lunes, 16 de febrero de 2026

DISCO DE LA SEMANA 5/26- "For the First Time, Again"- TYLER BALLGAME



DISCO DE LA SEMANA 6/26
"For the First Time, Again"- TYLER BALLGAME
Género- Indie Pop, Indie Folk
Sello- Rough Trade
Fecha de lanzamiento- 6/2/2026
Duración- 48:59
El impresionante debut de Tyler Ballgame, For the First Time, Again, es un estimulante recordatorio de cómo las grandes canciones interpretadas por un vocalista talentoso pueden conmover, cautivar e inspirar. Interpretadas con la asombrosa y versátil voz de tenor de Ballgame, estas 12 melodías finamente elaboradas, con raíces en el rock clásico, el indie y la música americana, conmoverán a cualquiera que las escuche. Incluso antes de que se registren las letras perspicaces y a menudo provocativas, las contagiosas melodías de Ballgame te sumergen en una historia cercana y diferente a cualquier otra que hayas escuchado, una experiencia asombrosa.

domingo, 15 de febrero de 2026

EL DESVÁN DE LOS BELLOS RECUERDOS (2)


Nuestra infancia hubiera estado llena de necesidades en relación a los niños de hoy en día, sin embargo no echamos en falta nada en especial, éramos felices con lo poco que teníamos: un balón, algunos juguetes, una televisión en blanco y negro con dos canales, algunos álbumes coleccionables de cromos, cómics de historietas..  nada especial, pero esas pequeñas cosas llenaban nuestro tiempo libre cuando podíamos salir solos a la calle a jugar. Hoy sería impensable. 


"En la frontera de los doce a los trece años decidí abandonar los juguetes que me habían acompañado durante mi infancia. Recuerdo muchos, en especial una gasolinera con aparcamiento incluido, de varios pisos, y algunos coches que se deslizaban por las rampas empinadas hasta llegar acelerados a la planta baja; los muñecos Epi y Blas; los también muñecos Cleo, Teté, Maripí, Pelusín, Coletitas y Cuquín; un fuerte con cowboys… pero sobre todo tengo en la memoria mi último juguete, un campo de hockey sobre hielo que me regalaron por aquellos Reyes mis tíos, Manolo y Carmina. Era similar a un futbolín. Consistía en un campo blanco y seis jugadores por cada equipo. Unos eran rojos y otros azules. Los jugadores de campo podían deslizarse por un carril de unos ocho centímetros y moverse trescientos sesenta grados intentando golpear con el stick una pequeña pastilla negra e introducirla en la portería contraria. Todo esto me vino a la cabeza mientras contemplaba la final olímpica de hockey el pasado domingo.

Aparte de juguetes, mi hermano y yo pasábamos las horas muertas con las chapas de los refrescos. Sólo nos servían las que no estaban dobladas o deformadas por el abridor. Teníamos de Coca-cola, pepsi, fanta, martíni, kas, mirinda, canada dry… Cada marca correspondía a un equipo que podía ser de fútbol o de ciclismo. Recortábamos, en redondo, con la medida justa, el cromo del jugador o ciclista, lo incrustábamos en el interior de la circunferencia de cada chapa y luego añadíamos, encima del cromo, un plástico transparente para preservar cada fotografía.
Si estábamos en la Calle Madrid, jugábamos con las chapas a fútbol, en una alfombra interminable que cubría todo el pasillo. Las porterías las confeccionábamos con cartulina y el balón era una ficha de parchís. Mis equipos preferidos siempre eran el Español o el Atlético de Madrid, mientras el favorito de mi hermano era el Real Madrid. Nos tirábamos horas allí agachados. Cuando pasábamos temporadas en casa de los abuelos, en Corbán, preferíamos, en el corral, marcar con tiza un recorrido sinuoso. Las etapas eran de unos cincuenta metros de longitud. Desplazábamos a nuestros ciclistas golpeando cada chapa con el dedo anular de la mano derecha. Había puertos de montaña, metas volantes… En una libreta anotábamos todas las incidencias y otorgábamos puntos a los primeros clasificados. Se establecían clasificaciones generales por puntos al finalizar cada etapa, de montaña, metas volantes y hasta teníamos un podium. Recuerdo algunos equipos: Karpy, Bic; así como algunos ciclistas (“corredores” los llamábamos): Ocaña, Piñeiro, Ventura Díaz, que era vecino en la “Ciudad Jardín” de mis tíos.

Era el año 68 y los cambios no sólo se producían en el interior de mi cuerpo, contemplaba en la única cadena de televisión, en blanco y negro, a estudiantes barbudos de Paris que se enfrentaban a multitud de policías impecablemente uniformados. Fuertes barricadas y humo por todos los lados. No entendía nada. Lo único que me importaba era que al día siguiente hiciera sol para ir a la playa. Más tarde, nos daríamos cuenta que las imágenes que entonces veíamos tendrían una importancia decisiva en el transcurso de nuestras vidas. Algo estaba cambiando en el mundo y en nuestro interior. Teníamos por delante muchos años para seguir inspeccionándolo todo, deseando que con prontitud el represivo blanco y negro que lo cubría todo se convirtiera definitivamente en un democrático y aperturista color. El erótico 69 estaba cambiándolo todo mientras nuestros juguetes se iban amontonando en el desván. En el desván de los bellos, y nunca desparecidos, recuerdos".

2 de marzo de 2010

CONCIERTO DE ONA MAFALDA




“En este disco he hecho lo que me ha dado la gana”,

dice con una sonrisa, y se nota. Son once canciones donde solo dos son tristes—algo que, viniendo de alguien tan emocional, casi sorprende—pero en las que la vulnerabilidad sigue presente. Tanto, que llega a admitir que lloró grabando For Us, quizá la canción más personal de esta etapa.


Ona Mafalda, (Mafalda-Cecilia de Sajonia-Coburgo y Gotha, Princesa de Bulgaria), presentó anoche en la Sala Avalon de Zamora su nuevo disco "Reset". En la casi una hora de actuación, junto a su batería y bajo la atenta mirada de su nuevo novio Miguel Ángel Martín Maoño, diseñador en la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, y colaborador con el festival de música Mad Cool, fue desgranando, tema a tema, su reciente trabajo.


Con raíces entre España y el Reino Unido, su propuesta combina la energía eléctrica del rock alternativo con la sensibilidad del pop contemporáneo, creando un sonido sin fronteras. Inspirada en Florence and the Machine, The Strokes, Blondie o Patti Smith, Ona abraza la guitarra y la convierte en motor de un nuevo capítulo creativo. Su trabajo destila autenticidad, fuerza y vulnerabilidad a partes iguales, reflejando la voz de una generación que no teme volver a empezar. En definitiva, un viaje musical cargado de intensidad, estética provocadora y melodías capaces de quedarse grabadas en la memoria


Reset’ se lanzó en noviembre de 2024 con la publicación de varios adelantos que han ido revelando la evolución artística de Ona Mafalda. El álbum está compuesto por 11 canciones, mayoritariamente en español, el idioma en el que Ona Mafalda está desarrollando su carrera. No obstante, gracias a sus raíces británicas  el disco incluye también cuatro temas en inglés, reflejando su versatilidad.

 Ona Mafalda, en su concierto apostó por un sonido eléctrico y vibrante, en el que su guitarra cobra un papel protagonista y que bebe de la energía de artistas revolucionarios de los años 70. El resultado fue un trabajo honesto, fresco y lleno de fuerza.

Tuve la suerte de hablar un rato con ella cuando acabó el concierto, le dije que se parecía a su madre y me responsió que se lo decían mucho. El concierto de Zamora se enmarca en el circuito "Girando por salas 2026". El día anterior actuó en Guadalajara y continuara por Sevilla, Barcelona, Santander, Vigo, Santiago de Compostela y Málaga. 

sábado, 14 de febrero de 2026

VINOS "PALACIO DE VILLACHICA"



Anoche, en el Winebar "La Zepa", catamos vinos de la bodega Palacio de Villachica. Conocía sus vinos de Toro, muy populares en todos los bares de Zamora, pero desconocía que desde 2005 pertenecía a un grupo riojano que tiene bodegas en las tres grandes Denominaciones de Origen: Toro, Ribera del Duero y Rioja.


Dirigió la cata su gerente María García, risueña y apasionada por el mundo del vino. Comenzamos con un vino blanco de 2024, Ribera de Duero, elaborado con  Viura y Malvasía. Cuatro meses de crianza en barrica. De color amarillo pajizo y dorado, muy atractivo y brillante. Buena expresión frutal, con notas de manzana, fruta de hueso y agradables notas de roble, mantequilla y galleta. Entrada en boca golosa y cálida. Presencia de la fruta madura envuelta con la cremosidad del roble. De sensación dulzona con una punta de acidez que le hace largo, persistente y fresco.


A continuación probamos un rosado de Ribera del Duero, concretamente el "Felizia", limpio, brillante y casi transparente color rosa. En nariz es intenso, expresa su aroma a fruta roja, cereza, con un ligero toque floral. En boca es suave y untuoso en entrada, equilibrado y vivo con su justa acidez y persistente a pesar de su apariencia.


Continuamos con cuatro tintos. Arbocala de 2023, 10 meses en barrica, 100% Tinta de Toro. Brillante color rubí, con ribetes morados, y capa de intensidad media. Aromas de frutas rojas maduras como la fresa y la cereza, notas avainilladas de su paso por madera, y dulces como el coco o el toffe. Su crianza en barricas de roble americano le aportan en boca una entrada golosa, taninos maduros que le aportan la estructura necesaria para hacerlo largo y con cuerpo. Fruta roja también presente en el final de boca que le dan un aire fresco y joven de un buen roble.


El segundo tinto fue el Palacio de Villachica 2021. Ribera de Duero. Catorce meses de crianza en barrica.Color rojo intenso, capa alta, limpio y brillante. Nariz intensa y elegante donde está presente la fruta roja madura, como la cereza, bien integrada con los aromas propios de la madera, como el tostado suave y un ligero especiado. En boca es amplio y equilibrado, con taninos maduros que le aportan estructura, intenso, goloso y persistente gracias a su equilibrada acidez. Con recuerdos a fruta roja y madera fina, un gran representante de su denominación de origen.


Posteriormente catamos un Toro crianza, concretamente el Palacio de Villachica 2020. Catorce meses en barrica. 100% Tinta de Toro. Color cereza intenso con tonos granates, capa alta y brillante. Nariz compleja con aromas a fruta negra madura (ciruela, mora) combinados con notas de roble, como la vainilla, brioche, y pan tostado. En boca es sabroso, redondo y con tanino maduro, bien integrado. Retrogusto intenso y largo, cuerpo y personalidad, propios de la tinta de Toro.


Concluimos la cata con un Bonus Track, un vino de Toro que todavía se está elaborando, de viñas viejas, que nos resultó muy potente, muy oscuro y con pocas notas aromáticas.



viernes, 13 de febrero de 2026

EL SECRETO DE MARCIAL




Una novela tremendamente bella y dolorosa, escrita con gran pulso narrativo y hasta con toques de suspense, que no solo homenajea a los sufridos migrantes españoles y a las películas que formaron nuestra personalidad, sino que se adentra en los misterios familiares más recónditos.


Madre solo hay una. Pero cada padre es un enigma. Y todo hijo necesita resolverlo.

Un escritor, miembro de la comunidad española en Buenos Aires, intenta descifrar la verdadera personalidad de su padre años después de su muerte. Marcial Fernández, emigrante asturiano, como tantos hombres de su época siempre tuvo dificultades para comunicarse con su hijo, a quien castigó con años de silencio y disgusto al descubrir su pasión literaria. El único vínculo entre ellos fueron las películas del Hollywood clásico que veían por televisión, una educación sentimental llena de sutilezas y malentendidos que Marcial impartía de manera indirecta. A medida que avanza en la reconstrucción de su historia, el narrador halla indicios de que su padre llevó una vida secreta y se obsesiona con descubrirla.


FICHA TÉCNICA

Editorial- Ediciones Destino

Idioma- Castellano

Número de páginas- 256

Tiempo de lectura- 6 h 3 m

Año de edición- 2025. Fecha de lanzamiento- 05/02/2025

Plaza de edición- Barcelona




CANCIÓN DE INVIERNO (2)


No he vuelto a Santiago. Como decía en el texto publicado en enero de 2010 (hace quince años), la visité por primera vez a principios de los años 70 y, luego, varias veces en los años 1980-1981 con motivo de mi servicio militar en Ferrol. Me desplacé varios fines de semana en mi Dyane 6, siempre en solitario. Pasaba la noche del sábado en una pensión y volvía a Ferrol después de comer los domingos. No creo que tarde demasiado en regresar, tengo muchas ganas de recorrer de nuevo Galicia, ese año y medio que pasé allí me trae buenos recuerdos. Era joven.

"Conocí Santiago cuando tenía catorce o quince años. Se trató de un viaje de quince días en un Seat 124. Los pasajeros: mi padre, mi hermano, mi hermana y yo. Sin duda, un viaje de placer sin especificación, sin establecer límites, sin reserva de hoteles, sin destinos premeditados. Toda una aventura para un niño de mi edad. Apasionante.

Partía de Santander y recorría la Cornisa Cantábrica occidental, Galicia y el norte de Portugal.
Tengo recuerdos fotográficos, estampas inconclusas, borrosas experiencias, pero, el poso, el retrogusto, se simplifica en una sensación placentera, emotiva y, hasta cierto punto, exclusiva y exótica. Tenía la sensación de sentirme libre, acompañado, además, por la mayoría, entonces, de mis seres queridos.

Hoy, después de varios días sin escribir en mi blog, rompo esa abstinencia, precisamente, reitero, en el regreso a la letra escrita, a la palabra resumida, al acto de reivindicar la amistad y me encuentro, no sé por qué -o, tal vez sí-, con el trovador que descubrí a comienzos de los ochenta, cuando vagaba solitario (casi siempre) por la triste, melancólica, desnuda y húmeda Compostela. De repente, me ha vuelto a la memoria la Plaza de Platerías, La Rua do Franco y sus vieiras, la calle del Villar, las noches en el Paraíso Perdido y sus absentas bañadas en agua, Modus Vivendi (caballerizas del palacio de Somoza), el parque de la Alameda y su peculiar fotógrafo …

Intentaba descubrir el mundo resguardado en locales vanguardistas, de ambiente universitario, con olor a tabaco prohibido (o no tanto), en cafés con solera, en soledad acompañada y, resulta, que fui descubriéndome a mí mismo, sin despertar sobresaltos, sin interrumpir revelaciones. En un local, ahora no recuerdo el nombre –lástima-, en la parte nueva de Santiago, que tan poco transitaba, me topé con Silvio. Era invierno, los inicios de los ochenta y, claro, estaba enamorado. Ahora, Silvio me parece algo trasnochado, pero entonces fue una experiencia descubrir su poesía desgarrada. Todavía merece la pena".

8 de enero de 2010

jueves, 12 de febrero de 2026

ONA MAFALDA, PRINCESA DE BULGARIA




Ona Mafalda (Londres, 1994) es una figura pujante dentro del panorama del pop electrónico, con un sonido  brit-pop que le devuelve a sus raices. Inspirada por referentes como Florence and the machine, The Strokes, Blondie, Artic Monkeys, Belle & Sebastian o Patti Smith. Ona abraza la crudeza de la guitarra y la convierte en motor de un nuevo capítulo creativo. Su trabajo destila autenticidad, fuerza y vulnerabilidad a partes iguales, reflejando la voz de una generación que no teme volver a empezar. Entre sus hitos en directo destaca haber abierto un concierto de Coldplay, una de las bandas que más la inspiraron a dedicarse a la música. Su sueño: tocar algún día en el Festival de los festivales, Glastonbury.


Con su nuevo álbum, ‘Reset’, abre una etapa de renovación artística y personal. El disco es un viaje de guitarras eléctricas, intensidad emocional y letras inspirado en la música que le acompañó desde su infancia. ‘Reset’ es una declaración de intenciones y el punto de partida de un futuro sonoro tan honesto como electrizante.


La he escuchado en algunas entrevistas para Radio 3 y me parece una persona inteligente, coherente y “muy normal”. Pasado mañana la veré en Zamora, concretamente en la Sala Avalon, dentro del circuito “Girando por Salas #GPS16 en GUADALAJARA, ZAMORA, SANTIAGO DE COMPOSTELA, MÁLAGA, SEVILLA, BARCELONA, SANTANDER Y VIGO.


Pero además de cantautora es princesa. Su abuelo fue Simeón de Sajonia-Coburgo-Gotha (o Simeón II), último zar (rey) de Bulgaria, reinando de 1943 a 1946 cuando era un niño.  Más tarde se convirtió en primer ministro del mismo país entre 2001 y 2005. Su padre es Kyril (Príncipe de Preslav) (n. 1964): casado con Rosario Nadal y Fuster-Puigdórfila, con tres hijos: Mafalda, Olimpia y Tássilo. Mafalda se ha criado entre Londres, Mallorca y EE. UU.


Hace pocos meses ,  la princesa Mafalda se separó de su pareja Marc Abouleisman, quien fuera su gran amor desde la infancia y su esposo desde mayo de 2022, en buenos términos -no tener hijos en común facilitó mucho el proceso-.



DISCO DE LA SEMANA 5/26- "For the First Time, Again"- TYLER BALLGAME

DISCO DE LA SEMANA 6/26 "For the First Time, Again"- TYLER BALLGAME Género- Indie Pop, Indie Folk Sello- Rough Trade Fecha de lanz...