domingo, 8 de julio de 2007

LAS SIETE NUEVAS MARAVILLAS DEL MUNDO




Las Nuevas Siete Maravillas son: La Gran Muralla China, Ciudad de Petra (Jordania), Cristo Redentor (Río de Janeiro), Machu Pichu (Perú), El Coliseo (Roma), Chiechen Itzá (México) y Taj Majal (India).

En un espectáculo de luz, música y famosos celebrado en el Estadio de La Luz de la capital portuguesa, la Fundación creada por el aventurero suizo Bernard Weber anunció el resultado de un concurso por Internet y mensajes de texto telefónico en el que se recibieron más de cien millones de votos.

Varios monumentos de los 21 preseleccionados para obtener el título que estaban semanas antes entre los favoritos no llegaron a los primeros lugares, como las estatuas de la isla de Pascua, en Chile, la Acrópolis de Atenas o la Alhambra de Granada.

Personalmente no acepto el resultado, no me parece honesta la manera de realizarlo. Considero que debe ser la UNESCO quién debe, si lo considera oportuno, confeccionar con criterios objetivos, esa relación.


NOTA OFICIAL DE LA UNESCO

La UNESCO no está implicada en la campaña de las “7 nuevas maravillas del mundo”
Frente al riesgo de que se produzca una confusión perjudicial, la UNESCO desea reafirmar que no existe ninguna relación entre el programa de la UNESCO dedicado a proteger el patrimonio mundial y la actual campaña relativa a las “7 nuevas maravillas del mundo”.

Esta campaña mediática fue iniciada a título privado en el año 2000 por el señor Bernard Weber con la idea de seleccionar las 7 nuevas maravillas del mundo mediante un proceso de votación en el que participaran ciudadanos del mundo entero.

A pesar de haber sido invitada a apoyar dicha iniciativa en reiteradas ocasiones desde su lanzamiento, la UNESCO decidió no colaborar con el señor Weber en este proyecto.

La UNESCO tiene como objetivo y como mandato ayudar a los países a identificar, proteger y preservar el Patrimonio Mundial. Para la Organización, no basta con reconocer un valor sentimental o emblemático a ciertos sitios y clasificarlos en una lista nueva. Es necesario poder definir criterios científicos, evaluar la calidad de las candidaturas, definir marcos legislativos y de gestión y conseguir que las autoridades responsables se comprometan a ponerlos en marcha, facilitando también un sistema de seguimiento permanente del estado de conservación de esos sitios. Se trata por lo tanto de un trabajo técnico de conservación unido a una labor de persuasión política. Es también una tarea pedagógica de fondo encaminada a dar a conocer los valores que vehiculan los sitios, las amenazas que se ciernen sobre ellos y las acciones que han de emprenderse para impedir su pérdida.

Por lo tanto, no existe ningún punto de comparación entre la iniciativa mediática del señor Weber y la labor científica y educativa que resulta de la inscripción de un sitio en la Lista del Patrimonio Mundial*. La lista de las 7 nuevas maravillas será fruto de un esfuerzo privado que sólo refleja la opinión del público con acceso a Internet, y no la del mundo en su conjunto. Esta acción no podrá pues en manera alguna contribuir de manera significativa y duradera a la preservación de los sitios elegidos por el público.

1 comentario:

raquel dijo...

Tener acceso a internet se ha convertido en algo tan cotidiano y habitual para muchos que constantemente se nos olvida que muchos millones no lo tienen. Justo pensé en eso cuando voté.