lunes, 16 de julio de 2007

LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO



Acabo de ver la película “La soledad del corredor de fondo”. Ya la había visto varios años atrás. Recordaba la esencia del film pero se me escapaban algunas escenas. Al igual que la primera vez que la vi me decepcionó el final. No hablo de lo referente a la rebeldía, desde mi personal punto de vista considero que es correcto. Me refiero a que echo en falta más datos concretos de la historia. Trata de un chaval de un barrio obrero inglés, concretamente de Nottingham que, al igual que muchos otros, padeció una infancia problemática. Pequeños hurtos le llevan al reformatorio. Allí, debido a sus cualidades físicas, se convierte en el favorito del director. Han invitado al reformatorio a participar en una carrera y el chico de Nottingham es favorito. Discurre la carrera de diez kilómetros y a pocos metros de la meta, manteniendo una distancia importante con su principal perseguidor, se para y deja ganar al mejor corredor de sus oponentes, situado en ese momento segundo y perteneciente a un prestigioso colegio londinense de alto nivel social.

Hay una escena en que pasean el protagonista y un amigo con dos chicas. Viajan en tren para visitar una playa. Se trata de una zona de dunas que me ha recordado a Liencres. Precisamente ayer estuve allí. Es un paraje de pinares, cerca de Santander, en la desembocadura del río Pas. A pesar de encontrarnos en pleno verano y, además, ser domingo, la playa estaba tranquila, no había excesiva gente. Nos gusta ir ahí porque mi hermano tiene un perrito y allí no molesta. Eso si, desde el aparcamiento hasta la playa hay que andar durante unos quince minutos por la arena de las dunas. Esa zona de Liencres se ha convertido, seguramente por el costoso acceso, en playa nudista. Allí conviven nudistas, gente en bañador, animales, etc. Todo el mundo se respeta y puedes divertirte adentrándote en el parque natural, sumergiéndote en el río, jugando con las olas, cogiendo cámbaros (así se llaman los cangrejos en Cantabria) o paseando por el kilométrico arenal que forma la playa.

La mañana soleada, después de varios días grises, fue la causante de que disfrutáramos chapoteando, junto al perrito, en las aguas cristalinas del Pas y del Cantábrico. Estoy acostumbrado a bañarme casi todo el año en el Mediterráneo y últimamente comento que las aguas del Cantábrico han mejorado su temperatura, no hay excesiva diferencia con su hermano Mediterráneo.

En Santander he comprobado que desde hace unos días, coincidiendo con la detención del supuesto miembro de ETA en la estación de autobuses, hay tensión. El sábado me desplazaba en mi coche, junto a unos familiares, para tomar unos pinchos por las proximidades de Cañadío y varias sirenas de policía emitían sus sonidos característicos al pasar junto a nosotros. Alguno de mis acompañantes me dijo que no se me ocurriera dejar el coche en un aparcamiento subterráneo. Espero que pronto nos olvidemos de lo acaecido (o mejor dicho de lo que afortunadamente no sucedió) y todo vuelva a la normalidad en mi pacifica ciudad -aunque no hay que bajar la guardia-.

Seguiré dando vueltas a la película y recordando estos últimos días en Santander, muy intensos por cierto, mientras espero a que llegue el sábado para disfrutar, un año más, en el Festival Internacional de Benicassim. Si seguís por aquí os contaré más detalles.

3 comentarios:

Javier Menéndez Llamazares dijo...

Es cierto que hay tensión estos días en la ciudad. Pero es que es inevitable: cada vez que veo pasar un helicóptero policial siento un escalofrío. Y es que la presencia policial, más que tranquilizar, alarma: parece como si esperasen un golpe inminente, una demostración de fuerza, una venganza.
Y demasiado bien sabemos cuánto les gusta a los de la capucha sembrar el terror en Cantabria: debemos de ser presa fácil.
Que disfrutes el FIB.
ETA kampora!

ASFOSO dijo...

Presa fácil por la proximidad, supongo. No obstante hay que seguir mirando las cosas de frente, no podemos agachar las orejas. Saludos amigo.

Andrea dijo...

Seguiré por aquí y esperaré los detalles...

Te dejo un gran abrazo.