martes, 9 de junio de 2009

SANTORINI, JAY LENO, SORIA, TARIFA...


Aprovechando mi última estancia en Peñíscola visité el Restaurante Santorini. En la barra del local tuve una charla con Rafa, su dueño. Hablábamos del nombre del restaurante y le comenté que, cuando lo abrió, pensaba que se trataba de un lugar de comida griega. Sin embargo, su especialidad es la comida italiana. Me dijo que buscaba un nombre marítimo y que Santorini le había impactado tanto en una visita vacacional que decidió ponerle ese nombre tan sonoro. También conozco Santorini y, realmente, es un lugar apasionante. Me embarqué en El Pireo y al aproximarme a la isla volcánica y contemplarla a lo lejos -y luego de cerca-, tuve una visión diferente a todo lo que conocía. La isla, desde unas millas antes de llegar, aparece como un paisaje nevado en la parte más alta, por encima del acantilado. Más cerca, la curiosa nevada se va convirtiendo en casitas blancas perfectamente alineadas en torno a las cumbres. Permanecí cuatro días en Santorini y, desde allí, en un rápido catamarán, me dirigí a Mikonos.
La mujer de Rafa me preguntó de dónde era. Al decirle que vivía en Soria, respondió rápidamente que no conocía a nadie de allí. Algo parecido me pasó hace años en Tarifa. Fuimos a un camping, cercano a la playa, para disfrutar del espectáculo que provocan las tablas de windsurf. Mi coche entonces llevaba las placas de la matricula de Soria y el recepcionista se quedó perplejo al verlas. Nunca antes había visto ninguna matricula de ese lugar tan extraño. A este paso, los habitantes de Soria nos convertiremos en algo exótico. Esperemos que sea para bien.
Al hilo de esto, recuerdo una noticia que dieron en televisión el otro día. Después de diecisiete años siendo el programa más visto de Estados Unidos, Tonight Show (Jay Leno) se despedía. En el último programa rescataban cortes graciosos de emisiones anteriores. En uno de ellos, preguntaban a un hombre de unos 40 años con qué países tenía fronteras EE. UU. El primer país lo soltó con rapidez: Australia. El segundo le costó un poquito más. Nada más y nada menos que Hawai.
En otro de esos cortes, el entrevistador preguntaba a otro tipo, más joven que el anterior, si sabía en qué país se encuentra el Canal de Panamá. La pregunta desbordó al muchacho –no era para menos- y pidió una pista. El presentador accedió. Es igual que si te pregunto dónde se encuentra la Gran Muralla China. Ah, ya, esa es fácil. China, respondió. Entonces, dime ahora en qué país está el Canal de Panamá. Gracias, ahora sí… en China.

3 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Y yo que te iba a preguntar por qué Santorini te sonaba a comida griega...es que en el ordenador que estoy no tengo el Google Earth.

Tus experiencias ante la gente que no conoce a personas de Soria...bueno, creo que te sentirás identificado con la columna que publicaré en los próximos días.

Me enteré lo de Jay Leno...da la casualidad de que tengo en videotape una edición especial de su Tonight Show cuando fue el final de Friends; tipo talentoso que le ganó la pulseada a David Letterman por heredar el puesto de Don Johnny Carson.

Los ejemplos...y cuando estudios internacionales afirman que los estadounidenses tienen conocimientos ridículos de geografía, pues allí tienes un par de ejemplos.

Saludos afectuosos, de corazón.

farregui dijo...

Pero, si vives en Soria, estoooo, ¿cómo no hablas inglés? Comprendo que con tánto barco en el puerto puedes llegar en cinco minutos a Singapur, pero ¿castellano?. ¡Qué raro! Por cierto, me encanta vuestra torre Eiffel.

Ajio, ajio!!

C.C.Buxter dijo...

Si te sirve de consuelo, yo conozco a dos sorianos. Uno es tío político mío y natural de Talveila, un pueblo pequeño en el que pasé un mes de agosto, sorprendido porque nadie se bañaba en la piscina (lógico, el agua estaba congelada) y porque, de noche, había que taparse hasta el cuello para no resfriarse.

El otro fue profesor mío de literatura en el instituto Terra Roja, en Santa Coloma de Gramenet; se llama Silvano Andrés de la Morena y, además, es poeta.

Ya ves que, al menos a mí, no me pasa con los sorianos como a Homer Simpson con los esquimales, a los que llama "esquimales", así, entre comillas, como si fuesen seres imaginarios :-)