martes, 3 de julio de 2007

UN DÍA EN ZAMORA


Durante la inauguración de mi exposición de fotografía “Esencia” en el Hotel Meliá de Zamora, esperando a la prensa local, me entretuve leyendo “La opinión”. Primero devoré la columna de José Ángel Barrueco y luego, en páginas interiores (Barrueco escribe en la segunda página), me hizo mucha gracia una anécdota que un periodista escribía sobre un emigrante zamorano en Argentina. Ese día cumplía cien años. De joven repartía el correo entre dos pueblos. En esa época se desplazaba en burro y se dormía encima del solípedo un día si y otro también. Cuando llegaba a su destino los mozos del pueblo le esperaban ansiosos, daban la vuelta al burro, silenciosamente, en dirección al pueblo del que había partido horas antes. Cuando el emigrante zamorano centenario despertaba, se encontraba de nuevo a la puerta de su casa y tenía que reemprender su viaje.

Barrueco, en su columna del día, detallaba aspectos sobre las fiestas locales (o ferias) que daban comienzo en Zamora. Criticaba la pasividad de la organización. Prácticamente todos los años es el mismo programa festivo. No hay novedades dignas de reseñar; es decir: toros, ajos, conciertos populares “pastelones”, cerámica, flamenco…
Comparto con él la crítica y ánimo a los políticos a que realicen otras apuestas que puedan sorprendernos. Ciertamente hay muchas. Tan solo hay que exprimirse un poco la cabeza, al fin y al cabo para eso se les paga (y mucho).

Comí con unos familiares en el hotel NH “Palacio del Duero” (ya me vale: expongo en un hotel y voy a comer a otro de la competencia. Qué no se enteré mi amigo Oscar ¡por favor!) uno de los mejores menús del día que he probado. Sabía, por otras visitas, que el cocinero es excepcional, pero nunca había degustado el menú. Por tan solo 20 euros una apuesta ganadora. Muy recomendable.

2 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

¡Qué bien que hayas vuelto! ¡Y además tan activo! ¿Qué tal esa expo? Besos de reencuentro.

ASFOSO dijo...

Estoy leyendo tus posts pero... necesito mucho tiempo, soy un poco débil mental ¡lo siento!.
Trasnochadora¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡.
Gracias por tus comentarios.