martes, 1 de julio de 2014

EL HOMBRE TRANQUILO

En verano, durante unos días, coincido en Peñíscola con “El hombre tranquilo”. Es francés, concretamente de Burdeos, y veranea tres semanas al año, desde hace más de veinte años, en la localidad castellonense. Otros veranos había coincidido con él en la piscina de la urbanización y nos saludábamos formalmente. Me llamaba la atención porque tenía acento extranjero pero utilizaba, en castellano, un lenguaje fluido y rico en expresiones. Observé que leía el País y algunos libros en francés. Una mañana  del verano pasado conversamos algo más de lo habitual. Hablaba de manera pausada y agradecía una conversación larga. Me dijo que de joven, tendrá ahora unos 65 años, vino alguna vez a Pamplona, a las fiestas, y se enamoró de nuestro país. Fue piloto aéreo antes de jubilarse y ha vivido en varios territorios de ultramar franceses. Su vida cuando está en Peñíscola es rutinaria. Acompañado de su mujer, madruga, luego van a la playa y juegan al Molkky, baño en la piscina, comida, pequeña siesta y lectura hasta la hora de cenar. El verano pasado les saqué de su rutina y junto a otros amigos les llevamos a comer a un restaurante que frecuentamos, luego preparamos, por la noche, una timba con las guitarras. “El hombre tranquilo” siempre va acompañado de su guitarra y canta canciones españolas muy desfasadas, también temas de Moustaki, Brassens... Mi otro amigo, sin embargo, es más internacional y moderno en sus interpretaciones. Ambos nos ofrecieron un concierto original, simpático y entretenido. Quiero suponer que la mañana siguiente no madrugarían tanto mis amigos franceses. “El hombre tranquilo” me ha dicho que sus costumbres cambiaron cuando dejó de trabajar, antes se levantaba a las 7 y ahora a las 7,15. No pude menos que sonreír cuando lo comento.
Este año me han traído vino de Burdeos y cassoulet, él es conocedor del buen vino, y yo les he regalado una botella de Ribera del Duero, concretamente un “Pago de los Capellanes”. Tenemos una cena pendiente y seguro que caerán las botellas de Burdeos. También hemos seguido jugando al Molkky y si el verano pasado sólo pude ganarle tres partidas ahora llevamos cuatro y estamos empatados. Además, estamos promocionando el juego en la playa, ya tenemos cuatro niñas que acompañan nuestro juego.

Me he despedido de mis amigos franceses por unos días debido a mi reincorporación al trabajo, pero dentro de muy pocas jornadas seguiremos pasando los días de manera relajada. En ese momento de la despedida les entregué el vino español. Dicen que los buenos vinos los beben los domingos y yo les dije: Dans l´Espagne tous les jours sont dimanche. Cuando me iba les dejé concentrados en la lectura de sus libros. Ni siquiera levantaron la vista para despedirme. Es lo que tienen los hombres tranquilos, aparentemente nada les preocupa demasiado. Eso sí, poco antes de irme me dijeron que mucho cuidado con la carretera.

lunes, 23 de junio de 2014

LA PERSECUCIÓN


En uno de mis sueños, concretamente el número 25 de “Sé dónde viven las ardillas”, la mitad justamente del libro, aparece el salón principal del Casino de Zamora. Se titula “La persecución” y finaliza en dicha estancia. Una vez sucedido y anotado volví para contemplar el “plató” donde se desarrolló,  comprobando las vistas desde allí: la plaza Zorrilla y el Palacio de los Momos. Ayer hice una foto del libro apoyado en “Madre y niño” (1980) de Baltasar Lobo (Premio Nacional de Artes Plásticas), una escultura realmente bella del artista zamorano, fallecido en París en 1993, donde estuvo exiliado, y que es, justamente, la vista exterior que tenia del sueño.

Cuando estoy en Zamora suelo ir a menudo al Casino ya que en la actualidad acoge el Restaurante “La Oronja”. En la barra del bar, donde por las tardes coinciden ancianos jugadores pagando sus consumiciones, clientela del bar y grupos que han quedado para cenar en su restaurante, se forma una algarabía tremenda que no te deja hablar por el ruido de voces que se provoca  en el local. Dura escasos minutos, entre las nueve y las diez de la noche, aproximadamente, e imagino que tan sólo ocurrirá los fines de semana. Cuando acabas entendiéndote con el camarero,  suelo pedir una gastrotapa, que varía todas las semanas, acompañada de un vino verdejo muy fresquito. Todo ello por el módico precio de dos euros y medio. Ayer se trataba de una gamba con cítricos caramelizados y una mousse de helado de trufas. Cuando acabé de tomarlo me acerqué de nuevo al escenario de aquel sueño y una niña de unos seis o siete años, con probabilidad familiar de los dueños del restaurante, recogía parsimoniosamente y disfrutando de ello, los juegos de salón desperdigados por las mesas. Recogía, en ese preciso momento, las fichas del dominó colocándolas al revés de cómo deben colocarse. Estuve analizando sus movimientos y me acerqué a ella. Se encontraba prácticamente en el lugar del sueño donde estaba colocada una cama redonda que hacía juego con mi corbata. Hola, le saludé al acercarme. ¿Me dejas que te enseñe la manera correcta de colocar las fichas del dominó en su caja? Sí, me respondió. Saqué todas las fichas colocadas por ella al revés y apoyé la primera fila de siete en el lateral de la caja para tumbarlas en su lugar correspondiente, quedando la cara negra de cada ficha a la vista. Qué guay, contestó la niña, y se quedó embelesada colocando el resto de las fichas mientras yo desaparecía por la puerta del salón de mi sueño.

domingo, 22 de junio de 2014

¿DEBEN LOS NIÑOS SER ESPECTADORES DE LAS CORRIDAS DE TOROS?


En Zamora son las fiestas de San Pedro y acabo de pasar por la plaza de toros. Me ha llamado la atención la larga fila que había en las taquillas a las seis de la tarde para sacar  las entradas para un espectáculo taurino que dará comienzo a las seis y media. Me he fijado en el cartel para comprobar quienes eran lo que toreaban y no he reconocido a ninguno de ellos. Sin embargo, me ha llamado mucho la atención que en la parte superior del cartel  anunciaran que los niños menores de ocho años entraban gratis a la plaza. Ese anuncio me estremeció, ya no sólo está  prohibida la entrada a los menores para ver un espectáculo tan sanguinario y atroz (algo que me sorprendió), sino que además pueden entrar de manera gratuita.
Cuando era menor de edad mis padres y mis abuelos me llevaron a muchas jornadas taurinas en la plaza de toros de Cuatro Caminos en las fiestas santanderinas de Santiago. Recuerdo el colorido de la plaza, el sol, los asientos estrechísimos marcados en el cemento que rodeaba el contorno circular de la plaza, las almohadillas para apoyar los glúteos, la bota de vino fresco, los pañuelos, el vestuario de las madrinas, el desfile preliminar de toda la cuadrilla… todo lleno de colorido y con sabor a fiesta auténtica. Pero también recuerdo la sangre, las banderillas que se clavaban en la espalda de los toros, las cornadas a los caballos de los rejoneadores con el consiguiente chorro de sangre, las cogidas a los toreros, la puntillas, el arrastre del toro sin vida…  Pasaba mucho tiempo con los ojos cerrados.

Soy contrario a las corridas, al menos desarrolladas de la manera actual, respeto a los aficionados a los toros, considerando, eso sí, que tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Los animales también tienen derechos que les estamos negando. Haciendo historia, por ese trance han pasado muchos seres vivos, sin ir más lejos  humanos de color o mujeres, en general, que no tenían los mismos derechos que el resto de los mortales. Soy optimista y creo que las corridas celebradas como se celebran ahora tienen el tiempo contado. Los niños no pueden ser participes de ese espectáculo digno de sociedades anticuadas por el mero hecho de que lo permita (por desgracia) la ley y, lo que es peor, sus padres, que son los primeros educadores. Algo tiene que cambiar y estoy seguro que lo hará pronto, se trata tan sólo de sentido común.

viernes, 20 de junio de 2014

CONVERSACIÓN EN LA TERRAZA DE UN BAR

Ayer estuve sentado casi tres horas en una terraza con dos amigas. Tomando unas cervezas y hablando de todo un poco el tiempo se nos pasó volando. Una de ellas es una escritora más o menos consolidada, ha publicado varios títulos, algunos con éxito de venta. La otra es maquetadora en una editorial. Hablamos de anécdotas relacionadas con el mundo de los libros, mientras analizábamos “Sé dónde duermen las ardillas”, humilde en contenido y en calidad de encuadernación. Pasado el tiempo comenzamos a hablar de ciudades aprovechando que los tres en pocas semanas emprendemos viaje. L, se va con una amiga a Londres, tiene allí familia y aprovechará para regresar a la capital inglesa. B, viajará con su novio a Galicia, con reserva de hoteles en Santiago y Vigo, para moverse a toda la región desde esos dos destinos, y un servidor, viajará a finales de agosto a La Toscana. Hablando de Europa, L y yo coincidíamos  que París era nuestra ciudad favorita. Comentaba que era un lugar muy fotográfico, romántico y que seduce y tiene alma, cuando B saltó: -claro, lo veis así porque sois escritores.  Me hizo gracia. Me quedé un rato recapacitando, nunca se habían referido a mí como escritor. Realmente, L es escritora, pasa mucho tiempo escribiendo, recolectando información para sus libros, estudiando los escenarios y los personajes. Sin embargo yo, para nada me siento escritor. Es cierto que me gusta escribir de vez en cuando pero sin ningún tipo de disciplina, lo hago para relajarme, para anotar momentos personales, anécdotas… pero, claro, mi libro reposaba sobre aquella mesa llena de botellines de cerveza. Los tres hemos recorrido mundo, coincidimos que Praga, Budapest y Londres eran ciudades muy bellas. Para B Londres es su ciudad ideal para vivir. Con París, por el contrario, no  tuvo ningún tipo de feeling, la gente le pareció antipática, la ciudad como de cartón piedra, todo igual, y, además, no le produjo ninguna sensación el viaje en bateau  por el Sena. Napolés también le impactó positivamente. Y ambas coincidieron en que Berlín era un destino imperdible. L recomienda, en primer lugar subir al edificio de televisión, “el Fernsehturm”, uno de los símbolos de la Alemania Oriental, para poder disfrutar de sus vistas panorámicas y hacerte una idea real de cómo es aquella ciudad alemana.

A L le debía algo y quise “pagárselo” (es broma) con una botella de Caro Dorum. Ciertamente fue un acierto, incluso se emocionó, demostrando que es buena conocedora del vino. Nos despedimos con la promesa  de vernos pronto para disfrutar de momentos que quedan grabados en la parte importante de nuestro “disco duro”.

domingo, 1 de junio de 2014

SÉ DÓNDE DUERMEN LAS ARDILLAS


Hoy uno de mis sueños se ha hecho realidad. Amazon.es y Amazon.com han puesto a la venta mi libro "SÉ DÓNDE DUERMEN LAS ARDILLAS", prologado por la escritora soriana Lucía Santamaría Nájara. Tiene un módico precio (anticrisis) de 2,68 euros y se vende en formato e-Book. Espero que sea de vuestro agrado.

http://www.amazon.es/DÓNDE-VIVEN-LAS-ARDILLAS-APRESURADAMENTE-ebook/dp/B00KOW2PYS/ref=sr_1_1?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1401615410&sr=1-1&keywords=sé+dónde+viven+las+ardillas


viernes, 23 de mayo de 2014

BARZIN EN DIRECTO (Madrid y Zamora)


El 15 de mayo de 2010 estuve en la Sala Berlín de Zamora para ver a una banda canadiense que se llama Barzin.  No tenía ni idea de lo que hacían así que busqué en Internet y lo que escuché de ellos me causó una gratísima  impresión. Ocupé mi silla a las diez de la noche de ese sábado y, canción a canción, me iba introduciendo en un mundo melancólico e introspectivo que me provocaba una relajación y una paz absolutas. Escudriñaba lo que sucedía a mi alrededor y comprobaba que todos los asistentes estaban tan extasiados como yo. Fue un concierto memorable, inolvidable. Presentaba un disco titulado “My Life in Rooms” y desde el momento que lo adquirí , firmado y dedicado  por Barzin, músico que da nombre a la banda, no he dejado de escucharlo y ya son cuatro largos años. Ese concierto cerraba la gira española.
Desde entonces he estado siguiendo a Barzin, hemos intercambiado algún mensaje por Facebook y por medio de Boris, íntimo amigo suyo y dueño de la Sala zamorana, he tenido noticias puntuales del músico canadiense. 
Aprovechando la gira europea 2014, presentando su nuevo disco “To Live Alone in That Long Summer”, primero con su banda y luego, una segunda parte en formato dúo, junto a Amy Beth Manusov, estudié la posibilidad de volver a verlo en directo. El día 22 de abril pude apreciar, nuevamente, la calidez de Barzin y comprobar su línea ascendente en lo musical. El emplazamiento para su actuación no podía ser mejor, el Teatro del Arte de Madrid. Posteriormente, el 17 de mayo de 2014, cuatro años y dos días después de mi primer concierto de Barzin, tuve nuevamente la posibilidad de verlo en directo, concretamente en  el mismo lugar donde lo conocí, en la Sala Berlín. Venía de actuar la noche anterior en San Sebastián, acompañado por Amy Beth. La prueba de sonido fue rápida y luego tuve la posibilidad de saludarlo. Más tarde, les acompañé al hotel y después del concierto, en el que además Amy presentó tres canciones de su disco ”Good Grief” pude charlar con ambos largo y tendido. Durante la actuación, Barzin me dedicó el tema “Cross the Road, Molina” que Amy y él adaptaron como homenaje al también cantante y amigo Jason Molina, fallecido el 16 de marzo (todas fechas cercanas en lo mensual) del pasado año por su adicción al alcohol contando 39 años. Luego tocaron “Sad and Beautiful World” y pude observar que parte del público estaba llorando emocionado. Fue un concierto entrañable, con poco publico pero entregado al cantante canadiense. Sentado en la barra con Barzin, poco después del concierto, ya relajado de su actuación y  ambos con un cóctel de whisky preparado por el gran Boris, me preguntó qué música me gustaba. Le enseñé tres temas que tenía en el teléfono y quedó encantado con Bombino. Nos despedimos un poco más tarde.
Tras hacer noche en Zamora se despazaban a Orense, última sede de su gira española. Antes de salir hacía tierras gallegas, Barzin tuvo la gentileza de dejarme en mi teléfono un mensaje escrito. Decía lo siguiente: “Dear Luis, I wanted to write and thank you for everything you did for us yesterday. It was really a pleasure to meet you and to talk with you. I am deeply touched that you came such a long distance to see the show. I really hope it was worth it for you. Please stay touch and I hope to see you next time. I am back in Spain. Barzin”. Algo así, traducido al castellano : “Querido Luis, quería agradecerte todo lo que hiciste por nosotros ayer. Fue de verdad un placer conocerte y hablar contigo. Me impresionó profundamente que vinieras de tan lejos para asistir al concierto. Espero de verdad que te haya merecido la pena hacerlo. Por favor mantengámonos en contacto y espero verte la próxima vez que vuelva a España”.
Anteriormente, en una foto compartida en Facebook escribió algo sobre mí que me emocionó. “There are special people in this world, and then there are people like Luis López. Such kindness that words fail to capture their essence” (“Hay personas especiales en este mundo, y luego hay gente como Luis López. Tal amabilidad que las palabras son incapaces de capturar su esencia”).

Ciertamente, todo ha sido un sueño hecho realidad. No dejo de escuchar la música de Barzin, son temas envolventes y muy emocionantes. Ahora ya no solo tengo su música, también una amistad que podrá vencer la distancia que nos separa. Barzin forma parte de la banda sonora de mi vida, incluida la de los sueños.












domingo, 27 de abril de 2014

XII CATA DE VINOS RÚSTICOS. EL MADERAL /Zamora/

XII CATA DE VINOS RÚSTICOS
El Maderal (Zamora), 26 de abril de 2014


Desde el año 2006 se viene celebrando en la localidad de El Maderal, comarca de La Guareña   (una edición en Villamor de los Escuderos) una “Cata rústica” de vinos elaborados según los métodos tradicionales. En la última edición, celebrada el pasado sábado día 26, participaron 22 catadores provenientes de la provincia de Zamora, en su mayoría, y también de otras provincias castellanoleonesas como Valladolid, Salamanca y Soria. La cata se celebró en el recién inaugurado bar, anexo al campo de golf, Hoyo Cero.
En esta edición los vinos presentados fueron 10, alcanzando todos ellos una meritoria puntuación,  quedando mejor clasificados los siguientes:
-Primero. José Luis del Valle (El Maderal) con un coupage de 4 variedades: albillo temprano, verdejo, moscatel y malvasía.
-Segundo. Carlos Corcos (Cigales. Valladolid) con un albillo 100% del 2012
-Tercero. Juanjo Moreno García (Villamor de los Escuderos) con un vino compuesto por godello (50%), verdejo (40%) y albillo real (10%)
Curiosamente, tanto José Luis del Valle como Juanjo Moreno, junto a otros locales como Diego Almaraz o Isidro Benito, lideran el ranking clasificatorio histórico de las catas realizadas.
Estas catas de vinos rústicos que se celebran cada año en El Maderal, alternándose vinos tintos y blancos, son cada vez más reconocidas en ámbitos nacionales relacionadas con el vino, publicándose en reconocidas páginas webs o blogs vinculados al mundo del vino su convocatoria y resultados.




CÁDIZ 1- TARIFA

Estoy preparando la estrategia para combatir el duro invierno. Después de seis meses disfrutando del mar y de la buena temperatura me enfren...