jueves, 24 de febrero de 2022

NO A LA GUERRA


 

TRIÁNGULO DE ORO

TRIÁNGULO DE ORO (Tailandia, Myanmar - antigua Birmania- y Laos)



Estaba viendo un programa en televisión de Michael Portillo, ese tipo que viste de manera colorida y extravagante, que viaja por el mundo en tren y que pudo ser “Prime Minister”. Fue miembro del gobierno de Margaret Thatcher y, ahora, con una vieja guía de viajes “Bradshaw”, publicada por W.J. Adams entre 1839 y 1961, visita el mundo en ferrocarril. En dicho programa, el expolítico conservador, de origen escocés y padre español, se subió al ferrocarril de la Reunificación de Vietnam para realizar un viaje de 1000 millas desde Ho Chi Minh hasta la capital Hanoi. Y, en un determinado momento, apareció el recorrido del viaje en un mapa y en un punto de dicho plano pude ver el famoso “Golden Triangle” que forma las fronteras naturales de Tailandia, Myanmar y Laos sobre el río Mekong. Esa visión del famoso punto, que pude visitar en 1997, viajando desde Chiang Mai hasta Sop Ruak, el pueblo tailandés donde justamente desemboca el río Ruak en el Mekong, que atraviesa varios países asiáticos para desaguar en el mar de la China meridional, allí (en Sop Ruak) hay un mirador que permite contemplar un pedacito de los tres países al mismo tiempo. Es un espacio que, vistas aparte, es llamativo por sus templos, altares y estatuas budistas, un conjunto en el que destaca especialmente un enorme Buda dorado que corona un templo sobre una gran estructura en forma de barco. También pude atravesar el vetusto puente que une Tailandia y Myanmar. “El triángulo de oro” fue una de las áreas productoras de opio más grande del mundo, la mayor parte de la heroína procedía de allí hasta principios del siglo XXI cuando Afganistán se convirtió en el mayor productor del mundo.

jueves, 23 de diciembre de 2021

CUENTO DE NAVIDAD




“Todas las guerras se libran dos veces, la primera en el campo de batalla y la segunda en el recuerdo”. VIET THANH NGUYEN

Cuando regresaba a casa después de contemplar el Duero desde lo alto, plácido y de un gris lánguido, al pasar por el edificio del Consejo Consultivo, vi que se anunciaba en su interior una muestra de restos arqueológicos para los visitantes, de forma permanente, con los hallazgos  aparecidos durante la excavación del solar que ocupa dicho Consejo Consultivo de Castilla y León, en la plaza de la Catedral de Zamora. Ya había visitado en otra ocasión lo relativo a los restos arqueológicos (muy interesante) pero me llamó la atención cómo habían titulado la muestra, nada más y nada menos que “En busca del tiempo perdido”. Y, aunque todo esto  no tiene nada que ver con la novela de Proust, al igual que en la memoria del narrador  me trasladó   a  la época de las navidades en la que era niño y adolescente, cuando en Santander, durante el invierno, llovía intensamente durante casi todos los días, tal y como lo hacía en ese momento en Zamora. Entonces todavía no conocíamos las “Danas”, ni las gotas frías, pero el frío, la humedad y la intensa lluvia nos atacaba todavía más que en la actualidad ya que nos desplazábamos siempre a pie, nuestra ropa de abrigo no tenía nada que ver con la de ahora, nuestras viejas botas no eran de Gore-Tex y nos empapaban los pies para que estuviéramos así durante toda la jornada escolar. Nos hacemos mayores y ya nada es igual, la ilusión por estas fiestas navideñas prácticamente tiene sentido, muchos de los asientos durante las comidas y cenas más significativas están vacíos… Recordé aquellos años en busca de ese tiempo ya perdido pero que permanece  en mi interior más arraigado y, cuando llegué a casa, con mi chubasquero de plumas “calado”, lo colgué a secar en una percha igual que lo hacia cuando tenía doce o trece años y llegaba del instituto empapado de pies a cabeza. El tiempo todo lo cambia pero el que ya está “casi” perdido aparece en los momentos más inesperados y se agradece lo mismo que un abrazo de un ser querido.

FELICES FIESTAS


 

viernes, 3 de diciembre de 2021

LOS ESPAÑOLES Y EL CAFÉ




El otro día fuimos a tomar café a una cafetería y, sorprendentemente, las tres personas pedimos lo mismo: café cortado. Los españoles, cuando estamos fuera del país, somos conocidos por pedir en los locales de restauración tipos de café distintos. Si pedimos siete personas es habitual que ninguno coincidamos en gustos. Café expreso, americano con algo más de café, cortado en vaso de cristal con poquita leche, café con leche con más parte de café en taza mediana, café con un poco de brandy sin azúcar, lágrima (dos partes de leche y una de café), café con un poquito de leche condensada en vaso grande. Ciertamente somos raritos en ese aspecto. 

Al coincidir los tres en nuestro pedido recordé una anécdota que me contaron mis hermanos en una visita a Guimāraes, una ciudad portuguesa del distrito de Braga. Eran ocho personas y se sentaron en una mesa a desayunar. Cuando llegó el camarero empezó a anotar en un cuaderno el pedido, pero cuando llegó al sexto o séptimo cliente, antes de irse  a la barra comentó ¡ah sois españoles! y preparó una jarra de leche y otra de café. Se lo dejó en la mesa junto a tazas, cubiertos y todo lo habitual para desayunar… somos únicos y nunca cambiaremos.

martes, 9 de noviembre de 2021

LAS LUCES DE NAVIDAD




LAS LUCES DE NAVIDAD

El problema de la luz está afectando en España a 4 millones y medio de personas que son incapaces de pagar el recibo de la luz y que afecta mayormente a población en situación de pobreza o exclusión social, a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno para intentar solventar el problema. Sin embargo, todos los municipios están a punto de encender las luces para las fiestas de Navidad. Madrid, por ejemplo, sin contar el consumo eléctrico, ha gastado en suministro, montaje y desmontaje de sus “luces” 3,17 millones de euros, le siguen en gasto Barcelona y Palma de Mallorca. ¿En situaciones como la que estamos viviendo no sería conveniente reducir esos ostentosos gastos de manera que ese ahorro generado se destinara a las viviendas que no tienen poder adquisitivo suficiente como para pagar el recibo de la luz? ¿No se podría prescindir de esas superfluas luces hasta el 20 de diciembre, por ejemplo, ahorrar durante más de un mes y destinar ese dinero a cuestiones más importantes? El neoliberalismo suele centrarse en aspectos equivocados, los modelos deben mejorarse para actualizarse dependiendo de la época en que vivamos. Y, creo, que es momento de ser menos egoístas y pensar más en la problemática social y económica que tenemos. Frente al bombardeo de amor y felicidad por medio del consumo debemos denunciar esta hipocresía que nos engaña con la felicidad del consumismo: la felicidad no se compra. Debemos mentalizarnos y mentalizar a nuestros hijos sobre estos aspectos que cada vez nos atacan más y se van apoderando de nuestra ilusión y de nuestro dinero. Seamos más solidarios en la Navidad, sin duda, nos hará más felices.

jueves, 21 de octubre de 2021

MAL USO DE NUESTROS DATOS PERSONALES

 Algunos momentos de la vida  son decisivos para desentrañar todo lo que hay detrás de, algo tan complejo, como es  almacenar y procesar datos en formato digital y, posteriormente, utilizarlos correctamente. En los últimos días he tenido dos anécdotas que, aunque, obviamente, sirvan para “hacer unas risas”, entrañan cierto riesgo por la mala utilización de nuestros datos personales, protegidos legalmente, se supone, pero que en manos de profesionales descuidados puede suceder algo tan surrealista como esto. 

Desde hace un año estoy jubilado pero la empresa que se encarga en mi excentro de trabajo del reconocimiento médico anual, emitiré su nombre, me envió un correo electrónico para citarme al examen de salud el pasado 13/10/2021. Y, aunque ahora soy nómada  , mi domicilio sigue estando en Soria. La cita, que no me corresponde al no ser trabajador de la Junta de Castilla y León desde hace un año, es ese día  a las 8,45 horas en la sede de La Coruña. Les envío, guasonamente, un correo anunciándoles que no podré acudir ya que me pilla muy lejos. Pero eso no es lo peor. A los tres días, me envían los resultados de mi reconocimiento médico. Por miedo a encontrarme lo peor no he querido abrirlo. 

La segunda anécdota es de una clínica dental. Hace unas semanas me llamaron por teléfono para concederme una cita para hacerme una limpieza gratuita. Se trata de la clínica de una franquicia nacional con la que, habitualmente, trabajo. El pasado lunes me pusieron un mensaje para concertar fecha y hora, unos días más tarde en el municipio de San Vicente del Raspeig (Alicante). Les contesté que les agradecía la cortesía pero que no podía hacerme seiscientos kilómetros de ida (y otros tantos de vuelta) para hacerme una limpieza dental. País.

CÁDIZ- 3. ALBERTO PICO Y LOS "CHICUCOS"

Alberto Pico (1931–2014) fue un icónico sacerdote, conocido popularmente como " el cura del Barrio Pesquero" de Santander, Allí ...