Dentro de unos días regresaré, por tercer año consecutivo, a Alemania, una nación sorprendente que me tiene enamorado por varias razones, sobre todo por su belleza y por la educación de sus habitantes.
Hace un par de años, en diciembre, visité Friburgo de Brisgovia en el estado de Baden-Wurtemberg. Llegué de noche y la poca luz de su iluminación artificial me desconcertó positivamente, parecía que me encontraba en una de esas películas dirigidas magistralmente por Win Wenders, Herzog o Fassbinder. Ya era tiempo de los mercados navideños (mejor dicho de “Adviento”), cerca del casco antiguo y de la catedral, donde se encuentran los famosos Bächle (pequeños canales de agua que atraviesan la ciudad). Friburgo se considera una puerta de entrada a la Selva Negra y tiene una universidad muy prestigiosa.
Hace ahora justamente un año tuve la oportunidad de visitar Baviera, o como a sus habitantes les gusta decir “Estado Libre de Baviera”, el estado federado más grande de Alemania por superficie y el segundo más poblado, con 13,1 millones de habitantes. Situado en el sureste del país, es una de las regiones culturales, económicas e históricas más importantes de Europa. Su capital y ciudad más habitada es Múnich. Me impactó su naturaleza, los ríos y cadenas montañosas, salpicada por los lagos de los Alpes bávaros y algunos de los pueblos y castillos medievales más espectaculares de Europa, destacando el mundialmente conocido Castillo de Neuschwanstein.
Este año, en ese turismo de repetición (o repeat tourism, en inglés), visitaré la zona del Rhin. Y, aunque saldré de Amsterdam, recorreré el Rhin por Alemania en un crucero fluvial de 8 días de duración, en el SCYLLA EDELWEISS, con paradas en NIMEGA, COLONIA, COBLENZA - ROCA LORELEY - RUDESHEIM, MANNHEIM -SPEYER y, finalización, en ESTRASBURGO.
Acabo de recibir una llamada de la organización del crucero fluvial por el Rhin. "Impactos de la crisis del Rhin". Paralización logística: El descenso del agua impidió la navegación segura de barcazas de carga, que requieren un mínimo de 40 cm de profundidad, afectando la ruta entre Róterdam y el interior de Alemania.
Por lo tanto, suspendido el crucero por falta de caudal. Lástima. Espero nuevas noticias.







