viernes, 19 de octubre de 2007

INICIATIVA CIUDADANA


Las asociaciones ecologistas han anunciado un “nuevo apagón mundial”, para el próximo 15 de noviembre, contra el calentamiento global y las emisiones de gases de efecto invernadero.
La convocatoria anterior celebrada el pasado 1 de febrero dejó en penumbra a las principales ciudades del Planeta, oscureciendo algunos de los lugares más emblemáticos de Europa, entre ellos la Tour Eiffel, el Coliseo, la Sagrada Familia o la Cibeles.
¿En qué consiste? En apagar las luces del lugar donde nos encontremos ese día de 20 a 20,05 horas (incluidos los vehículos, siempre y cuando no obstaculicen el tráfico). Se propone además hacer sonar cacerolas, petardos y campanas durante esos cinco minutos.
A mucha gente esto le sabe a poco, pero para la mayoría se trata de un primer ejercicio, habrá que ir pensando en mayores empresas. Se propone, para empezar, cambiar bombillas tradicionales (incandescentes) por otras de bajo consumo, eliminar el consumo de los electrodomésticos en stand by, encender las luces paulatinamente, una por una, apagar luces innecesarias…
No tengo muy claro si la convocatoria tendrá muchos seguidores. Sin duda me uniré a la iniciativa ciudadana en contra del calentamiento global, que servirá para ir concienciando, poco a poco, del mal que estamos haciendo a nuestro Planeta, el lugar donde vivimos y vivirán nuestros descendientes.

4 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Triste tema tocas. Desgraciadamente, no creo que apagando luces durante dinco minutos se arregle la situación. Sí, sé a qué te refieres: es un acto simbólico de concienciación, pero temo que se va a quedar en eso. El problema es la cotidianidad, todo lo que ya en este mundo disparatado no puede cambiar: ¿cuántos millones de personas estarían dispuestas a dejar su coche? (por sólo mencionar una cosa). Y, para colmo, me temo que lo peor es de lo que nunca se habla: las grandes empresas que fabrican sólo mierda para comer, las multinacionales que están destrozando la naturaleza (Amazonía...), de las que nadie nos advierte, porque es preferible echarle la culpa al ciudadano de a pie y decirle que la laca que usa para el pelo es lo que jode el hielo de los casquetes polares o lo que contamina todas las aguas del planeta, que son un vertedero. Y muchos van y se lo tragan. En fin, mal camino llevamos, querido mío. Un beso desolado.

Luis López-Cortés Martínez dijo...

La culpa la tenemos todos (as): las fábricas, los ciudadanos (as) de a pie, los pedos de las vacas (toros) de Cantabria y el cabrón de Javier Marías (os).
Acabemos con todos ellos (as). Malditos (as).

ANA DE LA ROBLA dijo...

:-DD

Melpómene dijo...

Uf, la última sólo se publicitó a lo grande el mismo día; por aquí la mayoría de la gente ni se enteró, como para que se siguiese...