viernes, 20 de junio de 2008

ANIMALES



Salía del cine de ver la última película del ciclo brasileño que ha venido celebrándose en Soria. Se trataba de la comedia, interpretada magistralmente por Sonia Braga, “Doña Flor y sus dos maridos”. Tenía mi mente ocupada por dos situaciones que contemplé esa misma mañana. Una adolescente magrebí circulando con su bicicleta en sentido contrario, ataviada con el pañuelo obligatorio en su cabeza y un cartero de correos en pantalón corto. Dos tonterías, posiblemente, pero que se me aparecieron como situaciones tremendamente surrealistas. De repente, sobre el suelo, varias huellas ensangrentadas de un perro de gran tamaño se dirigían hacía una vivienda. Seguí el rastro concluyendo en un paso de cebra. Discerní que, con probabilidad, el can había sido atropellado por un coche. Curiosamente, a pesar de haber atravesado correctamente la calle, algún desaprensivo le había atropellado. Por las señales de sangre el golpe había sido tremendo.
Esta situación permaneció en mi pensamiento hasta llegar a mi domicilio. Pensé en situaciones donde los animales están expuestos a tortura por parte de los humanos. Una de las más aterradoras para mi es la denominada “fiesta nacional”. Eso si que son atropellos a los derechos de los animales. Lástima que nadie ponga remedio a tan cruel tormento.

1 comentario:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Ya lo decía, a propósito de Brasil, el gran Roberto Carlos...de paso hace poco por Chile. "Yo quisiera ser civilizado como los animales". Saludos cordiales.