martes, 3 de junio de 2008

NOCHE, BUENOS DÍAS



A los que me conocen un poco no les descubriría nada nuevo si les dijera que tengo especial predilección por el continente americano. De entre todos esos países al otro lado del “charco” mi favorito es Colombia. Se trata de un país rico en cultura, humanidad y en bienes territoriales por explotar: turismo, piedras preciosas, petróleo… Sus gentes son amables, trabajadoras y honestas. Colombia es, a todas luces, un paraíso. Pero como pasa con todo, siempre tiene que haber algo negativo, su gran lacra es el terrorismo. Desgraciadamente, y sin ánimo ofensivo, vive desde hace décadas sumido en una terrible guerra civil con un futuro incierto y poco esperanzador.

Pero Colombia, al igual que casi todos sus países vecinos, en materia política, todavía –tal vez por su juventud- no distingue las diferencias existentes entre los distintos lideres políticos y lo que representan. Digan lo digan sigue habiendo corrupción a nivel municipal, provincial y nacional, y los programas que defienden los lideres no profundizan en los principales problemas del país.
En la actualidad Colombia es el mayor aliado de la zona de los Estados Unidos. Uribe, Presidente de la República, se conforma recibiendo unas migajas de su amigo Bush. Desgraciadamente la vertiente opuesta es la línea caudillista de Chávez, reivindicando una única nación bolivariana para la totalidad de Sudamérica.

Una conocida colombiana comenta en su bitácora una noticia que procede de un programa radiofónico, dirigido por dos hombres de amplísima cultura, argumenta, que se llama: "Noche, buenos días". (como podrán apreciar han elegido un nombre muy meditado. Basado claramente en el título de la película italiana Buongiorno, notte de Marco Bellocchio). Los “cultísimos” eligen el tema y los oyentes después participan llamando por teléfono.

Hace pocas madrugadas los dos preclaros presentadores sleccionaron el rebuscado, sofisticado, novedoso y meditado tema: La América de nuestros indígenas. Y, claro, se montó la marimorena. Los radioyentes entraron “a saco” contra nuestros antepasados (cosa que no me extraña). No se salvó ni la Corona Española, ni la Iglesia Católica ni el Juez Baltasar Garzón -ninguno de ellos santo de mi devoción-. Al parecer hubo hostias hasta para el apuntador, sirviendo el programa para realzar los valores indígenas y atacar los robos , las masacres y demás violaciones cometidas por los energúmenos y violentos conquistadores de pabellón español.

Uno de los participantes invitó al Juez Baltasar Garzón a cumplir con lo que siempre dice que los crímenes de Lesa Humanidad no prescriben y, que por lo tanto, comenzara a trabajar en el asunto.

Casi la totalidad de las nuevas generaciones de españoles y españolas nos hubiéramos sumado a esas criticas. Por suerte España ha cambiado mucho en estos quinientos y pico años. Ahora recibimos a cientos de miles de colombianos que vienen a España en busca de una vida mejor. El tratamiento, considero, ha de ser más favorable hacía los que no hemos tenido que ver con ese genocidio y barbarie. Desgraciadamente programas con el talante ofensivo de “Noche. Buenos días” no ayuda en nada para que las relaciones entre españoles y colombianos sean más amistosas. Luego es fácil hablar de “racismo”. Debemos aprender a respetarnos, a vivir en libertad en la comunidad, a ser generosos…
Si se ataca a los españoles por todo lo ocurrido hace siglos, también habría que atacar a los blancos por el martirio cometido a los negros, a los hombres por haber considerado a las mujeres un ser inferior… no acabaríamos nunca.



Discrepo con los cultísimos presentadores al tratar un tema tan delicado (tal vez políticamente sean seguidores de Chávez, no lo sé) animándolos a debatir sobre otros temas que, a pesar de no ser tan fáciles, sirvan para educar a los ciudadanos en el respeto, la paz y la libertad.

Mientras tanto seguiré sintiéndome orgulloso de ser hombre, blanco y español. Quiero pensar que del mismo modo me sentiría orgulloso si fuese mujer, negra y colombiana. De eso se trata ¿no?.

6 comentarios:

only dijo...

hombrecuerdo.com (jeje)

Sigues escribiendo muy bien.

sallopilig ref dijo...

En efecto, amigo luis. Sin más explicaciones, lo has dicho.

Raquel dijo...

Es un tema complicado que sigue estando muy a flor de piel. Y sí, hombrecuerdo.com como dice Only.

A mí también me gusta mucho Colombia (aunque conozco menos que tú) y la viveza de los colombianos.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Hay algo mágico respecto a Colombia...algunos no entienden cómo, aún con los flagelos del narcotráfico y de la guerrilla, sus habitantes están considerados entre los más felices del Mundo. Es algo que se lleva en la sangre.

Políticamente, Colombia es una "rara avis" dentro de una Latinoamérica que va girando a la izquierda (en mayor o menor grado); salvo México, no hay gobiernos de Derecha con relevancia en la región.

En cuanto al programa en cuestión...recuerdo en una serie de TV que se planteaba, a modo de teoría, indemnizar a los afro-americanos descendientes de esclavos con una cifra tal que hubiera implicado vender la Marina de Estados Unidos y Texas. Hay episodios de la Historia que avergüenzan y, aunque tarde siglos, reconocerlo y enmendar hacia el futuro es algo cuerdo.

Saludos cordiales.

C.C.Buxter dijo...

Hablar de temas históricos con parámetros actuales es absurdo. Siguiendo ese mismo método, a los indígenas se les puede reprochar que hiciesen sacrificios humanos, ¿no? Por otro lado, siempre me ha hecho bastante gracia que algunos sudamericanos nos echen la culpa a los españoles de ahora por lo que hicieron... sus antepasados. La gran mayoría de los españoles que intervinieron en la conquista de América se quedaron allí, donde cimentaron su poder; puedo asegurar que mis tatarabuelos no estuvieron en Quito ni en Perú...

Como bien dices, este tipo de cosas no ayuda precisamente a los sudamericanos que vienen a España, aunque tampoco hay que hacer demasiado caso. Es como los cónsules y embajadores que aprovechan para salir en televisión clamando contra el racismo cuando hay algún caso "mediático" en el que la víctima es sudamericana, pero sin embargo se esconden cuando se trata bandas latinas. Intentar sacar réditos políticos en su país no es la mejor forma de facilitar la integración de quienes viven aquí. En cualquier caso, como digo, lo mejor es no hacer demasiado caso a este tipo de gente.

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

C.C. Buxter: Me permito responderte en mi condición de sudamericano; cierto es que los diplomáticos de nuestros países no aparecen con la misma fuerza con la que denuncian el racismo como para quitar el piso a los delincuentes que deshonran sus nacionalidades.

Desconozco si falta algún reconocimiento institucional, a nivel de Reino de España, sobre los abusos cometidos hacia los naturales de este continente (como lo hizo el Vaticano años atrás). Habría que verlo bien. Saludos cordiales.