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Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2010

MÁS DE 320 VISITAS DIARIAS

Mi blog se hace grande con vuestras visitas. Todo un honor. En una fecha tan señalada, 29 de septiembre de 2010, que será recordada por el éxito o el fracaso (dependiendo de la fuente) de una huelga general en España, el contador de “Escritos en la cresta de una ola” pasa, por primera vez, de 300 visitas diarias, algo inverosímil cuando decidí comenzarlo el 27 de noviembre de 2007. Con vuestra ayuda, seguiré mostrando el lado más humano y personal en mis entradas, intentando hablar de la belleza de lo cotidiano con un puntito de ironía y (siempre) gran sentido del humor. De nuevo, muchas gracias, compañeros. Salud.

HOY EMPIEZA TODO

El pasado sábado, visitando a mi sobrina en su nuevo piso de estudiante, en Salamanca, recordé cuando tenía más o menos su misma edad y salí de casa por primera vez para establecerme en Valladolid, con su mismo propósito: estudiar. La acompañaban sus padres y acababan de realizar una limpieza a fondo del apartamento recién alquilado. La veía más responsable que otras veces y con cierta incertidumbre. De alguna manera se encontraba “a la espera ”. Había ido unos días antes a Salamanca para familiarizarse con su nueva situación. Comenzaba una nueva vida. Posiblemente, como comentábamos su padre y yo, la época más feliz de nuestras vidas. Los tiempos han cambiado, no sé si para bien o para mal. Antes no éramos tan dependientes de nuestros padres, no disponíamos de tantas facilidades. En mi caso, pude estudiar gracias a una beca con la que pagaba el alquiler de mi vivienda, junto a otros tres compañeros, y un trabajo provisional en el que, básicamente, pasaba a máquina apuntes

MILES DAVIS

Miles Davis ( Alton , 26 de mayo de 1926 - Santa Mónica , 28 de septiembre de 1991 ) 19 AÑOS SIN ÉL

DE MERIDIE

Después del mediodía puede ser buen momento para estudiar. Es otoño y el atardecer está al caer. Hay que aprovechar, por tanto, la luz natural. Hacía las ocho empezará a oscurecer. Luz post-equinoccial . Fotografiaba una fuente y por el rabillo del ojo me percaté de la existencia de una chica sentada en un banco cercano. También de uno de esos clochards que deambulan por las ciudades. Ella, concentrada en sus apuntes. Él, esparciendo por el suelo la basura que había recogido de la bolsa de una papelera. Yo, curiosamente desapercibido para ambos (lo mejor que le puede pasar al fotógrafo), espiando la situación guarnecido tras la cámara. Seguí haciendo fotos a la fuente, mientras percibía lo que pasaba a mí alrededor. El vagabundo intentaba llamar la atención de la chica. –“Rubia noruega, mira que guarra es la gente”. Ella, levantaba un poco la vista de su cuaderno y le miraba esquivamente. Más tarde, el vagabundo desapareció del parque con sus enseres y algunos desperdicios pr

WHAT CRISIS?

A mí esto de las huelgas sin alevosía y con premeditación no me gusta. Prefiero las huelgas heavys de franceses o británicos, las de la noche a la mañana y no a seis meses vista. Se hacen o no se hacen, pero sin tiempo para debatir hasta la extenuación, para hacer mil y una cábalas. Así, la del día 29 , que la hagan los sindicalistas. O mejor, que la secunden los liberados, los que nunca vemos, los invisibles. Al fin y al cabo, a ellos no les afectará en su sueldo, tan exiguo para todos últimamente. Estos tipos (y tipas) han estado desaparecidos los últimos años arropando al Gobierno y ahora se dejan ver. Son coparticipes de la desastrosa situación económica nacional. La cosa está tan mal que no me extraña que lleven medio año preparando una huelga. El problema es que muy pocos trabajadores queremos secundarla o salir junto a ellos a la calle. Cuando regresen a nuestro lado será más probable que podamos encontrarnos. Ahora no.

BARRUECO REGRESA A ZAMORA

José Ángel Barrueco vuelve a la prensa zamorana, la que nunca debió abandonarlo. Publicará dos artículos semanales en El Adelanto de Zamora. Mucha suerte querido amigo . Seré seguidor incondicional. Su primer artículo: Esa ciudad que es mi origen Hay algo muy placentero en formar parte de un proyecto nuevo. Algo difícil de definir, enigmático: a la suma de la emoción que nos acarrea todo cuanto nace debemos incorporar los vértigos propios del riesgo, el miedo a que esa criatura que ha nacido pueda expirar tarde o temprano. Podría decirse que dicho asunto, y no otra cosa, es el resumen de la vida, tal vez su sentido. Sin la amenaza del riesgo, sin la incertidumbre del azar, nuestra existencia sería demasiado aburrida, como la de los inmortales de la ficción. Lo interesante es mantener el equilibrio de esas emociones para no volvernos locos. Me embarco en este diario con el júbilo de quienes se adentran en la espesura de las tierras vírgenes, sin saber qué les deparará el próximo am

TOM WAITS

No soy el payaso sonrisas. O Bono. No corto el listón en las inauguraciones de supermercados. No me pongo del lado del alcalde. Tira tu pelota en mi patio y no volverás a verla. Tengo solamente un círculo íntimo de amigos y seres queridos; lo que se llama un círculo de confianza ”- Waits, 2002. Si hubiera una música de fondo que acompañará los últimos tramos del túnel que lleva al infierno, sería como estos ruidos inquietantes, que rechinan bajo la base de las percusiones siniestras que acompañan algunos temas de Tom Waits. Quiero celebrar con él la primera luna llena de otoño. Es uno de esos músicos que nada tienen que ver con todo lo demás. Único entre los más únicos. Indispensable. Por eso me gusta tanto. Esta noche, de intensa luna llena, quiero disfrutarla contigo. Apaga las luces, sube el volumen, cierra los ojos y disfruta. Es de las pocas cosas que todavía no han entrado en crisis.

EN PRIMERA PERSONA

Entrevista, a página entera, concedida a "El Mundo-Diario de Soria" y publicada el pasado día 1.

LOS DÍAS SE VAN IGUAL QUE EL AGUA DE LAS MANOS

Primer día de trabajo. El despertador suena media hora más temprano de lo normal. Siento fresco deambulando por el apartamento y me encuentro desubicado. Todo ha cambiado excesivamente de un día para otro. Ayer, me asomaba a la terraza a contemplar el mar, prácticamente a esa misma hora, con una única prenda sobre mi cuerpo y hoy, con pijama y todas las ventanas cerradas, tirito de frío. Por arte de magia, o más bien por cuatrocientos kilómetros de distancia, la temperatura ha bajado muchos grados. En todos los sentidos. Ya en el garaje, tardo más de la cuenta en realizar las maniobras para salir. La falta de costumbre tras casi un mes sin hacerlo. En la calle, la gente va muy abrigada. Afortunadamente he tenido la feliz idea de ponerme una chaqueta de punto, ¡Cuánto tiempo sin hacerlo! Mientras pienso en la cantidad de cosas que tengo que hacer, escucho la música que ponen en la radio, a modo de rap alguien canta algo así: “los días se van igual que el agua de las manos…”, y rememoro

DESPEDIDAS

El mar (siempre el mar) permanece alborotado desafiando, con fuerte oleaje, lo que será el último día de verano, el último día de mis vacaciones. Último día de tantas cosas. Está convulsionado y lo hace a posta. Sabe qué, nuevamente, nos despedimos por unas semanas. Mi mar siempre ha permanecido agitado y él lo sabe. Quiere, por tanto, llamar mi atención para intentar que sea también un poco mío. Y, después de tanto tiempo, lo ha conseguido. Me ha ganado. También es “mi Mediterráneo”, mi otro mar. Sabe que con sus metódicos compases me recuerda a mi verdadero mar, al inigualable Cantábrico, tan mozarrón, tan masculino. El Mediterráneo es más femenino, más sutil, más uniforme. Aunque hoy se muestra varonil y le va bien. Estoy triste en la despedida. Triste de abandonar un tiempo pasado que no volverá. Días felices, días tranquilos, jornadas sin horarios ni honorarios (ni falta que hace). Suena Cohen, aunque suena sin escucharse por ese terrible murmullo precipitado del mar al frente

ONZE DE SETEMBRE

Estamos a 11, Díada de Cataluña, y a pesar de seguir de vacaciones estoy enfermo desde el pasado día 1. Mala suerte. Me resfrié, posiblemente en Mandarina a consecuencia del aire acondicionado, o tal vez en mi visita al Castillo, en bici, a la inauguración de la exposición fotográfica de mi amigo José Ramón Miguel. El caso es qué, hasta la fecha de hoy, he padecido un proceso atípico de la enfermedad: mucosidad extrema los tres primeros días; catarro perruno sin fiebre en ningún momento y un dolor desconocido del conducto traqueal que me ha obligado a visitar al médico. Además, he decidido cancelar un viaje a Málaga previsto para mañana. Todo sea por la salud que ataca cuando menos lo esperas. Escribo ésta crónica negativa, tumbado en mi sofá viendo el mar verde-azulado qué, por suerte, anima mi estado adormilado a la espera de poder disfrutarlo cuanto antes. Todo puede esperar.

SEPTIEMBRE

Es mi tercer día en Peñíscola y he podido disfrutar, pobrecillos, de la salida escalonada de los miles de turistas que han pasado por aquí en agosto. El mar, ese mar que en la bahía de Peñiscola con Benicarló me ha cautivado, está alborotado, suena con intensidad, con excitación mediterránea, la justa. Punt 2, la segunda televisión institucional de Camps y cia. tiene a bien retransmitir uno de los conciertos del Festival de Benicassim del pasado mes de julio. Compruebo, por la luz del atardecer, que es el primero del día en el Escenario Verde y, también, que ha disminuido considerablemente el número de fibers. No conozco al grupo que actúa pero me gusta, es un pop clásico muy interesante. Acaba el programa y no me entero del nombre. Lástima. Buscaré en el horario de la edición 2010 para saber de quien se trata. Pasó el tiempo de las cerezas, ese periodo breve de destape y de largos días, de calor y luminosidad. Ahora llega un lapso de tiempo, también veraniego pero sin masificaciones,