viernes, 13 de abril de 2007

PALOMA



Título: Paloma

Déjame, no quiero, no puedes forzarme, gritó desesperada Paloma. Su marido llegaba de una cena con varios compañeros de trabajo y había consumido mucho alcohol, abrió la puerta de su apartamento y cerró con violencia despertando a su mujer. Cuando esto ocurría Paloma se acurrucaba en su lado de la cama, temblando y no controlaba la excesiva sudoración que le producía un miedo extremado ante la amenaza de un posible peligro.
Escuchó como orinaba su marido larga e impetuosamente, como se quitaba los zapatos tirándolos con fuerza hacia la pared. Prestó atención a sus pasos que se dirigían al dormitorio, entró en la habitación y se desvistió a oscuras. Mientras tanto ella se encogía mucho más en su parte del colchón, en su rincón de la cama y apretaba los dientes temblando. Juan, así se llama su marido, aparta las sábanas y se introduce a su lado apestando a alcohol, enseguida comienza a magrearla, sube su camisón hasta el cuello, le baja las bragas e intenta introducir en ella su pene de manera violenta.
Déjame, por favor, no tengo ganas, estaba dormida, no puedes hacerme esto, no soy ningún animal. Juan le propina un rodillazo en sus piernas, golpea su cara e intenta de nuevo introducir su miembro viril con ímpetu y fuerza desgarradora. Ella le golpea repetidamente, con poca fuerza, él se defiende falto de sensatez, impetuosamente, haciéndola caer de la cama. Paloma sangra de manera abundante, se ha golpeado la cabeza y ha perdido el sentido. Juan, como puede, llama al servicio de emergencias 112 y en pocos minutos los asistentes recogen a Paloma desangrada y sin juicio. Las sirenas inundan con su sonido la calle, Juan comienza a llorar refugiándose en una botella de whiskie, a los pocos minutos duerme.

3 comentarios:

Melpómene dijo...

Jo, qué terrible, me ha angustiado de veras... A mí me temblaría la mano y no podría escribirlo, aunque es una de las cosas que más me impactan y sobrecogen y asustan, porque no entiendo cómo seres humanos pueden actuar así... si fueran animales, o locos... pero no
un abrazo

ASFOSO dijo...

No es un relato basado en la realidad, aunque, desgraciadamente, hay casos como estos y peores.
Te traslado a un hecho real que comento en un escrito anterior: ASOCIACIÓN ANTÍGONA, VIOLENCIA DE GÉNERO.

Melpómene dijo...

Ya me lo había imaginado, y sí, tengo referencias de casos que superan la ficción... Sigue pareciéndome terrible y el relato es angustioso precisamente porque es completamente plausible.