jueves, 17 de julio de 2008

MIMMO ROTELLA


El otro día en una de mis entradas escribía que mi amigo veronés Iano(Sebastiano) me había enseñado obras de un famoso cartelista. He estado investigando y se trata de Mimmo Rotella (Catanzaro 1918-Milán 2006). En 1954 se instala en Roma y allí realiza sus primeros carteles: panfletos arrancados de las paredes, traspasados al lienzo, tanto en positivo como en negativo, y ahí nuevamente desgarrados, señalando con esta última intervención un “gesto de protesta contra una sociedad que ha perdido el gusto por el cambio”. Estos décollages, que Rotella efectúa sin conocer otros trabajos de su tiempo – pienso, también en artistas como los españoles Antoni Tàpies, Josep Guinovart, Albert Ràfols-Casamada Rafael Canogar, Juan Genovés; el alemán Wolf Vostell o los italianos Albert Burri, Michelangelo Pistoletto y Emilio Vedova -, constituyen su modo personal de participar del clima de lo informal, pues son, en efecto, grandes formas abstractas.



Desde 1965, Rotella utiliza sistemáticamente medios fotomecánicos para transponer imágenes repetitivas sobre la tela, antes de volver a los décollages que, en la serie “Blanks”, usan las hojas monocromas que los anunciadores colocan en sus paneles entre dos campanas sucesivas y que se encuentran eventualmente enriquecidos con trazos de aerosol, eslóganes y dibujos. En estos años y los posteriores, el trabajo plástico de Rotella se nutre de sus raíces tanto en fuentes autóctonas como en la propia historia del arte del siglo XX, especialmente del informalismo y del Pop norteamericano. Rotella es el primer artista en usar la técnica del “décollage”, para conseguir una atmósfera Pop que muchas veces aparece con referencias a movimientos pictóricos anteriores, como el tachismo o los “collages” de Kurt Swhwitters.

En los años ochenta y noventa asistimos al reconocimiento oficial de la labor del pintor, así como a su definitiva maduración estética. Expone en 1986 en el Museo de Arte Moderno de la villa de París, y múltiples exposiciones colectivas e individuales en todo el mundo. En el 2001 Harald Szeemann lo invita a participar en la 49 edición de la Bienal de Venecia, y lo pone al lado de artista como Josep Beuys, Cy Twombly y Richard Serra, como pilares del arte del siglo XX. Pero también, con la madurez total de su discurso plástico, su lección estética parece perfilarse con más nitidez. Este tejido complejo se convierte para el espectador gracias a rascaduras del color con una espátula en un exceso de lo visible, en una red de relaciones inagotables.

El aferrarse sin esperanza a la forma artística de producción del cuadro pintado, y el cuestionamiento simultáneo de este proceder en su condicionamiento histórico, forman el fundamento del arte de Mimmo Rotella. Conciencia de la tradición y crítica de esa misma tradición, que se funden en su obra de forma especial y de reflexión artística, que no conduce a un arte seco conceptual, sino a una propuesta sensual y seductora. Quizás, por ello, Mimmo Rotella es uno de los artistas italianos más alusivos y refractarios, siempre quiso ser entendido en el lenguaje de la pintura, porque la pintura, para él, es otra forma de pensamiento.

Considerado el Andy Warhol italiano. Conocido por la crítica como el rompecarteles, adquiere notoriedad mundial. Sería la respuesta de Europa al Neodadá y al Pop Art norteamericanos. Sus obras se contemplaron en museos como el Guggenheim de Nueva York o el parisino Centro Pompidou.

Curiosamente pude ver en el Centro Pompidou su obra expuesta en 1979. ¡Ya decía yo que me sonaba!

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Creo que alguna vez escuché el nombre de Rotella a propósito de su fallecimiento hace un par de años atrás. Lo del gesto de protesta me hace pensar que el cartelismo se ha reemplazado por los graffitis en los tiempos que corren.

Saludos cordiales.