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lunes, 10 de agosto de 2026

CRUCERO VENTURA, VINO GODELLO Y TELÉFONO MÓVIL

"Ventura" atracado en el puerto de Santander


Mientras leo en el Diario Montañés “La última del verano”, la columna de Juan Bas, escucho a Daniil Trifonov interpretando a Bach y, una vez más, me transporto al concierto del pasado día 7 en el Palacio de Festivales de Santander. Desde entonces no lo he dejado de escuchar. Pero sigamos con Bas, leo en su columna, escribe artículos habitualmente en el DM, que la que publica hoy quiere hacerla en el exterior, para ello se ha ido a una terraza de una cafetería y ha pedido un vino Godello, de calidad, dice. Yo añadiría que es el blanco que está de moda, pero se refiere al vino para agregar que a muchos clientes les da por pedirlo con un hielo. Y tanto a él como a mi nos produce cólera que al vino se le añada hielo, a no ser que sea un vino de tan mala calidad que lo merezca. Dice que es algo tan improcedente como servir un Dry Martini con una aceituna rellena de anchoa. Sigue hablando de comida, restaurantes, braserillos, chuletas, Château d´Yquem, Dom Pérignon…


Y yo que dejo el periódico y sigo escuchando a Trifonov, descanso de una mañana un tanto frenética. Madrugué para visitar, a primera hora, la exposición de Roberto Orallo en  la celebración del quinto aniversario del Centro Cívico Tabacalera, que abre a las 8:30 h. y se agradece. Después tuve que hacer una gestión con mi tarjeta de transporte público y pedir en una agencia de viajes información sobre unos billetes de avión. La agencia está situada en la esquina de la calle Cádiz con la calle Castilla y desde allí divisaba en el puerto el impresionante crucero Ventura, en su tercera de cinco escalas en Santander. La profesional que me atendía me indicó que era como un edificio de 20 alturas con sus 60 metros, y también que advertían que les quitaba la luz en el despacho. Le comenté que había leído que transportaba 3.300 pasajeros y que la tripulación la componían 1200 personas. Me contestó que llegaban en la actualidad al puerto de Santander cruceros con casi el doble de pasajeros. Aluciné.


Dejé la ciudad en el bus y fui a la playa de La Canal en Soto de la Marina, había quedado con unos familiares. El día era perfecto para el baño y disfrutamos mucho. Regresamos a casa con parada en “Lupa”, un supermercado de la región. Cuando estaba comiendo, ya tranquilo de tan ajetreada jornada, recibo una llamada de mi cuñado. Alguien le ha llamado desde el teléfono de mi hermano (se conoce que la última llamada que hizo con su móvil fue a ese teléfono) y dice que puede pasar a recogerlo a las puertas de “Lupa”, se lo ha dejado olvidado en el carrito de la compra. Me desplazo a casa de mi hermano para que vaya urgentemente a recogerlo. Finalmente lo recupera. Añado que tiene que invitar a unas rabas a la persona que se lo devolvió, su teléfono es de última generación, de esos que cuestan mil y muchos euros, le digo que cualquier otro se lo hubiera quedado para él o para venderlo. Sigue habiendo buenas personas y se agradece.


Me quedo ahora tranquilo con Trifonov. Espero no tener más "trajín". Saludos y feliz eclipse.

viernes, 10 de julio de 2026

PALACIO DE LA MAGDALENA


A propuesta de mi hermana, visitamos la península de la Magdalena. Nos costó aparcar, como es habitual en verano en el Sardinero, pero nos dejó en la “playa del Camello” y aparcó en el colegio Esclavas- SCJ, en la calle Pérez Galdós. En la puerta de entrada de la península ya nos había alcanzado. Unos operarios estaban montando el escenario para el concierto de Pet Shop Boys (entre otros). Mareaba verlos a gran altura en cada una de las estructuras metálicas. 

Nos dirigimos al Embarcadero Real, situado en el extremo sudeste de la península. Este histórico muelle de piedra fue construido a principios del siglo XX para que el rey Alfonso XIII pudiera desembarcar directamente desde el yate real hacia su residencia de verano. Allí siempre hay muchachos que se tiran de cabeza al agua. Luego, mi cuñado y yo nos dimos un chapuzón en la playa de los Bikinis. El día estaba algo gris, pero hacía bochorno, no había mucha gente en la playa, tan solo un grupo de niños  británicos y ogro grupo de argentinos. El agua estaba transparente y a unos 22 grados, así que disfrutamos del baño.

Posteriormente, ya secos y vestidos "de paisano" caminamos por la cuesta que accede al Palacio para contemplar la isla de Mouro, el faro y la silueta de playas y acantilados con vistas al cabo de Ajo. Una vez en el Palacio pudimos distraernos con la esculturas de Manolo Valdés y el hinchable de Okuda. Buscamos la salida tras visitar las carabelas de Vital Alsar, tres réplicas de barcos utilizadas en expediciones marítimas históricas. Este espacio al aire libre, integrado en el museo El Hombre y la Mar, también exhibe una balsa de madera utilizada en sus viajes. Después,  una parada para contemplar los leones marinos y los pingüinos en un recinto poco apropiado para ellos y con apariencia de abandonado, igual que las carabelas, lástima.

Terminamos el paseo en la playa de la Magdalena saludando en el Balneario a nuestro amigos Fermín y cía. que alquilan embarcaciones ligeras de recreo directamente en la playa, como pedalinas (hidropedales), piraguas y tablas de paddle surf, también dan cursos relacionados con todo lo concerniente al mar.

martes, 7 de julio de 2026

AMISTAD, COMIDA Y VISTAS


Hoy tuve la oportunidad de comer con un amigo de Soria en un restaurante de Mataleñas (Santander). Le comenté que hace ya un año y medio que no voy por Soria capital, aunque paso cuatro o seis veces al año por El Burgo de Osma, Almazán y Medinaceli, buscando el Mediterráneo desde Zamora.

El tiempo y las vistas, desde el restaurante, eran espectaculares. 25 grados a la hora de comer con brisa del norte. Mi amigo es uno de los fundadores de “Soria Ya” y, lógicamente, un enamorado de su tierra, aunque con ese peculiar chovinismo que siempre es exagerado. La velada estuvo repleta  de recuerdos, de amigos comunes, otros fallecidos, anécdotas de la ciudad castellana… 

Y, aunque éramos cuatro compartiendo mesa, el soriano y yo estuvimos charlando casi todo el tiempo, no existía ese protocolo de los "High Tables"  de instituciones como Oxford, donde existe una norma estricta: durante el primer plato se conversa con el compañero de la derecha; en el segundo, con el de la izquierda. De esa manera,  el cambio de interlocutor evita que un invitado quede aislado y garantiza que la velada sea fluida. A pesar de no tener esa consideración, los otros dos compañeros tampoco quedaron aislados, también “hablaron por los codos”. Y creo que es normal, dos éramos de Santander y los otros dos venían de Soria y La Rioja. 

Nos despedimos con esas vistas descritas anteriormente, desde el campo de golf de Mataleñas hacía el cabo de Ajo. El compañero de Alfaro regresaría al día siguiente a Santander a hacer compras con su mujer, tiene una casa en Noja, y mi amigo de Soria viajaría a su ciudad.

domingo, 5 de julio de 2026

ISLA DE LA VIRGEN DEL MAR

 

Cala de los "Pícnics". Isla de la V. del Mar

Los sábados y domingos de verano voy andando desde mi casa a la playa de La Virgen del Mar. Todo se ha convertido en una masificación que hace imposible encontrar aparcamiento cerca de las playas. Entre semana solemos ir a San Juan de la Canal (Soto de la Marina. Santa Cruz de Bezana), eso si, hay que ir antes de las 10:00 ya que sino es impracticable aparcar.

Estos últimos días la temperatura ha sido alta en Cantabria, alrededor de  30 grados de máxima, que junto a la humedad relativa, de cerca del 75%, el bochorno ha pasado factura. Sin embargo, lo he llevado bien el fin de semana. La distancia desde mi casa a la playa es de poco más de un kilometro, unos 20 minutos caminando a un ritmo normal. A las 10:00 ya estaba en la playa y regresaba a las 12:00, a esa hora el sol calentaba más, pero viniendo de temperaturas cercanas a las 40 grados no se me hacía extremado. 

Una vez en la playa me ubico en la zona que denominamos "de los del pueblo", allí todos son conocidos y si no lo son el resto de amistades te ponen al día para que sepas su ascendencia. Siempre coincido con amistades de mi infancia y adolescencia, sobre todo con JCta, su mujer y su cuñada, ellos me van orientando. JCta siempre dice que conmigo hay que tener paciencia, que hay que definir bien las piezas del Tetris para que lo entienda. Es maravilloso estar con ellos y recordar facetas de la vida que parecían olvidadas. Si supieran lo que se lo agradezco.

Cuando voy hacia la ducha, compruebo que el parking está "petado" y, pienso, que buen momento para irme. Allí se quedan mis amigos, ellos se van a las 13:00, hora de tomar un vermú en casa, sin agobios de gente. Yo hago lo propio cuando llegó a casa, cervecita bien fresca, ducha y a preparar la comida del fin de semana con una temperatura agradable en casa.

martes, 30 de junio de 2026

VERANO DE CALOR


Zamora arde. Estamos a finales de junio y hace un calor tremendo. Menos mal que me voy  mañana a Santander… No puedo vivir con este calor, en mi apartamento no bajamos de 29 grados y por la noche es difícil conciliar el sueño.


Son fiestas de San Pedro y el personal está echado a la calle ¡cómo no!. De madrugada, desfilan cientos de personas por mi calle dando gritos, imposible el descanso. Esta mañana me levanté a las 9:30 y di un paseo por la ciudad, antes de que el calor lo conquiste todo. Me encontré a Vitaly Lagutik (https://asfoso.blogspot.com/2006/12/desde-hace-varios-meses-veo-en-zamora.html), estaba preparando el set para instalarse en la calle Santa Clara a tocar su acordeón. Me dio unos abrazos fuertes, de esos que agradeces en este mundo tan tiquismiquis, tenemos una amistad con mucha historia. Después visité la Feria de la Cerámica. Había tres puestos de Cantabria, mi sobrino me había indicado que el stand de Liaño era el mejor. Charlé con la ceramista y me dijo que le encantaba la ciudad. ¿Mira el azul del cielo ahora? Esto no se ve en Cantabria, me comentó,  también que las ventas iban muy bien, que en Zamora además  de vender, los clientes conocen la calidad del género. Componían también la nómina cántabra un puesto pasiego y otro de Cabezón de la Sal, con productos  más clásicos.

También por la céntrica calle Santa Clara encontré a mi sobrina  (in law), Ana, y a su madre, mientras recorríamos el mismo camino intercambiamos algunas palabras.

Por la tarde aproveché para ordenar todos los conciertos que intentaré ver en Santander, creo que son doce, tres de música clásica en el FIS (Festival Internacional de Santander), a Pet Shop Boys y a Kaiser Chiefs -ambos Pop-, cinco conciertos de Jazz, entre ellos el de Fred Hersch, pianista americano, situado en la escena de la ortodoxia Neo Bop de finales del siglo xx, y al menos otros dos conciertos de flamenco y folk, respectivamente. Tendré actividad, por tanto.

También compré productos de la tierra para llevar: ajos,  chorizo, morcilla zamorana (a diferencia de otras variedades, no contiene arroz, sino que destaca por su textura cremosa gracias a sus ingredientes principales: cebolla, sangre y grasa de cerdo, miga de pan de hogaza y pimentón), paletillas de cordero, queso zamorano y salchichas rojas. Y así, con calor, buenos productos y excelentes perspectivas voy pasando el verano. Buen veranito a todos.

viernes, 26 de junio de 2026

EL VENCEJO



Mi apartamento en Peñíscola se encuentra situado en un octavo piso, habiendo dos pisos más en altura. Entre el noveno y el ático, en un rincón, suelen hacer el nido los vencejos. Para ello usan material ligero que recogen en el aire (pequeñas plumas, paja, ramitas e incluso fibras artificiales). Unen todo usando su saliva espesa y pegajosa. Al igual que otras aves urbanas beneficiosas (como el avión común o la golondrina), los nidos de vencejo están protegidos por la ley. Está prohibido destruirlos, taponarlos o retirarlos durante sus periodos de actividad. Años atrás la conserje de mi comunidad de vecinos los destruía, pero desde hace unos años se respetan (a pesar de la cantidad de porquería que producen). 


Los vencejos (Apus apus) son aves extraordinarias adaptadas a la vida en el aire, capaces de estar hasta 10 meses sin tocar el suelo. Pasan su vida entera volando: comen, beben, duermen e incluso se aparean en pleno vuelo. Al tener patas extremadamente cortas y débiles, nunca se posan en el suelo o cables, ya que no pueden alzar el vuelo desde ahí; solo se aferran a paredes verticales para criar. 


Desde primeros de mayo estuvieron construyendo sus nidos, un ir y venir durante los amaneceres y los atardeceres. Me conquistó uno de ellos durmiendo fuera del nido, sujeto a la pared del edificio con sus cortitas patas, absolutamente todas las noches. Para dormir, mientras incuban se sujetan de forma vertical a la pared. Tienen unas patas extremadamente cortas con cuatro dedos provistos de uñas fuertes y afiladas orientadas hacia adelante. Esto les funciona como auténticos ganchos de escalada para aferrarse a la pared.


Durante algunos días aparecieron pequeños huevos rotos en la plataforma del edificio, supongo que por haber nacido los polluelos. Según he leído en julio abandonan el nido. (El vencejo común manifiesta una elevada fidelidad a su pareja y suele regresar cada año al mismo nido. La puesta habitual es de dos o tres huevos, de color blanco, aunque puede oscilar entre uno y cuatro. Ambos sexos incuban 20 días y alimentan a los pollos unas 10 veces cada jornada hasta que estos vuelan, a la edad de 40-45 días).


jueves, 2 de abril de 2026

LEGIONARIOS DE LA BUENA MUERTE



En estos días de penitencia recuerdo a mi querido amigo Paco, recientemente fallecido, debido a que cuando hace algunos años publicaba en las redes sociales fotografías sobre la Semana Santa zamorana, se metía conmigo por publicitar como un relato cronológico la narración de los últimos días de Jesús en la Tierra (cada día de la "Semana" tiene un significado espiritual y ritual específico). Pero, tanto Paco como yo, éramos agnósticos (yo lo sigo siendo), y consideramos que la existencia de dios (me gusta ponerlo con minúscula) no se puede demostrar ni conocer, el entendimiento humano no puede llegar a tanto. Yo me defendía diciendo que la Semana Santa es un motor fundamental para la economía, especialmente para la hostelería y el turismo. Para muchas ciudades, es la semana más importante del año en términos de ingresos y empleo. En Zamora también.

Hoy, si Paco siguiera vivo, le hubiera comentado una broma acerca de los Legionarios, y él se hubiera reído y me hubiera seguido el rollo, dejando a un lado lo referente al sacrifico y la superación que significa la conmemoración de la pasión y muerte de Jesús. A veces comentábamos asuntos habituales sin ninguna relevancia. En esta jornada le hubiera comentado una anécdota y, estoy seguro, le hubiese parecido una forma particular y creativa de expresar lo que es divertido o ridículo en las situaciones cotidianas. El sentido del humor, además de la ideología política y la amistad, nos unía. 

Le hubiera comentado, por tanto, a Paco. “No me parece bien que en plena crisis económica los “gastadores” de la Legión que portan al Cristo de la Semana Santa malagueña,  salgan en procesión.

¿En esta época de recesión no podrían salir los “ahorradores” legionarios?. Por favor!!!”.

lunes, 30 de marzo de 2026

NOCHE DE RECUERDOS (2)



Han pasado más de quince años desde esta entrada al blog y recuerdo perfectamente esa noche en Peñíscola (la fotografía que acompaña el texto es de allí), y casi cincuenta años a ese momento en el que descubrí a Leonard Cohen, ¡casi nada!. Luchábamos por la autonomía de Cantabria, un territorio que se convirtió en Comunidad independiente, éramos jovenes y teníamos todo el tiempo por delante. El grupo al que me refiero en el escrito no tenía problemas económicos, muchos recursos sociales e importantes amistades en Santander, yo sin embargo tenía que trabajar cuatro horas haciendo labores de auxiliar administrativo después de ir a clases en la Universidad, pero la ilusión de todos era un reconocimiento a una tierra que poco o nada tenía que ver con Castilla la Vieja. Se consiguió, pero ahora hay que valorar si para bien o para mal. 

Después de unos días sofocantes de calor parece que el tiempo da alguna tregua. Aprovechando el momento de un sol por desaparecer, recuerdo la noche anterior en un lugar preferente de mi terraza con vistas al mar. El termómetro marcaba veintinueve extenuantes grados y me decidí, al frescor de un Margarita recién elaborado, a poner ¡por fin! uno de mis discos predilectos para momentos espiritualmente despejados. Hay algunos discos que me acompañan en noches como esa. Uno de ellos es un directo de Leonard Cohen que es similar a un concierto que vi, justamente ahora hace tres años. Sonaban esos acordes mientras sorbía, con avidez, traguito a traguito, mi cóctel. Rememoraba momentos especiales, hacía pocos minutos había hablado, en esa sensación de reencontrarme con voces amigas, las que nunca fallan, las de toda la vida, con todos y cada uno de los miembros de mi familia santanderina. Recordé, instantes después de colgar el teléfono, el necesario descubrimiento del canadiense. Se produjo cuando estudiaba mi primer curso en Valladolid. Habíamos quedado un grupo de amigos cántabros en un piso de estudiantes. Nada más escuchar los primeros temas del disco que sonaba pregunté de qué se trataba. Era Leonard y nunca supuse que me acompañaría siempre. Yo provenía de una familia sin demasiados recursos económicos y vivía en un piso de La Rondilla, uno de los barrios más humildes de la ciudad. Por tanto, aquel apartamento, donde entonces me encontraba, me pareció extraordinario. Los que allí vivían eran hijos de conocidos profesionales de Santander: médicos, arquitectos, abogados… Tuve la sensación de ser un “don nadie”, aunque mi humildad social no me retrajo de comprometerme a trabajar en la denominada “Asamblea de Cantabria”. Sería largo explicar de qué se trataba, pero a largos rasgos tenía tintes de llamar la atención sobre Cantabria. Nos referíamos a Cantabria cuestionándola como nueva región del panorama nacional. Me incorporé al grupo trabajando en la parte cultural, llevando a Valladolid importantes escritores, músicos, filósofos y artistas, en general, de mi querida tierruca. Evocaciones, que con probabilidad, han venido a mi mente tras charlar con mis familiares.

Esa misma noche, también me vino a la cabeza una negativa experiencia con otro miembro de la burguesía santanderina. Estudiaba entonces en el Colegio Cervantes, frente a la Comandancia de Marina. En algunos recreos solía juntarme con mi hermano y sus amigos, de cursos superiores al mío. Ese recreo acompañé a mi hermano y a Jesús Fiochi, hijo de un armador de la ciudad, a las escaleras de uno de los pisos cercanos al colegio. Yo no sabía nada pero era su cumpleaños y había invitado a mi hermano a comer un bocadillo de anchoas. No tuvo la deferencia de ofrecerme siquiera un mordisco de aquellos bocadillos (por supuesto mi hermano se encargó de darme un muerdo del suyo) y, desde entonces, las anchoas me han parecido el mejor manjar del mundo. Eran tiempos de hambre y fui, en esos momentos, testigo de lo que hubo de padecer el perro de Paulov.
Mi margarita, cómo supondrán, no pudo calentarse. Incluso repetí, mientras recordaba historias sobre las clases sociales. Por suerte, mi abuela me enseñó a no olvidar a la que pertenecí y siempre perteneceré. Espero no defraudarla nunca.
Leonard Cohen está a punto de finalizar su concierto. Escuchó Suzanne. Una historia escalofriante sobre, precisamente, ciudadanos marginales y solitarios de un mundo al que perteneció y, con toda seguridad, sigue perteneciendo. Ese tema musical tiene todo el contenido de las cosas que son de verdad. Yo también intento serlo.

16 de julio de 2010

sábado, 28 de marzo de 2026

SEMANA SANTA "EN CASUCA"



Foto: Zamora News

Salvo 9 días que estuve en Andalucía y Extremadura a finales de febrero y principios de este mes de marzo, he ´residido´ en Zamora 53 días. Siempre es un placer disfrutar de la ciudad, de mi apartamento recién reformado, de sus viandas y sus vinos. Y, justamente, cuando empieza el ambiente por la Semana Santa, me voy. No me hubiera importado quedarme, pero se masifica demasiado y prefiero disfrutarla en otras épocas, ya he vivido muchas “semana.santas”.

Los últimos días he estado con molestias debido, primero, a un resfriado y, desde el pasado día 20, con lumbalgia. Mala racha. Sin embargo, hoy hice el viaje Zamora-Santander sin problemas, parece que voy recuperando el tono.

Quise viajar hace un par de días, cuando todavía no había comenzado la vorágine de la operación salida, pero quise recuperarme, esos días hubiera realizado el viaje con malestar. Ciertamente, las carreteras hoy estaban bastante “petadas”, pero los conductores iban con prudencia, lo que se agradece. Vimos alguna baliza V-16, avisos en autovías sobre la obligatoriedad de activarlas… Salimos de Zamora con 11 grados y llegamos a Santander con 12 graducos. Justamente en la frontera de Palencia con Cantabria comenzó a llover, primero “calabobos” y luego ya parecía que estábamos dentro de un tren de lavado. Parada obligada en Reinosa, con 5 grados, a comprar pantortillas y descansar un poco. Por Cantabria el paisaje era espectacular, verde con niebla, lluvia, vacas y caballos “calados”, me sentí de nuevo en casa, qué gusto.

Ahora es tiempo de recuperación, paseos, mar, rabucas y bocartes. Sin duda lo cogeré con ganas. 

domingo, 15 de febrero de 2026

EL DESVÁN DE LOS BELLOS RECUERDOS (2)


Nuestra infancia hubiera estado llena de necesidades en relación a los niños de hoy en día, sin embargo no echamos en falta nada en especial, éramos felices con lo poco que teníamos: un balón, algunos juguetes, una televisión en blanco y negro con dos canales, algunos álbumes coleccionables de cromos, cómics de historietas..  nada especial, pero esas pequeñas cosas llenaban nuestro tiempo libre cuando podíamos salir solos a la calle a jugar. Hoy sería impensable. 


"En la frontera de los doce a los trece años decidí abandonar los juguetes que me habían acompañado durante mi infancia. Recuerdo muchos, en especial una gasolinera con aparcamiento incluido, de varios pisos, y algunos coches que se deslizaban por las rampas empinadas hasta llegar acelerados a la planta baja; los muñecos Epi y Blas; los también muñecos Cleo, Teté, Maripí, Pelusín, Coletitas y Cuquín; un fuerte con cowboys… pero sobre todo tengo en la memoria mi último juguete, un campo de hockey sobre hielo que me regalaron por aquellos Reyes mis tíos, Manolo y Carmina. Era similar a un futbolín. Consistía en un campo blanco y seis jugadores por cada equipo. Unos eran rojos y otros azules. Los jugadores de campo podían deslizarse por un carril de unos ocho centímetros y moverse trescientos sesenta grados intentando golpear con el stick una pequeña pastilla negra e introducirla en la portería contraria. Todo esto me vino a la cabeza mientras contemplaba la final olímpica de hockey el pasado domingo.

Aparte de juguetes, mi hermano y yo pasábamos las horas muertas con las chapas de los refrescos. Sólo nos servían las que no estaban dobladas o deformadas por el abridor. Teníamos de Coca-cola, pepsi, fanta, martíni, kas, mirinda, canada dry… Cada marca correspondía a un equipo que podía ser de fútbol o de ciclismo. Recortábamos, en redondo, con la medida justa, el cromo del jugador o ciclista, lo incrustábamos en el interior de la circunferencia de cada chapa y luego añadíamos, encima del cromo, un plástico transparente para preservar cada fotografía.
Si estábamos en la Calle Madrid, jugábamos con las chapas a fútbol, en una alfombra interminable que cubría todo el pasillo. Las porterías las confeccionábamos con cartulina y el balón era una ficha de parchís. Mis equipos preferidos siempre eran el Español o el Atlético de Madrid, mientras el favorito de mi hermano era el Real Madrid. Nos tirábamos horas allí agachados. Cuando pasábamos temporadas en casa de los abuelos, en Corbán, preferíamos, en el corral, marcar con tiza un recorrido sinuoso. Las etapas eran de unos cincuenta metros de longitud. Desplazábamos a nuestros ciclistas golpeando cada chapa con el dedo anular de la mano derecha. Había puertos de montaña, metas volantes… En una libreta anotábamos todas las incidencias y otorgábamos puntos a los primeros clasificados. Se establecían clasificaciones generales por puntos al finalizar cada etapa, de montaña, metas volantes y hasta teníamos un podium. Recuerdo algunos equipos: Karpy, Bic; así como algunos ciclistas (“corredores” los llamábamos): Ocaña, Piñeiro, Ventura Díaz, que era vecino en la “Ciudad Jardín” de mis tíos.

Era el año 68 y los cambios no sólo se producían en el interior de mi cuerpo, contemplaba en la única cadena de televisión, en blanco y negro, a estudiantes barbudos de Paris que se enfrentaban a multitud de policías impecablemente uniformados. Fuertes barricadas y humo por todos los lados. No entendía nada. Lo único que me importaba era que al día siguiente hiciera sol para ir a la playa. Más tarde, nos daríamos cuenta que las imágenes que entonces veíamos tendrían una importancia decisiva en el transcurso de nuestras vidas. Algo estaba cambiando en el mundo y en nuestro interior. Teníamos por delante muchos años para seguir inspeccionándolo todo, deseando que con prontitud el represivo blanco y negro que lo cubría todo se convirtiera definitivamente en un democrático y aperturista color. El erótico 69 estaba cambiándolo todo mientras nuestros juguetes se iban amontonando en el desván. En el desván de los bellos, y nunca desparecidos, recuerdos".

2 de marzo de 2010

lunes, 9 de febrero de 2026

VER NEVAR TRAS LA VENTANA DE LOS SUEÑOS (2)



Este invierno está siendo especialmente duro, se van sucediendo borrascas y danas con nombres propios. Ahora esperamos a "Marta", una borrasca que transporta aire húmedo y relativamente cálido para la época del año, que está dejando muchas precipitaciones en toda la península. 
Días atrás nevó intensamente en Zamora, nunca había coincidido con una nevada así. Recordé, cómo no, a mi querida Soria y los cientos de nevadas vividas y recordé el texto que viene a continuación y que escribí en el salón de mi piso de Eduardo Saavedra en la capital soriana en noviembre del 2008 , nada menos que hace diecisiete años y medio, recién cumplidos 51 años.

"No es más quién más alto llega

sino aquel que, 

influenciado por la belleza que le envuelve,

más intensamente siente".                                          Maurice Herzog


"Ver nevar -tras la ventana- me produce una sensación sedante. Mi mente empieza a volar libremente trasladándome a escenarios placenteros. Esos pensamientos siempre concurren en dos contextos repetidos tenazmente. Si me encuentro en mi trabajo desearía estar en casa asomado a la ventana del salón, que es, sencillamente, la que más vistas tiene al exterior. En ese momento, justo como ocurre ahora, desearía comprobar que los kilómetros de llanura castellana, con montañas al fondo, van cubriéndose de un hermoso manto blanco. Mientras tanto disfruto de una música relajada, clásica a poder ser, de una temperatura cálida en mi apartamento y de unas vistas que cambiarán por un momento su cotidianidad. Si no estoy en el trabajo y me encuentro en mi domicilio -bajo los efectos descritos o similares- mis pensamientos se trasladan a los primeros años que viví en Soria. Por entonces, los inviernos eran más crudos. En la actualidad nieva rara vez y es poco habitual que la nieve cuaje sobre el terreno. Llegué a Soria a principios de noviembre (1978) y rápidamente me sorprendió el invierno. Cuando nevaba era fiesta para mí, disfrutaba como un niño. La falta de costumbre, claro. Vivía en la calle Virgen del Espino, al lado de la Iglesia del mismo nombre y muy cerca del Cementerio. Cuando el manto de nieve estaba consolidado calzaba mis botas, me abrigaba con la ropa más adecuada y caminaba, dejando plasmadas mis huellas sobre la nieve virgen, hasta el castillo. Desde allí admiraba las asombrosas vistas en todas las direcciones. Son momentos que me han quedado grabados para siempre.

Otra imagen fotográfica que permanece en mi retina se traslada a principios de los años ochenta. Recuerdo que era mi despedida antes de incorporarme al servicio militar. Estaría fuera año y medio. Paseaba en mi automóvil Dyane-6, junto a mi novia, por Valonsadero (un paraje natural muy extenso a las afueras de Soria). Sonaba música de Dire Straits e iba muy despacio. El paisaje estaba nevado y parábamos en todos los rincones que nos parecían apetecibles. Los humedales estaban helados produciendo efectos sorprendentemente bellos. Me embargaba la tristeza de separarme de mi ser querido y de asumir una misión que odiaba a más no poder. Era uno de los momentos más tristes de mi vida y todo permanecía blanco. Blanco por fuera y negro por dentro. La nieve, una vez más, era mi compañera en tiempos revueltos. Esa misma nieve que ahora cae perezosa, sin prisa por llegar al suelo, que envuelve mi tiempo real en otros momentos que pasaron pero que forman parte de unos sentimientos solidificados haciéndome afrontar la vida con alegría e ilusión.

Ya no nieva, mis pensamientos dejan de aflorar, ya no escribo y sigue siendo lunes. Un lunes diferente".

24  de noviembre de 2008

domingo, 8 de febrero de 2026

PISCINAS MUNICIPALES DE ZAMORA


Me acostumbré en Soria a frecuentar sus piscinas cubiertas, todas municipales. Durante cuarenta años lo hice con mis alumnos y, desde que me jubilé, era usuario del spa urbano, con cañones de agua, chorros verticales y de pared, asientos de hidromasaje, duchas: nebulizante, tropical y secuencial, fuente de hielo, pediluvio, sauna, baño de vapor, tumbonas calientes… todo un lujo para la ciudad. Ahora, viviendo fuera de Soria (con añorada nostalgia), he sacado un abono de 15 baños en las piscinas municipales de la ciudad de Zamora. Conocía de algún verano la piscina de la Ciudad Deportiva,  “La Sindical” de toda la vida, tiene medidas olímpicas (Largo: 50 metros. Ancho: 25 metros) y, acostumbrado a nadar en piscinas con medidas inferiores, justamente la mitad de las dimensiones olímpicas, cuesta adaptarse a la hora de nadar. El pasado jueves fue la primera vez que utilicé mi abono, hice 12 largos -600 metros-, aunque mi intención es llegar a 20 largos -1000 metros-, mínimo. Poco a poco.

Me llamaron la atención algunas cosas, nunca había pagado por secarme el pelo (20 cts.), la sauna está a unos 60 grados, cuando estoy acostumbrado a 90 grados en otras instalaciones y, sobre todo, tener que ajustarte a un horario determinado, los usuarios tienen que acudir 10-15 minutos antes de cada hora y limitarse a utilizar la instalación un máximo de 60 minutos. Obviamente, cada municipio establece sus criterios y sus reglamentos, pero cuando te acostumbras a acudir cuando te viene bien sin mirar el reloj, cuesta adaptarse. Cuestión de tiempo, mientras tanto disfrutaré haciendo ejercicio.

sábado, 7 de febrero de 2026

ZAMORA. RUTA DE LOS TRES PUENTES

El pasado día 25 de enero publiqué en el blog una entrada que titulaba “Ruta de las cuatro plazas”. Hoy, aprovechando que el río Duero ha superado la barrera de los 500 metros cúbicos por segundo, quise contemplar la estampa de la crecida en sus lugares más críticos, “Los Pelambres” (playa urbana de la ciudad), el Puente de Piedra, el de Hierro y el de los Poetas. Bajo el Puente de Piedra, el camino se encuentra cortado porque el agua alcanza más de un palmo de altura sobre ese tramo del paseo fluvial. Lo mismo ocurre en el paseo más cercano al río en esa margen a la altura del viaducto que une la avenida de Portugal con el barrio de Pinilla. En la otra orilla, el agua ya ha rebasado el acceso a una de las aceñas de Cabañales.


Estaba haciendo fotos de la crecida del río en el Puente de Piedra, también llamado Nuevo (románico con reformas posteriores), cuando un chico de unos 28 años me pidió que le hiciera una fotografía desde la margen izquierda, en el barrio de Pinilla. Me preguntó si era de Zamora y le dije que era de Santander, pero que conocía la ciudad bastante a fondo. Mario, nos presentamos al despedirnos, era gijonés, pero por motivos laborales vivía desde hace cuatro años en Madrid. Caminamos  juntos los 250 metros que tiene el puente en dirección al centro de Zamora. Me pidió disculpas por no conocer mi ciudad, Santander, a pesar de la proximidad con Gijón. Le dije que los gijoneses y los santanderinos tenemos muchas cosas en común. Me prometió visitar mi ciudad en cuanto pudiera. Le hablé de mi último viaje a Gijón, hace escasamente un mes, luego le recomendé visitar las "Edades del Hombre" y comer en un restaurante que frecuento a menudo. Eso si, tenía que reservar nada más despedirnos, ya que la ciudad está a  rebosar de turistas. El viaje desde Madrid lo hizo en el AVE en hora y media, un viaje muy cómodo, según él.


Llegando a la Plaza del Maestro, empezó a llover, por suerte estaba cerca de casa. Perdoné tomar un vino donde Javi Manzano, preferí estar cobijado al calor del hogar, así que después de hora y media de paseo y charla, abrí una botella de vino de Toro, recientemente descubierto, “Dominio de Taurum” y continué deleitándome con el último disco de Jacob Alon.


Ahora a esperar la borrasca Marta, que sucede a Leonardo, con nuevas precipitaciones intensas e incluso nevadas copiosas en distintos puntos de las provincias de Zamora y Salamanca. El agua embalsada en la provincia zamorana supera el 90%.

domingo, 25 de enero de 2026

ZAMORA. RUTA DE LAS CUATRO PLAZAS

 


A pesar del intenso frío, con viento gélido gallego, me gusta darme una caminata dominguera por Zamora. Yo le llamo "La ruta de las cuatro plazas", ya que paso por la Plaza de Alemania (siempre digo que es la plaza más fea de Europa); la plaza Mayor; la de Viriato y, por último, la de la Catedral. Los domingos en la Plaza de Viriato se instalan decenas de puestos en un tradicional "rastrillo" o "Mercado de las Pulgas" (se les llama así porqué en su origen, en el siglo diecinueve, lo que se vendían eran objetos y ropas de segunda mano en bastante mal estado,  de ahí que los propios comerciantes decían que podían tener pulgas). Desde primera hora de los domingos la explanada se convierte en punto de encuentro para curiosos y coleccionistas de objetos con historia, libros viejos, discos... Había echado el ojo a unos vinilos que me gustaban y se encontraban en un estado excepcional. Otro domingo que me pasé por allí no estaba en el puesto de los discos el vendedor titular y no llegué a un acuerdo con la persona que me atendió. Miraba los precios por Internet en su teléfono y me pedía precios disparatados. Hoy volví a seleccionar los que me interesaban, el primer disco de Midnight Oil; "Steve McQueen" de Prefab Sprout; un doble recopilatorio de Soul; otro de Neil Diamond; un disco doble del guitarrista Gary Moore y "San Francisco Days" de Chris Isaak. Total 8 discos, 2 dobles y 4 normales. Yo había calculado pagar 8 euros por los discos de un vinilo y 10 euros por los discos dobles, total 52 euros. El vendedor me pidió 60, quise rebajarlo a 55, pero no hubo acuerdo. Finalmente me los llevé por 60 euros. Al llegar a casa los estuve limpiando y, ciertamente, no tienen ningún arañazo ni desgaste, están nuevos. Volveré otro domingo a ver si encuentro más.

Al regresar del mirador sobre el río Duero, con mucho caudal, me topé con el Consejero de Economía y Hacienda y Portavoz del Gobierno de Castilla y León, Javier Fernández Carriedo, que se dirigía a la Catedral con unos familiares, para ver las Edades del Hombre. Le reconocí debido a que hace unos años, tal vez unos catorce o quince, inauguró en Palencia un Congreso sobre Discapacidad en el que participé junto a unos compañeros de mi Centro de Soria. Posteriormente estuve hablando con los hermanos Lagutik, que estaban montando en la calle Santa Clara todos los dispositivos para empezar a tocar. Siempre recordamos nuestra vida en Soria cuando nos vemos. 

El cartel que ilustra la entrada lo vi en uno de esos vetustos comercios que permanecen abiertos en la parte vieja de la ciudad, me pareció interesante la propuesta, una ruta guiada al comercio histórico de Zamora. Al llegar a casa me inscribí para participar, pero el resultado fue que quedé el número 65 en la lista de espera para la actividad. Otra vez será!!!

martes, 30 de diciembre de 2025

CUENTO DE NAVIDAD DE LA CIERVA "PEPA"


Fotografía: Asociación Empatía



La asociación EMPATÍA promueve una sociedad justa y equitativa que incluya a los animales en su círculo de consideración moral y que vele por el respeto a la naturaleza. Una sociedad cuyos integrantes asuman su responsabilidad individual y cuyas instituciones actúen en armonía con las demandas de la ciudadanía.


Por el diario Público he conocido la historia de “Pepa y Javi”.


La cierva Pepa apareció un día en el pequeño pueblo de La Vecilla (León). No se conoce de dónde vino, simplemente se acercó a los vecinos, en concreto a Javier. Desde ese momento no se  separó de él y la acogió en su finca, donde pasó a convivir con otras  cuatro ovejas. Le sigue a todas partes, confía en él, busca su compañía. Nadie la retiene, fue Pepa quien decidió quedarse.

Pepa es una cierva mansa, habituada a la presencia humana, que no causa daño ni problemas a nadie.

Al enterarse de la situación, las autoridades han decidido llevarse a Pepa y sancionar a Javier, sin ofrecer alternativas que tengan en cuenta la singularidad de este caso.

La asociación EMPATÍA pide que se estudie la posibilidad de regularizar la situación de Javier, para que Pepa pueda seguir viviendo con él, la persona a la que ella misma ha elegido, siempre bajo las condiciones y garantías que contempla la ley.

Si esta opción no fuera aceptada, el Santuario Vegan (proporciona un refugio seguro para los animales maltratados y abandonados) se ha comprometido a acoger a Pepa como alternativa, asegurando su bienestar, atención veterinaria y un entorno seguro. Pero debe quedar claro: esta es la segunda opción, no la primera.

Lo que no es aceptable es que se lleven a Pepa a una reserva cinegética o a una finca de caza. Por su comportamiento confiado y cercano a las personas, eso supondría poner su vida en el punto de mira de las escopetas de los cazadores.


Para intentar que la historia de Pepa y Javi tenga un final feliz se puede firmar en  https://asociacionempatia.es

martes, 9 de diciembre de 2025

CHET BAKER Y EL INDIGENTE JACOBEO



Tras finalizar mi  tabla física  mañanera, todos los días paseo por una zona que se denomina El Ullal de l'Estany,  una laguna urbana en medio de un parque, que forma parte del sistema marjalero de la zona, cerca de la playa sur de Peñíscola. En la época invernal es un poco anárquica, las palomas invaden las zonas de juegos infantiles y de fitness al aire libre, está lleno de excrementos de los colúmbidos. Suelo pasar por ahí entre las 9:30 y 10:00 horas y siempre se encuentra en uno de los bancos un indigente junto a su bicicleta y  a su perro. El perro está atado y duerme, la bicicleta tiene agregada una especie de caja de madera y varios adornos realizados por él: dibujos con las palabras “love”, “Jesús”… también carteles pidiendo una donación para realizar el camino jacobeo. Casi siempre bebe una cerveza barata adquirida en el Consum cercano. Hay veces que se encuentran con él otro u otros dos indigentes más. Siempre está tranquilo y relativamente limpio, si puede llamarse limpieza a alguien que vive y duerme en la calle. Su cara me recuerda a Chet Baker, su adicción a la heroína y otras drogas lo llevó a entrar y salir de prisión en varias ocasiones, especialmente durante sus giras por Europa en los años 50 y 60. En 1966, cuando fue brutalmente agredido (posiblemente debido a una disputa de drogas) perdió  sus dientes superiores, lo que destrozó su capacidad para tocar la trompeta y requirió un doloroso proceso de recuperación y reaprendizaje. Su vida terminó abruptamente en 1988, cuando murió al caer desde la ventana de la habitación de su hotel en Ámsterdam. La autopsia reveló presencia de heroína y cocaína en su sistema, y las circunstancias exactas de su muerte (si fue un accidente, suicidio o si alguien lo empujó) siguen siendo objeto de especulación. Mañana durante mi ejercicio diario pondré a Chet Baker para ambientar con su música ese momento antes de visitar al indigente jacobeo.

Está tarde prepararé vino caliente “Glühwein”, espero que me quede bien y sea la antesala de una nueva Navidad, que en Peñíscola comenzó hace días con el encendido de luces y el mercado navideño. Cuando paseo por allí, por el mercado peñíscolano,  me recuerda a Colmar o a Ribeauville en Alsacia (estuve el año pasado visitando los mercadillos de Adviento), ciertamente tiene un sabor y un color muy logrado, pero excesivos visitantes durante los fines de semana. 

Hacia las 19 horas compré algunas cosas en Mercadona. Cuando salí, a un lado de la puerta estaba sentado junto a su perro el indigente. Poco después cogió su bicicleta y junto a él, atado, su perro caminaba agotado. Me dio una pena terrible. 

Hoy, al pasar por el lugar en el que siempre está el indigente, su perro y su bicicleta, no se encontraban allí. Crucé la calle y lo vi delante de Consum, el perro descansaba tumbado sobre la acera con un ritmo cardiaco acelerado. Mañana me voy de viaje y tardaré seis días en volver, no creo que lo encuentre con vida a mi regreso.


(Volví a pasar por el parque una semana más tarde. Estaba solamente la bicicleta, el perro que siempre estaba amarrado a su lado ya no se encontraba allí).



martes, 4 de noviembre de 2025

VIENTO SUR EN SANTANDER


Hoy hubo viento sur en Santander. Hacía años que no vivía una “surada” así. Ascendiendo por las nuevas escaleras mecánicas desde la nave de Gamazo hacia el Palacio de Festivales, el viento soplaba de espaldas y nos costaba mantenernos en posición erguida. Una vez en la parada de autobús de San Martín pudimos relajarnos un poco. Siempre he escuchado a mis familiares de más edad que el viento sur hace reaccionar a las personas de forma imprevisible, altera el estado físico y, sobre todo, psíquico a los humanos. Además, esta noche habrá luna llena, se ha juntado todo, ya decía yo que he visto al personal más alterado de lo normal.


El viento que me empapa de paisaje.

Sur, viento sur, enrólame en tu viaje

y ráptame en tus brazos de horizontes. 

(Gerardo Diego)


Cuando paseaba por el Paseo Marítimo, cerca del monumento a los raqueros, recordé los carteles de algunos portales del Paseo Pereda, que avisan que con viento sur se debe entrar por la puerta de la calle de atrás e impedir que su furia no deje cerrar el portal hasta que amaine el temporal. Recordábamos también que en un día similar, tan ventoso, el "sur" desencadenó el incendio de 1941, concretamente los días 15 y 16 de febrero de ese año, provocando vientos huracanados y arrasando casi toda la parte antigua del centro de la ciudad. Seguramente, un guía que conducía a unas 15 personas a la altura del Centro Botín, les estaría explicando a los participantes en el free tour ese evento desgraciado.


Un último vistazo a la bahía, con un  mercante de enormes dimensiones entrando en la bahía, escoltado por dos "prácticos”,  encargados de asistir a las embarcaciones en la navegación y maniobras dentro del puerto, nos hizo apreciar el efecto de "la bahía cabreada" (una imagen poética para describir la fuerza del viento sur que azota la bahía de Santander, provocando que las olas "quieran salirse de su cauce”). El espectáculo estaba servido.

DISCO DE LA SEMANA 25/26 "Synonym"- MESHELL NDEGEOCELLO

  DISCO DE LA SEMANA 25/26 "Synonym"- MESHELL NDEGEOCELLO Género- Soul, R&B, Jazz, Funk Sello- Blue Note Records Fecha de lanz...