jueves, 5 de julio de 2007

POLONIA (y 2)


Los hermanos Kaczinski se hicieron con el poder en Polonia en diciembre del 2006. Aunque su partido, con el nombre tan genuino de “Ley y Justicia”, apenas obtuvo el 27% de los sufragios. Pactó con dos grupos de la extrema derecha católica: la Liga de Familias Polaca, auspiciada por Radio Maria, recalcitrante emisora con influencia de la curia ¿alguien sabe si Radio Maria España tiene algo que ver con la emisora polaca?, y con el Partido de Autodefensa.

Los gemelos, personajes de baja estatura pero de alta capacidad de incordiar y rancias ideas religiosas, aspiran a imponer sus convicciones a todo el continente. Durante un tiempo sus impertinencias se limitaron a Polonia, intentando pasar de una ley de confesión general por la cual todos los ciudadanos tenían que expresar si habían colaborado o no con el anterior régimen comunista, que duró hasta la década de los 90. La Corte Suprema polaca no pudo admitir esa norma fascistoide. Ahora los Kaczinski son un dolor de … muelas para el resto de los países de la Unión Europea. Han propuesto incluir en el nuevo proyecto del tratado una mención al Dios cristiano, y que se prohíba el aborto y la unión de homosexuales en los 27 países miembros.

Durante la reciente cumbre de Bruselas provocaron una crisis por su terquedad, su nacionalismo y su odio histórico a Alemania.

Los polacos son nuevos en este juego de la democracia. Todos podemos equivocarnos una vez. La esperanza es que, manteniendo sus peculiaridades, puedan convivir pacíficamente con los otros 26 países miembros, sin imposiciones, con tolerancia y aceptando las reglas que marca la mayoría.

Creo en Polonia y en sus habitantes, por eso quiero pensar que estos personajes desaparecerán, por el bien de todos y de la política europea.

3 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Hace mucho que el mundo está en manos de descerebrados e incompetentes. Así nos va. Paciencia.

ASFOSO dijo...

Pero estos gemelos ganan por goleada a cualquier descerebrado e incompetente del mundo. Parece increible que todavía haya gente de esa calaña.

C.C.Buxter dijo...

Siempre se puede ver el lado positivo, asfoso: ¡al menos no son españoles! Así, sin que sirva de precedente, son otros los que tienen que avergonzarse de lo que hacen sus políticos...