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Mostrando entradas de septiembre, 2009

EL HOTEL VORAMAR Y LAS HORMIGAS

Realizaba un viaje desde Peñíscola a la capital, Castellón. Pasado Benicasim, una cola interminable de vehículos permanecían parados en la carretera. Desde mi ventanilla comprobaba que las cunetas iban anegándose de agua color chocolate claro. Pronto me di cuenta que la carretera estaba cortada debido a que las aguas caudalosas de alguna riera la inundaría en ambos sentidos. La “gota fría” se hacía más visible a medida que me dirigía al sur. Los únicos coches que venían en dirección contraria eran los que daban vuelta en busca de alguna alternativa. Hice lo mismo. Regresé a Benicasim intentando ir a Castellón por la carretera de la costa. Los accesos también estaban anegados. Decidí regresar a Peñíscola, aunque antes tomaría un café en el Hotel Voramar . El Voramar es uno de los pocos hoteles que conserva el sabor de las antiguas villas coloniales que salpicaban la Comunidad Valenciana a principios del siglo pasado. Construido en 1930 y retratado en la última novela de

BRIGITTE BARDOT, SETENTA Y CINCO AÑOS

Brigitte Bardot , la descarada mujer de aspecto adolescente que nos enamoró con sus películas en los años sesenta, como por ejemplo en ” Y Dios creo la mujer” de Roger Vadim , cumplirá el lunes setenta y cinco años. Jubilada anticipadamente en Saint Tropez , ha ido cumpliendo años sin necesidad de someterse a restauraciones quirúrgicas, luchando obstinadamente por los derechos de los animales. Parece que fue ayer cuando era niño y estaba deslumbrado con una preciosidad de mujer que ya sólo es así en el celuloide. Sin embargo, esa bella jovencita ya es una mujer vieja y un servidor se ha convertido en un señor al que todo el mundo trata de usted. El tiempo pasa inmisericorde para todos (y todas). Precisamente, a pocos días de ese cumpleaños, el Director del Instituto de Ciencias y Artes Audiovisuales (ICAA) da a conocer una nueva orden que prevé discriminación positiva en la ecuación de las subvenciones cinematográficas. De esa manera, las películas con directora mujer tendrán un

REGRESO A LA NORMALIDAD

Aquí finaliza mi narración. Antes de continuar con la despedida, quiero agradecer la gentileza de todas las personas que han dejado sus comentarios y que me manifiestan, día a día, su complicidad. Espero no haber resultado tedioso con los apuntes Personales sobre ese recorrido por Francia y Suiza. Han faltado algunos detalles sobre dos joyas naturales del país vecino (y que recomiendo visitar) como son: Pérouges , pueblo medieval cercano a Lyon y las Gorges de Fier , en los Alpes (acompaño fotos de ambos lugares, así como del portentoso Mont Blanc , con una altitud de 4.810 metros). Mi cuaderno de bitácora quedará impreso junto a unos recuerdos que permanecerán guardados en algún rincón de mi pensamiento. Además de las fotos que acompañan esta última entrada adjunto unas líneas de algo que escribí en una de las etapas y qué, una vez más, demuestran mi amor por Francia: “Desde mi hotel veo los edificios del boulevard Etats Unis de Lyon mientras escucho en televisión que han

TONY GARNIER. LYON. “UN CERTAIN REGARD”- y 3

Tony Garnier (1869-1948) fue un arquitecto comprometido con su ciudad. Nacido en el barrio obrero de la Croix-Rousse de Lyon e hijo de tejedores de la seda, tuvo que hacer frente a las precarias condiciones de vida de las clases más bajas. A través de su pasión, la arquitectura, se interesa por el problema social que supone el alojamiento, luchando por conseguir una vivienda digna para todos. Hacerse arquitecto, en una sociedad cuyo esquema es pasar “los planos ” de padres a hijos, además del coste económico que supone realizar estudios superiores, son problemas que afronta con gran motivación llegando a conseguir una beca, durante cuatro años, en la Villa Med icis de Florencia . Pronto comienza a destacar sobre el resto de alumnos. Consagra todo su tiempo a la creación de una nueva ciudad: la ciudad industrial . Se le considera el primer arquitecto urbanista del siglo XX. Vuelva a su ciudad natal, Lyon, y su alcalde Victor Augagnieur le confía una primera obra en 1904; la reali

LYON. “UN CERTAIN REGARD”-2

En Lyon abundan los inmigrantes. Hay, sobre todo, árabes, población negra y asiáticos. La convivencia está asegurada, es un ejemplo de armonía (o así lo parece). Estuve hospedado en un hotel de las afueras y tenía que utilizar cada día el transporte público. No es más caro que en España. Primero tomaba el tramway (tranvía) para retroceder dos estaciones, camino opuesto al centro, para luego, en metro, llegar a la catedral o a la plaza de Bellecoure . Al igual que en otras ciudades, Lyon también está repleta de cámaras que vigilan al ciudadano. Al lado de mi hotel está la colonia asiática. Uno de los días me acerqué a un hiper asiático, repleto de mercancía de ese continente. Pasé un buen rato viendo productos exóticos cuya existencia desconocía por completo. Compré dos botellas de agua. En la caja en la que guardé cola había, delante de mí, un chino con dos carritos repletos de compra, luego otra chica también asiática y antes que yo una mujer de raza negra. Cuando le tocaba pa

LYON. “UN CERTAIN REGARD”-1

Cinco días en Lyon dan para mucho. Lyon es la tercera ciudad francesa en población, por detrás de Paris y Marsella. Cuenta con, aproximadamente, dos millones de habitantes. Tiene un patrimonio histórico y arquitectónico importante, con una gran superficie de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO . Al sur de la ciudad convergen los ríos Ródano y Saona , formando una península o Presqu'île ; dos colinas, una al Oeste y otra Norte y la extensa llanura que se extiende al Este del centro histórico de la ciudad. Al Oeste está Fourvière , llamada " la colina que reza ", coronada por la basílica de Notre-Dame y la Tour métallique , (torre de telecomunicaciones replica de la Torre Eiffel parisina). Hasta allí se accede en funicular. Al Norte se encuentra la Croix-Rousse , "la colina que trabaja ", lugar en el que se encontraban los talleres de confección de telas de seda. Entre la colina de Fourvière y el Saona , se encuentra el Vieux Lyon o barrio de Saint-J

LAGO LEMÁN

El lago Lemán (mide 72 Km. de longitud y 12 de anchura) tiene forma de cruasán con las puntas hacía abajo. En su punta oriental se sitúa Montreaux y el Castillo de Chillón , y en la occidental, Ginebra . Personajes como Courbet, Kokoschka o Chaplin , vinieron, vieron y se quedaron. Lord Byron , escribió en sus paisajes sobre la historia de Francois Bonivart , poeta cautivo en una mazmorra del Chateau de Chillon bajo el nivel del agua. Del lado francés se halla la localidad fortificada de Yvoire (pequeño pueblo medieval), llamada la Perla del Lemán y Évian-les-Bains (balneario y fuente de agua mineral). Precisamente, por recomendación de mi amiga Gianna , comimos “perca” con ensalada y patatas fritas en el restaurante más cercano al Lago, que estaba a diez escasos metros de nuestra mesa. Yvoire es un pueblo muy visitado, aunque, en el restaurante, al aire libre, no te enteras de tal aglomeración. Allí respiras tranquilidad y sosiego. Lo único que produce ruido son las olas qu

GINEBRA

En Suiza el verde se intensifica. Nada más entrar por la frontera un policía te coloca la “ vignette ”. Una pegatina para tu vehiculo que garantiza la utilización de las autopistas suizas por “ apenas” 30 euros. Un impuesto del que no se salva nadie. Pronto, desde lo alto, se divisa la bella ciudad de Ginebra y el Lago Leman , el más grande de Europa. La visión de cuarenta o cincuenta coloridos globos aerostáticos, cerca de nosotros, es asombrosa. Nunca antes había visto tantos juntos. Aparcamos en un subterráneo a orillas del Ródano . Es el aparcamiento más caro que he utilizado. Tres francos la hora. Al cambio cuatro euros cincuenta. Una aproximación a lo caro que es Suiza. Cuando paseas por sus limpias calles y ves escaparates de los comercios más prestigiosos del mundo los precios no te llaman la atención. Crees que, por asociación, los números que indican los precios corresponden a euros. El problema es que están en francos suizos. Todo un cincuenta por ciento más caro que

LAGO ANNECY

Lago Annecy. Paul Cezanne Aunque el día estaba gris decidimos tomar un barco para visitar todo el Lago Annecy . Es famoso por ser uno de los lagos más limpios del mundo. Además es el segundo lago más grande de Francia, tras el Lago del Bourget . Es alimentado por varios ríos pequeños, nacidos en las montañas próximas ( Ire, Eau Morte, Laudon, Bornette y Biolon ), y por una potente fuente submarina, el Boubioz, que nace a 82 m de profundidad. Esta rodeado al Este por el Macizo de los Bornes y al Oeste por el Macizo de los Bauges , al Norte por la aglomeración de Annecy y al sur por un amplio valle. Su longitud es cercana a los 15 Km. y su ancho va desde los 800 hasta los 3.300 metros. Tardamos dos horas en recorrerlo y durante parte del trayecto llovió débilmente. No obstante, las vistas de los pueblos y de los macizos alpinos fueron impresionantes, de indiscutible belleza. El cuadro llamado “Lago Azul” de Paul Cézanne está inspirado en esas vistas. Me sorprendió la cantidad

ANNECY. Haute Saboie

Al llegar a Saboya todo se convierte en bosque tupido, grandes cimas, ríos entre gargantas. Me recuerda a Cantabria . Desde la carretera se divisan los pre-Alpes produciéndome mucha emoción. Más adelante, en el departamento de la Alta Saboya , van apareciendo lagos y la cordillera alpina. En pocas horas hemos pasado de estar en llano y junto al mar a los altos picos montañosos. La temperatura también baja seis o siete grados. Una vez en Annecy , lo primero que hago es dirigirme al lago que lleva su nombre. El descubrimiento es impresionante, tranquilas aguas bajo la atenta mirada de los Alpes . Paseo junto al lago y me llaman la atención unas gaviotas mucho más pequeñas que las marinas. Mucho más estilizadas y refinadas que las que suelo observar en Santander o Peñíscola . Parecen menos carroñeras al alimentarse de pescado de un lago transparente y limpio. Percibo que la gente que pasea por los bordes del lago, mezcla de turistas y habitantes de la ciudad de Alta Saboya (saboy

ÁRBOLES DE NIMES

En Nimes me llamaron la atención dos cosas. Ambas relacionadas con los árboles. Había un parque en obras y todos los árboles estaban preservados con maderas para que no sufrieran golpes por parte de las máquinas. Recordé, entonces, la apasionada lucha en el madrileño Paseo del Pardo por parte de Tita Cervera hacía los árboles que el Ayuntamiento quería talar. Sin embargo aquí, en una ciudad del sur francés, no sólo los cuidan para que no sufran daños sino qué, fijándome bien, todos están numerados como si fueran un artículo único. Me fascinó el trato hacía la naturaleza. A mi vuelta en un paseo por Nimes pude comprobar, además, que servían como lugar de exposición de escritos de sus habitantes. Uno de ellos, exhibía una poesía colocada cuidadosamente en un pliego sujeto por dos chinchetas del mismo color. Unos metros más adelante, otro árbol contenía un segundo texto. Nunca lo había visto antes y me pareció un recurso impecable para dar a conocer la obra de incipientes esc

BRIN DU SUD

Un día caluroso nos recibe en Nimes, la ciudad francesa con más sabor español. Visité Nimes hace algunos años, desde la vecina Arles, en un viaje a la Cote Azur. Entonces, desde allí, me desplacé al majestuoso Pont du Gard , que da nombre al departamento, y a la bella Avignon. Recordaba “ Les arénes ”, la Maison Carrée –un elegante templo romano del siglo II d. C. con finas columnas corintias y un friso esculpido- y un intrincado laberinto de calles peatonales con tascas, restaurantes, terrazas bien dispuestas y multitud de comercios de moda. Sin embargo ahora, con más tiempo disponible, intento escudriñarla más intensamente. Aparco el coche junto al jardín de la Fontaine . El jardín contiene un manantial que los romanos llamaron Nemausus, en honor a su dios de los ríos. No tiene césped y su suelo de grava no me parece el más adecuado con tanto ornamento y terrazas de piedra alrededor. En lo alto hay una torre octogonal que formaba parte de la ciudad amurallada. Bajo los grande

DEL RÓDANO AL EBRO

Dejé las proximidades del nacimiento del Rhône (Ródano) para llegar, tras diez duras horas y cerca de mil kilómetros de aburrida carretera, un poquito más allá de la desembocadura del Ebro. De un mar de asfalto pasé a un Mediterráneo placido e inmenso. Mi amigo Pep estaba navegando en su catamarán. Había llegado a casa. Fatigado y algo nostálgico de haber abandonado Suiza y mi siempre querida Francia, aunque alegre por retornar a mi país después de diez largos días plagados de belleza, anécdotas y nuevas experiencias. Aprovecharé para descansar de tan intensas jornadas junto a, mi también amado, mar.