no tengo ni idea, y de casualidad, o por curiosidad, aterrizo aquí y veo su pregunta bajo mi comentario.

Tengo ganas de escribir alguna cosa que no existiría (aunque aún no exista) sin aquello que me escribiste el otro día.

mi despertar dijo...

muy interesante es tu blog

raquel dijo...

Sí, ojalá que hubiera un poco de sentido común. Es como si la historia se siguiera repitiendo una y otra vez.
Un abrazo

Marino Baler dijo...

Me he permitido pasear y perderme por su blog.
Siento no poder cambiar las palabras pero no conozco otras que no sean de admiración y asombro hacia sus magníficos escritos.
Es para mi un verdadero placer el poder leerle así como, una verdadera suerte haber podido leer algunos de sus escritos sobre Soria, desde el punto de vista de las gentes que la viven, que la disfrutan y la sufren y no desde el mercantilismo con el que tratan de atraernos a los sitios.

Un saludo.