domingo, 21 de octubre de 2007

MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y SEIS (Y yo con estos pelos)


Me he levantado con un ojo a la birulé . Ayer sentía escozor y supuse que sería un orzuelo. Puedo prometer y prometo que no me he zurrado esta noche con nadie. Tengo una Inflamación molesta y dolorosa en mi ojo izquierdo y mi aspecto es horroroso.
El problema, además, es que ayer, cuando sacaba un café -de esos asquerosos- de la máquina de mi centro de trabajo, la fecha que marcaba era 1 de enero de 1996. Miré a mí alrededor y todo seguía igual. Nadie tenía pinta de haber trasnochado. El café estaba tan repugnante como siempre. Pero tenía tiempo y me senté a pensar cómo era yo once años atrás.
Esta mañana, una amiga a la que le gusta mucho comer y que me pedía, la muy glotona, datos sobre dónde comer bien en una ciudad que va a visitar con unos amigos de la “Obra de San Josemaría” –hay gente para todo- me apuntaba que le había enviado la noche anterior un correo fechado en enero de 1996 ¿No me dirás que tienes 11 años más de los que yo pensaba?

A veces las máquinas hacen cosas raras, lo curioso es que dos ellas han coincidido en la fecha ¿será posible? La contrariedad es que no tengo once años menos (o más, según se miré), peino abundantes canas y además mi peluquero el otro día se acopló detrás de mí (deber ser un poco gay, supongo) y mirándome fijamente en el espejo me preguntó: ¿cuál es tu problema? No sabía dónde meterme ni que contestarle, pensando que me tiraba los tejos. Con una agudeza que me pasmó a mi mismo le respondí: mi problema es que, al igual que la mayoría de la gente, con lo que gano no llego a fin de mes. ¿Por dónde me va a salir ahora el colega?, consideré. Pero no ocurrió lo que presentía. Siempre pensando en negativo, coño. Me dijo que era joven y que podía teñirme las canas. Nunca me había psicoanalizado un peluquero. Qué horror. Pero no soy tan joven, ¿o es que tengo realmente once años menos y tienen razón las máquinas?

Para convencerme de la realidad actual he comprado el periódico y, efectivamente, ya no está de Presidente del Gobierno el Sr. Charlotín -¡menos mal! En las páginas interiores del diario aparecen los mismos de siempre: Ibarreche, Zapatero, Acebes, Espe, el Rey bobón, perdón: Borbón
He corregido la fecha de mi ordenador, sigo con el mismo pelo y tengo los mismos años que el día catorce de este mismo mes (y año). No estaría de más que me felicitarais.

7 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

¿Felicitarte por volver al presente? No estoy segura de que deba, querido mío...

Luis López-Cortés Martínez dijo...

Risas.

C.C.Buxter dijo...

Yo sí te felicitos, qué leches...

Bien mirado, lo de viajar al pasado puede tener más ventajas que no viajar al futuro. Yendo al pasado seguro que uno acabo viendo el lado positivo, por medio de la melancolía; en el futuro, sin embargo, creo que siempre nos llevaríamos un chasco. No hay más que ver las películas futuristas que presentaban el año 2000 como una sociedad hipertecnologizada y de aspecto totalmente inhumano. Después de todo, no ha sido para tanto, ¿verdad?

Sir John More dijo...

Pues yo sí te felicito, por el texto, claro. Y es que al final va a tener razón el amigo del eterno retorno... Aunque con estos políticos lo tiene fácil, la verdad, lo monocorde del asunto ayuda una barbaridad. Abrazos y gracias por el buen rato.

Raquel dijo...

¿Seguro que no estabas soñando?

Melpómene dijo...

Hombre, yo te felicito por seguir siendo tú con el paso de los años, las canas son accesorias y los orzuelos también. Besitos

Luis López-Cortés Martínez dijo...

Melpo te quiero.