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lunes, 7 de julio de 2025

BÁDMINTON. MI INOLVIDABLE EXPERIENCIA EN CALI. Primera Parte

A finales de diciembre falleció mi querido y admirado amigo Edgar Sterling. Era el Presidente de la Fundación que lleva mi nombre en Santiago de Cali (Colombia) y que se dedica a favorecer el deporte del bádminton (alimentación y medicamentos) entre las clases sociales más desfavorecidas.
Se le va a hacer un homenaje y me han pedido unas letras recordándolo. Aquí va la primera parte.





MI INOLVIDABLE EXPERIENCIA EN CALI. Primera Parte



A finales de diciembre del año pasado falleció mi querido amigo Edgar Alexander Sterling. Precisamente, ahora leo de nuevo un documento, elaborado por él, sobre la historia del bádminton en el Valle del Cauca. Comienza así:
 “El Bádminton en el Valle del Cauca ha crecido considerablemente la práctica, difusión y masificación de esta maravillosa disciplina deportiva olímpica. Tuvo sus inicios en el año 2001 en la ciudad de Santiago de Cali, cuando por iniciativa de la doctora Piedad Maya, jefa de protocolo de la Alcaldía de Cali, siendo alcalde el comunicador John Maro Rodríguez, en un convenio con la Federación Española de Bádminton, se decidió hacer una capacitación, a nivel nacional, de la disciplina olímpica, con un cupo de 80 participantes de varios lugares de Colombia. La Federación Española de Bádminton encomendó esta misión al seleccionador nacional de España sub-16 (1999-2000] licenciado Luis López Martínez. La capacitación se realizó,  del 16 al 24 de julio /2001, en el coliseo de la Universidad del Valle,   coordinado por el decano del área de educación física y deportes el licenciado Enrique  Lara Orjuela y en la organización de logística de la secretaria del deporte y recreación de Santiago de Cali estuvo a cargo del licenciado  Edgar Alexander Sterling Muñoz.”
Obviamente, todo un orgullo personal haber sido parte de ese maravilloso proceso en el Valle del Cauca que, por cierto, está en manos de grandes profesionales y mejores personas. A todos ellos mi admiración y empatía.
Y, claro, ante esta tesitura que significa haber perdido a tu mejor amigo en Colombia, el que se sentía orgulloso de mi por ser su “mentor”, con una Fundación a mi nombre en Ciudad “Los Álamos”, todo se viene abajo. Por suerte, tengo contacto con grandes directivos y entrenadores de mi querido Valle, con Susana, Daniel, Diego Holguín (Club Buga), Alexandra (Club Corpotes), a los que les envío (también al resto de clubes y participantes de Bádminton en Valle) mi máxima consideración.

Después de este preámbulo, quiero hacer, desde mi humilde punto de vista, un breve recorrido (maravilloso, por cierto) durante esas fechas de hace ya, ¡madre mía!, 24 años.
Mi contacto principal fue Piedad, jefa de Protocolo de la Alcaldía de Santiago de Cali, entonces. Me reuní con ella unas semanas antes en Barcelona e intercambiamos todo lo relativo a lo que serían los cursos de “Monitor de Bádminton”, contando con el respaldo de la Federación Española, la Universidad del Valle y la Alcaldía de Cali. Hasta el momento de aterrizar en Cali mi única interlocutora fue Piedad. He de decir que una persona adelantada a su tiempo y con una energía y profesionalidad fuera de lo común. Pero, voy a contar una intimidad que nadie conoce. Me alojaría en el Hotel “Torre de Cali”, semanas antes de viajar Madrid-Bogotá-Cali, vi en un informativo español que habían puesto una bomba en dicho hotel. Eran tiempos difíciles por todo lo que significaban los carteles y la guerra civil que vivía el país.  El atentado en la Torre de Cali ocurrió el 5 de mayo de 2001, y hubo 36 heridos y daños significativos en el edificio. El ELN se atribuyó la responsabilidad del ataque, que fue parte de una serie de actos violentos en la ciudad durante ese período. Al día siguiente, telefoneé al hotel para comentar que me iba a hospedar ahí y si el hotel estaba, después del atentado, en condiciones de recibir clientes. El recepcionista, muy amable, me dijo: - “Eso son buenas noticias para usted. Significa que ya no se cometerán más acciones en un tiempo”. No podía creerlo.
En el aeropuerto de Bogotá me recibió la doctora Piedad, que tuvo la amabilidad de enseñarme los rincones más interesantes de la capital. El viaje Bogotá- Cali, también aéreo, fue corto. Una vez en el aeropuerto de Santiago de Cali me trasladaron al hotel. Una magnifica suite en el último piso me esperaba con unas vistas espectaculares a los farallones y a la ciudad. He de decir que viajé a Colombia (era mi segunda visita a Colombia) sin el permiso de mi mujer, realmente, como ya he dicho anteriormente, corrían malos tiempos en la nación y uno de los focos de más acción era la ciudad caleña. Una vez instalado me encontraba solo en un lugar desconocido y cuando encendí la televisión, el noticiario salpicaba crónicas muy duras, todas ellas con sangre y muerte de por medio. Venía de España, un lugar tranquilo, en paz y, de repente, estaba envuelto en una corriente de horror y pánico. En ese momento pensé que debería haber hecho caso a mi mujer, que sufría en la distancia pendiente de mis llamadas telefónicas, pensando que iba a ser raptado, en el mejor de los casos.

A la mañana siguiente, un vehículo municipal con un conductor armado y en contacto por radio con la policía, me recogió en el aparcamiento subterráneo del hotel, tenía los cristales tintados. El trayecto hasta la instalación deportiva, en el sur de la ciudad, se me hizo muy largo, pero me encontraba protegido. El curso empezaba a las 8:00 a. m., me esperaba el licenciado Lara. Los alumnos no llegaron hasta cerca de las 9:00 a. m. Cuando me presenté les dije que probablemente había habido un error y que el horario para todos los días era de 8:00 a 14:00 horas, estaba comprimido para ese horario y deberíamos respetarlo todos. Durante la segunda jornada ocurrió lo mismo. Entonces tomé una decisión: -A partir de mañana el curso comenzará a las 7:00. Al día siguiente  todos estábamos puntuales en la instalación a las 8:00, comenzaba a conocer algunos detalles cotidianos.
Una marca italiana de pasta fue la que patrocinó nuestras comidas en la misma instalación deportiva. Al tercer día de comer siempre lo mismo me cansé, los alumnos notaban que no comía toda la cantidad servida. Durante el resto de los días me sorprendieron ya que, supongo, se pusieron de acuerdo para traerme comida casera elaborada por sus familias. Me pareció increíblemente bello. También me traían hojas de coca para mascar y como sabían que me encantaba la cerveza y en la Universidad no había, rotaban, para cada día desplazarse unos kilómetros en bicicleta para traérmela de las afueras. Todos ellos fueron un encanto. 

Todas las mañanas el vehículo me esperaba en el parking y me desplazaba a la Universidad del Valle, me telefoneaban de la recepción del hotel y bajaba vestido con mi ropa deportiva y mi raquetero siendo saludado por los trabajadores. Todos los días, durante mis clases, un responsable del polideportivo aparecía con periodistas de radio, prensa y televisión para hacerme una entrevista. Les indicaba que durante mi horario de clase no podía atenderlos, mi prioridad eran mis alumnos. A partir de la finalización, a las 14 horas, podría recibirlos. No llegaban a entenderlo, se iban echando pestes sobre mi persona, “español creído”, pensarían. Uno de esos días, nada más finalizar la clase, sin tiempo a ducharme, un coche de la televisión estatal colombiana me trasladó a un estudio para entrar en directo en uno de esos programas de entrevistas y demás, tenía cobertura regional. Entré al estudio con mi ropa deportiva Adidas (también me esponsorizó Adidas Colombia) y, entre aplausos, me dirigí a la entrevistadora y le coloqué una raqueta en la mano, le distancié de mí y comenzamos a jugar a bádminton en el estudio, el público no paró de reír. Luego me entrevistó durante 15 o 20 minutos. Cuando llegué al hotel una comitiva de empleados me recibió con aplausos. Desde ese día todos pasaron a referirse a mi como Licenciado López, antes era Entrenador López y a la jornada siguiente, que un periódico local publicó, en su última página una entrevista, con fotografía incluida, sobre mi trabajo en Cali sobre el bádminton, ya me denominaban Doctor López. Me hice famoso en Cali y eso no me gustaba mucho, no estaban los tiempos para ser reconocido. Debajo de mi hotel habían montado una feria con diversos puestos, música. Iba todos los días yo solo a tomar un zumo de lulo. La chica del puesto me reconoció, me había visto en la tele y me pidió un autógrafo. A partir de esa firma, todos los días que duró la Feria (creo que de las naciones) esa chica llevaba un zumo de lulo a la recepción de mi hotel y me lo subían a mi suite. Cuando salía solo por la ciudad, con más miedo del debido, me vestía con una camiseta de la selección de fútbol de Colombia (que me regalaron mis alumnos), me quitaba el reloj, hablaba lo imprescindible, llevaba la plata justa y calzaba zapatillas sin marca. He de reconocer que siempre pasé miedo.





jueves, 3 de julio de 2008

RIZANDO EL RIZO

Veo en el canal 3 de Catalunya un programa que intenta concienciar a los ciudadanos sobre la inmigración y los malos usos del lenguaje. La emisión televisiva tiene una duración de escasos minutos. Realmente me sorprendió y fue el detonante para que pusiera cierto interés en verlo. La primera escena nos sitúa en una pastelería. En su escaparate anuncian en amplias letras “Tenemos brazo de gitano”. Luego aparece una persona y tacha “gitano” cambiándolo por “etnia gitana”. Definitivamente se lee: “Tenemos brazo de etnia gitana”.
Pongo especial atención a la segunda escena –esto promete-. Otro establecimiento ofrece “postre moro”. Entonces un actor cambia “moro” por árabe. En el tercer y último corte aparece: “Hay arroz negro”. Los creativos nos hacen ver que es mejor decir “Hay arroz de color”.
Considero que a este paso el presidente Zapatero tendrá que crear un nuevo ministerio, a la manera del que creo a Doña Bibiana, para hablar y escribir con corrección sobre los ciudadanos y ciudadanas de otras culturas (culturos). Estaría bien.

viernes, 15 de febrero de 2008

CIUDADES PARA EL SIGLO XXI: SANTANDER


CIUDADES PARA EL SIGLO XXI. Emisión MARTES 19/02/08: TVE 2, hacía las 22 h.

SANTANDER
Ciudad en la Bahía

Aunque hay datos históricos que remontan el origen de la ciudad a la llegada
de los romanos, durante siglos Santander fue una sencilla villa que tuvo un
importante crecimiento en el siglo XVIII y, sobre todo en el siglo XX, lo que la
convirtió en el principal núcleo urbano de Cantabria.
El desarrollo de la ciudad esta muy vinculado al regalo del Palacio de la
Magdalena al rey Alfonso XIII, a principios del siglo XX, y a su efecto magnético
en la burguesía que deseaba estar cerca de la corte, construyéndose “hotelitos”
de familia en el Sardinero, Casino, Hotel Real y toda una infraestructura de
servicios que relanzó la ciudad.
Hoy sus playas, su bahía excepcional, su universidad de verano Menéndez
Pelayo, la internacionalidad de sus festivales de música, hacen de Santander
uno de los epicentros de la vida cultural de nuestro país. Además, hay una
ciudad menos conocida pero no menos interesante que empieza en la plaza
Porticada, pasa por el palacio de Exposiciones y Congresos y el de Deportes,
se detiene en el popular mercado de la Esperanza y, al final de la tarde, toma
café en la Plaza de Pombo.

martes, 20 de noviembre de 2007

TELEVISIÓN


Acababa de llegar a Zamora y me encontraba, en buena compañía, tomando un blinis y un vino de Toro, en el Rincón de Meneses de la Plaza Mayor, cuando descubrí sobre el mostrador el diario “La Opinión”. Asiduamente leo el blog de José Ángel Barrueco pero cuando estoy en Zamora me gusta más hacerlo en su columna del periódico.

Al principio me pareció que contenía una errata lo que estaba leyendo, luego pensé que podía ser efecto del vino que estaba bebiendo. No daba crédito. Escribía que “la televisión pasa por uno de sus mejores momentos”.No soy asiduo de ese medio visual, al menos de los canales al uso, tan sólo veo alguno de esos informativos cargados de sucesos y quince minutos de fútbol (que llaman deportes). Desde que el Gobierno del Sr. Ánsar prohibió la emisión de “Caiga quién caiga”, dirigido por el Gran Wyoming, únicamente he visto algún programa de”Camera café”, pero como se repetía tanto dejé de verlo.
Respeto a los que prefieren pasar el rato delante de la tele viendo series interminables que cada vez proliferan más, o esos programas insultantes del, mal llamado, corazón. Hay que respetar el interés general. Pero de ahí a que la televisión pase por sus mejores momentos…

Dejé de ver películas apetecibles debido a las interrupciones que se alargan y alargan para darnos consejos publicitarios. Acababa durmiéndome.
Todo se programa para tener un buen share y derrotar, en esa franja horaria, a sus competidores. Lo demás no importa. Pueden suspender una emisión sin previo aviso, cambiar su horario. No se respeta al espectador. No tienen escrúpulos.
Cada cadena televisiva es libre de emitir lo que le venga en gana, el problema llega cuando esa cadena es pública y la pagamos, por tanto, entre todos. Personalmente me gustaría una televisión más interactiva, que se preocupara más de la cultura y menos de los personajes públicos, que emitiera con regularidad una guía de exposiciones de arte, recorridos por museos, cine sin pausas, programas sobre temas literarios. ¿Es mucho pedir?

A las personas que coinciden con Barrueco les doy, desde aquí, la enhorabuena. Los que no pensamos así -sino todo lo contrario- nos conformaremos con no ver esa (¿apasionante?) televisión que atrofia los sentidos. Es fácil, uno se acostumbra, no queda otro remedio. Si todo va bien ¿para qué cambiar?

lunes, 6 de agosto de 2007

LOS NIÑOS PROTAGONISTAS DE ESPACIOS TELEVISIVOS


Soy de los que considero que no hay que manejar a los niños (as) como incentivo (reclamo) para captar más audiencia en las televisiones.

Los niños aparecen en uno de cada tres anuncios publicitarios de televisión, según un estudio presentado en el 56 congreso de la Asociación Española de Pediatría, celebrado en Barcelona, que revela que los menores han sustituido a la mujer como reclamo publicitario.
El atractivo de la imagen infantil se debe al papel que como consumidores tienen dentro del presupuesto familiar, al incremento de la capacidad adquisitiva de los menores, a la creciente influencia de los niños sobre el consumo familiar y al interés por incorporar cuanto antes a los niños a la actual sociedad de consumo.
También se ha visto que en los anuncios publicitarios existe discriminación de género, ya que el discurso publicitario el niño es casi siempre protagonista, activo, rebelde y violento mostrando valentía, destreza, ingenio e imaginación.
Por el contrario, en los anuncios las niñas suele aparecer como secundarias, pasivas, obedientes y abnegadas, con plena identificación con los aspectos más tradicionales de la mujer.

Digo esto como mención a un artículo publicado en http://protocolocomentarios.blogspot.com/ sobre un programa televisivo en Colombia que se titula “El Factor XS”. En él participan niños y adolescentes cantando. Un programa similar al español “Lluvia de estrellas”, supongo.

Piedad Maya, comunicadora social y periodista, es la autora del artículo. Dice alegrarse de conocer que, dentro del grupo de asesores de imagen haya una psicóloga, que, según ella, vela porque los participantes estén vestidas a la moda pero sin mostrar tanto como lo hacen las cantantes adultas.

Considero que la psicóloga está allí para velar por la imagen de los niños a nivel general, no solo por las ropas que deba o no llevar. Esta profesional, ante todo, evalúa si la participación del menor afecta su salud psicofísica, custodia a esos niños que están rodeados de adultos y que, muchas veces, los tratan como a mascotas (casi siempre para cumplir los caprichos de sus padres), para evitar posibles crueldades durante los castings –hay selecciones en las que de 200 niños participantes se elegirá uno sólo- (eso produce en los otros 199 angustia, inquietud e incluso fases de depresión). Los psiquiatras no recomiendan que los chicos trabajen, ya sea en televisión o en otro rubro, porque puede atentar contra su desarrollo.
Estos chicos tienen una vida de alto agotamiento y estrés que les genera, por ejemplo, bajo rendimiento en el colegio. Salen anticipadamente al mundo adulto porque ese trabajo, que debería ser un juego, está manejado por un mundo de mayores que, en general, quiere obtener un lucro con sus actuaciones.
No todos los niños llevan bien ser reconocidos por la calle, a algunos les llega a pasar factura.

Obviamente la visión de la autora del articulo tiene un matiz profesional interesante: cuidar la imagen de los niños. Pero supongo que estará de acuerdo, aunque solo sea en parte, con lo aportado con mi personal punto de vista. No hay que descuidar todos esos aspectos, descritos anteriormente, tan importantes para el desarrollo del niño. Ahí está la labor del psicólogo, no solo en ese pequeño detalle que describe la Comunicadora Social ,sino más bien en lo globalidad.

CRUCERO VENTURA, VINO GODELLO Y TELÉFONO MÓVIL

"Ventura" atracado en el puerto de Santander Mientras leo en el Diario Montañés “La última del verano”, la columna de Juan Bas, es...