miércoles, 22 de agosto de 2007

COSTA QUEBRADA


Durante los días que estuve en Santander, cercanos temporalmente y a la vez muy lejanos -han pasado tantas cosas desde entonces-, me acostaba muy tarde y era despertado a primera hora por los cantos ensordecedores que provocan los jilgueros. Mi habitación es una buhardilla. Al lado de uno de los “velux” hay un gran árbol. Desde ahí los pájaros se desplazan al ventanal y caminan por el cristal produciendo un ruido que me despierta y ya no puedo conciliar el sueño.

Una de esas mañanas recorrí en bici toda la Costa Quebrada (Situada al Oeste de Santander con alineación SO/NE, esta costa, catalogada en el Inventario de Puntos de Interés Geológico del IGME (Instituto Geológico y Minero de España) e incluida en los LIC (Lugares de Interés Comunitario), se extiende desde la isla de la Virgen del Mar, patrona de Santander, hasta los arenales de Canallave y Valdearenas, en el Parque Natural de las Dunas de Liendres), desde Corbán hasta la desembocadura del Río Pas, entre Liencres y Mogro. Estuvimos pasmándonos de la destrucción del entorno de la costa. Las urbanizaciones, la mayoría de dudoso gusto, aparecen como champiñones. Hay una vista desde Portío hacía Cerrias que es lacerante, hace temblar y también jurar. Recuerdo la belleza natural de ese paisaje ahora desolado por las fauces especulativas.

Después de pedalear sosegadamente por el pinar de las Dunas de Liencres, un interior espectacularmente bello, nos desviamos hacia Prezanes para contemplar la crueldad a la que han sometido el alto del Cuco. Es de juzgado de guardia. Según ARCA “esta urbanización es sin duda el más grave atentado paisajístico y ambiental que se está cometiendo en el litoral de Cantabria y responde al modelo de especulación salvaje que promueve el Ayuntamiento de Piélagos y que ya ha cosechado cuatro sentencias de demolición en Liencres. Recordemos que la primera redacción del POL protegía toda la zona como Área de Interés Paisajístico, pero el Ayuntamiento maniobró para evitarlo durante el periodo de tramitación del Plan. Además la construcción de la urbanización supondría la destrucción de los restos arqueológicos situados en el Alto del Cuco, formados por fortificaciones y trincheras de la guerra civil española, los cuales poseen un gran valor histórico, hasta el punto de que las citadas estructuras militares han merecido la incoación por la Consejería de Cultura de un expediente para su catalogación como Bien de Interés Local, protegiendo su entorno al amparo de la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria”.

“Cantabria Infinita”, curiosamente, avanza cada vez más rápido hacía la destrucción, mientras su Presidente hace el ridículo delante de las cámaras nacionales. Desgraciadamente en estos y otros emplazamientos similares, dentro de muy poco tiempo, no existirán lugares verdes. Aquí todo es sometido a la dictadura inquebrantable de los promotores con el consentimiento de las corruptas corporaciones municipales. Cambian cemento por espacios verdes. Cantabria no merece este desaguisado. Apostemos por aportar soluciones - mañana puede ser muy tarde-. Una de ellas es que se haga justicia, pero eso es otro cantar.

3 comentarios:

raquel dijo...

Es una tristeza, sí. No sé por qué les cuesta tanto regular eso... bueno, si es el dinero y los favores políticos lo que marca el destino de nuestras costas... en fin.

Hacía días que no entraba y me han sorprendido los cambios en tu blog.
Un abrazo

Luis López-Cortés Martínez dijo...

Gracias Raquel. ¿Te gustan los cambios?. Besitos.

raquel dijo...

Sí, sí, me gustan. Luego te comento más porque ahora estoy utilizando un ordenador diferente al mío y los "settings" no están igual así que lo veo todo un poco más pequeño de lo normal.
Besos