Ir al contenido principal

EL OLOR A JAZMÍN


"Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma de inteligencia"
Enrique Jardiel Poncela


En el exótico Hammamet junto a su pequeña medina, a esa hora del día en la que el cielo está impregnado de tonalidades moradas y rosas, llenaban las terrazas de las teterías, con calor algo menos agobiante, numerosos hombres locales y algunas parejas de europeos. Me sentaba entonces a aspirar una arguile, o pipa de agua, en una de ellas, junto a un sabroso té caliente con piñones y unas hojas de menta, disfrutando del espectáculo que ofrecían esos hombres ociosos que llevaban encima un jazmín recién cortado. Unos lo prendían de la solapa de la chaqueta, otros lo colocaban en la oreja. Tras preguntar el porqué del posicionamiento del jazmín alguien me explicó que se trataba de un signo reverente, de un código, que tenía un claro y diferenciado significado para cortejar.
No recuerdo exactamente el significado exacto pero había para todos los gustos. Hombre que busca hombre, hombre soltero, hombre casado con ganas de cariño… Todos ellos buscaban compañía. Me pareció curioso e incluso un acto de valentía y firmeza.
El arbusto del jazmín fue fruto de la herencia de los tunecinos que volvieron de Al-Ándalus, importando numerosos conocimientos, palpables en las arquitectura del país, así como semillas de jazmín escondidas entre la ropa, puesto que no se permitía exportarlas. Desde hace años, Hammamet está decorada con dichas flores, perfumando las calles y locales de la ciudad. Numerosas tiendas y vendedores ambulantes ofrecen todo tipo de manualidades hechas con la única materia prima que da el popular arbusto.


Ese mismo olor apareció durante una temporada que pasé en Sotogrande (Cádiz). Durante esa misma franja horaria que describía más arriba, aprovechando que la temperatura era más asequible, recorría una urbanización de lujo haciendo jogging. Era fascinante inspirar aquellos aromas tan dulzones mientras disfrutaba observando lo maravillosamente bien que viven los ricos.
Lo curioso de ambas localizaciones marcadas por su ubicación en distintos lugares es que percibían el mismo olor, la misma fragancia, mientras sus pensamientos eran, con seguridad, tan distantes como las posesiones de cada colectivo.

Ejercí de espectador aprovechando cada instante de esos privilegiados destinos donde nunca me adaptaría a vivir permanentemente. Aunque, eso sí, el olor dulzón del jazmín siempre me trasladará de manera inconsciente al azulado Hammamet y a la sofisticación de la beige Sotogrande.

Comentarios

Raquel ha dicho que…
Me fascina leer hoy esto y sentir la conexión con todo lo que está pasando relacionado con el tema desde múltiples perspectivas: mi hermana me escribe y me dice que está en Cádiz, donde hay un festival de danzas y teatro de mujeres iberoamericanas, veo esa foto que me recuerda a Cádiz, leo tu post, leo el del día anterior sobre cine - Oriente Medio y Magreb, pienso en la conferencia sobre Al-Alandalus: Cultural Difussion and Hybridity en Iberia (1000-16000) (http://spanport.lss.wisc.edu/al-andalus/program.htm) que está pasando en estos días en Madison. Algo debe estar recorriendo esas raíces interiores.
Anónimo ha dicho que…
Jazmín. Palabras blancas para un reloj de arena. Un beso.
Luis Lópec ha dicho que…
Para Raq: Hay instantes, momentos, en los que todo fluye. Me hace creer que existen fuerzas superiores que actúan sobre nosotros. Lo importante es estar conexionados en este mundillo virtual y amistoso. Besos y mucha suerte. Ya me contarás en qué acaba todo esto.
Para Anuski (my favorite girl,and of many other, brgggg): ¿Lo blanco es bueno? ¿Rilke tiene que ver en esto?. Acabaría diciendo algo que me encanta de Pombito, pero... mejor callar :-DDDDDDDDDDDDDDDD
Anónimo ha dicho que…
1

Entradas populares de este blog

Castilla la Vieja, León, Vascongadas, Murcia y Castilla la Nueva

La lectura de un libro me ha trasladado a la época que me tocó vivir en tiempos del dictador Franco. Todo ha surgido cuando se describía, en un capitulo de la novela, un mantel de plástico decorado con el mapa de España de entonces. ¡Qué recuerdos! La geografía de España durante esos años era algo distinta a cómo es ahora. La actual Castilla y León estaba dividida es dos regiones; por un lado, Burgos, Soria, Segovia y Ávila, acompañadas por las actuales autonomías de Cantabria y La Rioja (esta división se denominaba Castilla la Vieja), y por otro lado estaba León. Esta región la componían León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia. Castilla la Nueva estaba formada por las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y la actual Comunidad de Madrid. Murcia era Albacete y la provincia de Murcia. El País Vasco se denominaba Vascongadas. El resto de las comunidades autónomas tenían la misma distribución que en la actualidad. Recuerdo que contando 14 o 15 años teníamos, en mi

SEMANA FATÍDICA PARA EL CINE

Semana fatídica para el mundo del cine. Ingmar Berg man , director sueco, falleció ayer a los 89 años de edad. Autor de clásicos del cine como "El séptimo sello " o "Fanny y Alexander ", se encontraba retirado en su casa de la isla del Mar Báltico desde hace años. Bergman llegó a firmar más de 40 películas, entre ellas "Fresas salvajes " (1957), "Gritos y susurros " (1972), "Escenas de la vida conyugal " (1974) o "Sonata de otoño " (1978). Su obra más conocida es, sin duda, "El séptimo sello", de 1957, cumbre del cine protagonizada por Max Von Sidow, entre otros. Bergman abordó, con una visión casi siempre trágica, las relaciones entre hombres y mujeres, la muerte, la existencia de Dios o el sentido de la vida. Buena culpa de ello tuvo su educación religiosa y severa, elegida para él por su padre, pastor protestante. Hoy, un día después de la muerte de Bergman, nos ha dejado otro maestro del cine, Michelangelo Anton

Chlöe's Clue - Carmín y Rubor

Tras dos discos a sus espaldas repletos de historias, llantos y celebraciones aderezadas con apasionados ritmos de baile y de belleza, Raquel vuelve con un nuevo trabajo en el que se aprecia un cambio en su libro de estilo que ahora abraza sin corsés y con total admiración la música latina, donde el Tango, la Bossanova o el Bolero, se presentan con una mezcla natural y abrazada sin excesos, con una gran dosis de valentía y respeto, que acompaña y complementa su acuñado sonido. Su firma ya es una de las más personales en el panorama musical de nuestro país, por su originalidad, por la pasión de sus composiciones y por la falta de necesidad de contextualizar su música en ningún estilo que esté marcando tendencia en la música de nuestro entorno más cercano, porque su libertad compositiva y el arte que lleva dentro, no necesita anclajes, solo dosis elevadas de creatividad y de expresión visceral, desde su más pura esencia. Por ello su tercer disco viene con algunos cambios respecto a traba