miércoles, 4 de julio de 2007

POLONIA (1)


Dentro de pocos días hará un año que viajé a Polonia. La visitamos tres amigos y casi todo lo teníamos correctamente encarrilado desde nuestro país. El vuelo, hotel en Varsovia, viaje en tren a Cracovia con hotel concertado varias fechas atrás, después de multitud de llamadas al apartamento en cuestión. Pero en los viajes nunca está todo perfilado, es lo bueno de ellos, quedan las anécdotas, muchas veces contrariadas, que hacen que ese viaje sea distinto a los demás realizados. Es lo más interesante de la aventura.
Varsovia es una ciudad en cambio constante, se está aclimatando, a marchas forzadas, a su integración en la unión Europea. Lo primero que te choca es el poco dominio del inglés por parte de sus ciudadanos. Como ejemplo sirva una simple apreciación, intentábamos viajar desde Varsovia, la capital, a la ciudad más turística del estado, Cracovia. A la hora de sacar nuestros billetes, en la Estación Internacional de Ferrocarriles, era imposible averiguar cual era la ventanilla que correspondía: todo estaba en polaco. Preguntamos, en inglés lógicamente, si alguien podía ayudarnos y con gestos nos indicaban dirigirnos a una pequeña oficina para turistas integrada en la Estación. El problema era que tenía horario de funcionarios, ¡maldito cáncer internacional!

Luego surgieron problemas con uno de mis acompañantes y a los cuatro o cinco días de estar instalados, lujosamente por cierto, en un hotel de una cadena que no viene a cuento, tuvimos que volver a Madrid. Prefiero no recordar el acontecimiento para no agobiar a mis lectores.

Una vez en España tuve varias oportunidades para informarme (cosa que ya sabía de antemano, aunque de manera un tanto provisional) de la política imperante en la República del país de la Europa Central. Me di entonces cuenta de que dos gemelos, que parecen sacados de una novela de Günter Grass, los hermanos Lech y Jaroslaw Kaczinski tenían como empresa imponer un régimen anticomunista de inspiración teológica.

2 comentarios:

ANA DE LA ROBLA dijo...

Viajar es una experiencia llena de sorpresas... Yo me voy a Francia en diez días, espero que todo salga bien... ¡Imagínate que allí sólo hablaran también polaco! Un beso, siempre un beso.

ASFOSO dijo...

Afortunadamente en mi país favorito siempre hablan francés ¿necesitas traductor?. Conozco todas y cada una de las regiones de nuestra cercana Francia y todas me cautivan por igual, aunque Bretaña es mucha Bretaña. Ya contarás tus experiencias, seguro que muy lindas.
Besos gabachos para tí.