lunes, 8 de octubre de 2007

MUJERES, PANTALONES Y BAJOS INSTINTOS


Dijo Oscar Wilde que “cualquier hombre puede disfrutar con una mujer siempre que no esté enamorado” En cierta ocasión un campeón del mundo de motociclismo, durante una entrevista, manifestó que conducir una moto era lo que más le hacía disfrutar sin tener que quitarse los pantalones.
No comparto esas opiniones o, al menos, parte de las mismas. El significado del verbo disfrutar es amplio y tiene varias acepciones. Desde mi punto de vista hacer el amor estando enamorado puedo considerarlo como el mayor disfrute terrenal. No obstante he tenido la suerte de disfrutar, haciendo o sin hacer el amor, con muchas mujeres en situaciones muy variadas. Incluso me atrevo a decir que he disfrutado haciendo el amor, por instinto, con mujeres de las que no estaba enamorado (aunque en un porcentaje mínimo y como algo excepcional).

Generalmente disfruto de momentos especiales (e incluso cotidianos) en mi vida. Me produce placer escuchar música, bañarme cubierto de espuma, comer, leer, navegar, nadar, bucear, dormir, viajar… En todas esas situaciones, salvo en la bañera, no suelo llevar el pantalón puesto y no es necesaria la compañía de ninguna mujer. Dependiendo del momento puedo estar con amigos. Es normal, se suelen desvelar situaciones y pensamientos confidenciales con más confianza y complicidad. En ocasiones hay necesidad de contacto con los iguales, aunque yo siempre, por designios de la vida, he tenido más contacto con las mujeres; en general me gustan más que los hombres, me encuentro a gusto a su lado, con su compañía. Ellas son más complicadas que nosotros en casi todo. Su sexualidad es diferente y suele marcar su estado anímico, pero tienen un sentido para afrontar la vida (tal vez por ser madres) mucho más inteligente que nosotros.

Para finalizar simplemente añadir dos palabras al pensamiento de Wilde, es posible que sigamos en lo mismo pero no quiero quedarme con las ganas.

“Cualquier hombre puede disfrutar con una mujer siempre que no esté enamorado de otra”

3 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Mmmm, el amor y sus cadenas. No estando enamorado el mundo es ancho y ajeno; cualquier persona es bien recibida en lo más íntimo de nuestra casa. El amor, en cambio, induce el recelo hacia las intenciones de los demás, hacia su misma presencia; es una soga que va matando por asfixia, a no ser que se tenga un grado elevado de voluntad.
En cualquier caso, me parece una gran limitación tener que quitarse los pantalones para ser feliz. Las mujeres tal vez lo tenemos más claro, y por eso nos decantamos por las faldas... Un beso.

Luis López-Cortés Martínez dijo...

Muy acertado el texto. A partir de ahora usaré faldas.

Sir John More dijo...

Yo cambiaría esa última frase por "cualquier persona puede disfrutar mucho más de otra cuando no sólo está enamorado de ella". Sí, así me parece que queda mucho mejor, menos tradicional, pero mucho más ajustada al juego valiente que debería ser el amor. Un abrazo.