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Mostrando entradas de diciembre, 2006

CLUB PIRATA

El otro día paseaba por la ciudad y me sorprendió una bandera colgada de un balcón. Era un día de Navidad en el que todo se convierte en violencia social. La gente va deprisa a realizar sus últimas y obsesivas compras y se nota un tumulto habitual en estos días tan extraños. Los coches parece que intentan atrapar a los peatones, los peatones se llevan por delante todo lo que les molesta, los niños emiten generosos gritos para poner nerviosos a sus padres. Todo se convierte en un incesante ir y venir hacía los reclamos despiadados de las navidades. Miraba hacía ningún sitio en concreto y veía en las fachadas numerosos y similares papanoeles escudriñando los exteriores de las casas en lo que a mi me parece un delito para el buen gusto. De repente y en medio de todos esos Santa Claus de trajes rojos y mejillas coloradas escalando las paredes (sin escrúpulos para quienes pudieran habitar sus interiores) apareció la bandera pirata. Quiero significar que en medio de tanta elocuencia consumis

COMPRAR EL PESCADO EN NAVIDAD

No cabe duda que ser de puerto de mar imprime un carácter especial y es, a todas luces, motivo de gran orgullo. No obstante, en días tan señalados como el de hoy, previo a la Navidad, tus familiares de tierra adentro te convencen para que seas tú el que vaya a comprar todo lo relacionado con el pescado, crustáceos, moluscos… y a mi, me irrita hasta la saciedad al saber que ese día tengo que madrugar un poquito más de lo que me gustaría, máxime si es periodo de vacaciones. Pero bueno, hago de tripas corazón, me sobrepongo a las adversidades y salgo a la calle con el tiempo suficiente para llegar antes de que abran el supermercado que mejor pescado ofrece en la ciudad de interior. Es curioso, hoy he tenido más suerte que el año pasado por estas fechas, el termómetro marca tres grados bajo cero (el año anterior marcaba a la misma hora siete bajo cero). Tiritando y muy abrigado espero en el interior de mi coche a que falten pocos minutos para abrir. Pero es demasiado pronto, falta más de

CALI EN ESPAÑA

Esa tarde hacía un frío que se colaba hasta lo más hondo del cuerpo, había venido de repente y se notaba que las cumbres más cercanas tenían nieve. No se podía pasear por las calles de Zamora y decidimos tomarnos unos vinos, acompañados de buenos pinchos, en los numerosos bares que a esas horas de la tarde eran visitados por los que tienen por costumbre deleitar el paladar. No había tanta gente como solía ser habitual un sábado y eso nos congratuló, lo normal en esos días es buscar sitios alternativos donde poder disfrutar con tranquilidad de una charla sosegada. Decidimos ir a un lugar donde tienen un pincho único y que lleva el nombre del bar. Nos gusta ir porque hay poquita gente y el trato es muy profesional. La camarera estaba en manga corta y sabía, por otras veces que había visitado su bar, que era sudamericana, así que le dije: con el frío que hace vas muy poco abrigada, y además por tu acento tan dulce creo que eres caribeña, ¿cómo puedes soportarlo? Ella desvió hacía u

HERMANOS LAGUTIK

Desde hace varios meses veo en Zamora, concretamente en la céntrica calle Santa Clara, a dos hermanos gemelos que tocan el acordeón. Pero como vivo en Soria un buen día vi a uno de ellos tocando en el Collado. Me impactó. Pensé: no puede ser , es el mismo que veo en Zamora. Poco tiempo después estuve en Zamora y pregunté al muchacho que estaba tocando ¿es posible que te haya visto en Soria? Me respondió que era su hermano gemelo que decidió emigrar a otras tierras, en solitario, para poder deleitar (esto es cosecha personal) a un público distinto y ocasional, e intentar ir subsistiendo en una aventura tan dura como es tocar en la calle de un país desconocido. Los hermanos Lagutik, Valery y Vitaly, son rusos y han estudiado durante muchos años en su país de origen, en la Escuela de Música y el Conservatorio. Consiguieron varios premios en el sur de Rusia e incluso aportaron su granito de arena enseñando música en la Academia Koetov , según me indica Valery, que lleva más tiempo re

EL POETA LUCIO ARÉVACO HA FALLECIDO

FOTO DE ISABEL GOIG Julio Herrero Ulecia, conocido bajo el seudónimo de Lucio Arévaco, falleció ayer a los 79 años de edad. Colaborador de Heraldo de Soria con su columna poética satírica titulada “En primeraª. Plasmo un verso suyo que ha sido titular en Heraldo de Soria en el día de hoy y que resume la manera de escribir y de irse de esta vida. Mi más sincero pésame a familiares, compañeros y amigos del genial escritor y maravillosa persona. “La realidad no está nunca lejos de los sueños” Busco el lugar ideal donde terminar mis días, donde mudas alegrías pongan remedio a mi mal. Busco ese lugar cordial donde libertad y amor despidan el mismo olor. Donde campe la cordura y practicar la lectura sea el deporte mayor. Querido Julio, a partir de ahora que tendrás todo el tiempo para ti, espero que practiques tu mejor deporte. Aquí nos dejas tristes y desolados con tu desaparición tan inesperada. Quedaremos muy bien acompañados con tus numerosos escritos.

ESPAÑA ES DIFERENTE

Veo en televisión que la Academia del Cine Europeo ha entregado los premios como mejor director y mejor actriz a Pedro Almodóvar y Penélope Cruz (que vestía un estupendo y ajustado vestido lamé dorado), respectivamente, por la película Volver. Hace unos meses vi la película y me dejo indiferente, como tantas otras del director manchego. Soy de los que piensan que Almodóvar tuvo su mejor época en tiempos de la movida madrileña y, una vez pasada, quedó anticuado. Me alegra, no obstante, que los españoles triunfen tanto en Europa como en América y en ese aspecto estoy encantado, que conste. Esta noticia ha quitado protagonismo a la idea que quiero plasmar en mi blog personal y que trata de mis relaciones sociales, más concretamente dentro de un jacuzzi. Resulta que me encontraba en el balneario de un prestigioso hotel de la costa, me llevo bien con el socorrista que atiende la zona de la piscina y el día anterior hubo mucho jaleo, le pregunté si se preveía mucha afluencia al día siguient

DÍA DE FIESTA PARA LA LIBERTAD

"LA MUERTE LE GANÓ A LA JUSTICIA" Mario Benedetti

MI AMIGA LA MAR

De vez en cuando me escapo al mar. Si has leído alguno de los artículos publicados anteriormente en este espacio te darás cuenta que el mar es uno de mis sueños, el titulo del Blog es elocuente. Nací a trescientos metros del mar y ese aspecto marcó decididamente el devenir de mi vida, está claro. Desde hace demasiados años vivo en el interior peninsular y no disfruto como quisiera de él. Recuerdo que cuando empecé a vivir en Castilla buscaba en cada paisaje su visión y siempre lo intuía tras las montañas o al final de un escenario ocre, pero nunca aparecía. Ahora ya me he acostumbrado, o mejor dicho me he resignado, a no buscarlo. Estos días disfruto de su compañía en una especie de barco varado a su lado. Cuando necesito reponer energías vengo aquí. Esta vez, al igual que la anterior, en solitario, sin compañía y eso beneficia mi relación con él (o ella, los marineros de mi tierra siempre le nombran la mar). Cada mañana me descalzó y recorro corriendo los húmedos arenales, más tard

UNA HISTORIA QUE NADA TIENE QUE VER CON LA AMERICA´S CUP

Mi espíritu aventurero, mi nostalgia marinera, fue lo que me llevo a visitar, in situ, las obras relacionadas con la 32ª America´s Cup, que se celebrará, dios mediante, en aguas valencianas. La America´s Cup, por hacer un poco de historia, toma el nombre de la goleta América que en 1.851 venció a los barcos de la flota británica, la copa que ganó, denominada entonces de las 100 Guineas, fue donada al New York Yacht Club a través del Deed of Gift, documento fundacional del torneo. Ese legado de plata se convertiría en un desafío, una competición de amistad entre naciones. Después de esta breve reseña mi día comenzó, que no amaneció, muy temprano. El despertador marcaba las seis y media cuando amenazó su alarmante sonido. Era de noche oscura y los motores de los barcos pesqueros ronroneaban en el horizonte. Buen presagio, sin duda, para un día marítimo. Llegué hacía las nueve a Valencia y me dirigí en tranvía a la playa de la Malvarrosa. Deseaba recordar cuando hace años visitaba a un