jueves, 5 de junio de 2025

LA MAYA, ALCOSSEBRE.

 


Ayer por la tarde estuve con unos amigos en Alcossebre, localidad cercana a Peñíscola (30 km). Es una pequeña población que consta de diez kilómetros de costa repartidos en cinco playas y diversas calas vírgenes, con una población en invierno que no llega a los 2000 habitantes. Se encuentra en la Costa del Azahar lindando con los términos municipales de Peñíscola (al norte) y Torreblanca (al sur). Además de contar con la zona costera, se caracteriza por disponer de diversos miradores que ofrecen las montañas pertenecientes al paraje natural de la Sierra de Irta.

Antes de tener segunda vivienda en Peñíscola visitaba con regularidad Alcossebre. Soy asiduo desde antes de 1990. Por entonces unos compañeros de bádminton visitaron la población y me convencieron para que la visitara. Estuvieron en un camping de alemanes, recomendado por ARAG Alemania, similar de RACE en España. Visitamos el camping "Playa Tropicana" en junio del año siguiente aconsejado por  mis amigos ¿1989? Situado en primera línea de playa , rodeado de un entorno tranquilo, lejos del ruido de la ciudad. Estábamos trabajando con mucha tensión y esa opción nos venía de lujo para descansar y recuperarnos. Nos fue tan bien que durante varios años (alrededor de 10 años consecutivos), siempre coincidiendo con las fiestas de San Juan de Soria, pernoctábamos en el camping durante 6 noches cada finales de junio. En cada estancia visitábamos una jornada Peñíscola, íbamos después de comer, paseábamos por la ciudad y cenábamos en algún restaurante pescado recién cogido.

Llevo en Peñíscola desde el 2001 y ahora devolvemos visita a Alcocebre casi siempre que podemos, suele coincidir en martes ya que se celebra un mercadillo con numerosos puestos de ropa, fruta, verdura y esa clase de productos que venden en ese tipo de bazares al aire libre. A veces compramos fruta, pero, soobre todo, nos gusta pasear por su paseo maritimo. Luego hacemos cola en "La Maya", lugar emblemático de tapas y raciones con vistas al mar. En invierno y en verano siempre hay una hilera de personas apoyadas en la barandilla que separa el paseo de la playa. Siempre hay que esperar para sentarse en una mesa. Luego nos gusta pedir sepia ("enterita"), mejillones, gambas al ajillo, boquerones en vinagre o fritos, croquetas... la carta es muy larga. Y, aunque se ha subido, como todo, el precio sigue siendo bueno.

Mis amigos de Santurce no conocían "La Maya" y quedaron encantados. Y, para incrementar la calidad, la situación y demás, nos atendió un camarero que creo que se llama David. Realmente no sé cómo se llama, pero acabo de leer la última reseña de Google del restaurante y dice -"quiero destacar especialmente la atención de David, un camarero muy joven que lleva poco tiempo en el equipo (desde Semana Santa, según me contó). Me sorprendió su empatía, amabilidad y profesionalidad — cualidades que no siempre se encuentran en alguien que está empezando. David nos atendió con una sonrisa constante, atento a cada detalle sin ser invasivo, y con una actitud impecable. Se nota que le gusta su trabajo y que tiene muchas ganas de hacerlo bien. Creo sinceramente que personas así suman muchísimo al equipo y al espíritu del bar. ¡Ojalá le den la oportunidad de quedarse mucho tiempo más!".







lunes, 26 de mayo de 2025

IR A LA HABANA




Leo una novela cuya trama se desarrolla en Comillas, en mi tierra. Trata de los viajes del Rey Alfonso XII y su familia, invitados por el Marqués Antonio López a disfrutar del verano en la Villa y sus “baños de ola”, de moda entonces. Y, por cierto, no sé exactamente por qué he iniciado mi texto de esta manera, tiene que tener algún sentido, pero ahora no lo encuentro, tal vez cuando siga escribiendo lo sepa.


El caso es que disfruto de una tarde cuya vista principal y protagonista es el mar, que está muy tranquilo, también bello con un color argenta en el atardecer. Escucho a Kevin Johansen, a The  Cat Empire, que siempre me producen ganas de bailar, de disfrutar de esos ritmos que imprimen alegría de vivir. Y, sin embargo, he pasado de esas alegres canciones a escuchar ahora a Silvio Rodríguez, tan intimas, profundas, interiores… Y, tal vez, la novela que comentaba al principio del texto tenga algo que ver con otra obra literaria, en este caso un audiolibro que voy escuchando en mis paseos diarios por la playa de ese mar argenta, que se titula “Ir a La Habana”. 


“…Te doy una canción y digo Patria y sigo hablando para mi…” “…En la cama su silueta se dibuja cual promesa, de llenar el breve espacio en que no está…”  y escuchando a Silvio y leyendo, perdón escuchando, a Leonardo Panura los recuerdos me llevan a esa isla mágica, tan ferozmente maltratada, en la que viví grandes momentos de descubrimiento de la vida de un ser querido que ya no está. Me impactó Cuba, sobre todo la de interior, con sus gentes amables, educadas y bastante tímidas con los extranjeros, aunque siendo “gallegos” todo era mucho más fácil. Y, justamente, quería hablar de descubrimientos, Comillas es mi lugar ideal, me parece un lugar perfecto para vivir. A Silvio lo descubrí en un bar de noche de Santiago, me pasó algo parecido dos años antes al descubrir a Leonard Cohen. Momentos mágicos: Comillas, Cuba, Silvio, Cohen, el mar, “ Mi unicornio azul, ayer se me perdió, y puede parecer acaso una obsesión pero no tengo más que un unicornio azul. Y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel…”



“…Hay cosas que sé

Y hay cosas que no sé

Y hay cosas que no sé que sé

Y hay cosas que no sé que no sé

Hay cosas que sé

Y hay cosas que no sé

Y hay cosas que no sé que sé

Y hay cosas que no sé que no sé…”

viernes, 16 de mayo de 2025

AUTOCARAVANAS

 




Hoy de nuevo salí a caminar por Peñíscola, lo hice por la ruta que suelo hacer en invierno, algo más larga. Sin embargo, al contrario de lo que pasa en invierno, en las terrazas más frecuentadas en la hora del desayuno, "La Marsela" (playa norte), "café Soseta" y el "Hogar del Jubilado" (ambas en playa sur), prácticamente no había clientes.

La mañana estaba soleada, pero de nuevo tuve que ponerme la parte superior del chándal. Ayer hablaba  sobre el parking gratuito de las autocaravanas al lado del polideportivo, y hoy me he dado cuenta de qué, además de estar anulada toda esa zona que comenté, las que se sitúan en la zona de los aparcamientos de zona azul (sin funcionar en mayo) tenían una nota de la policía local informándoles de que estaba prohibido aparcar.

Soy asiduo a un canal de YouTube que se llama "la gaviota viajera". Está creado por una pareja de  autocaravanistas jubilados que recorren el mundo en su vehículo, lo que  ellos  denominan "la desconexión" y, curiosamente, siempre critican las zonas municipales donde  no se  puede aparcar gratuitamente, casi siempre tienen que buscar campings o zonas   de pago para aparcar. Ciertamente entiendo que esté prohibido, hay lugares seguros para hacerlo que pagan impuestos, justamente para que las autocaravanas se establezcan allí. Pasa lo mismo que con los manteros, venden productos que no están homologados, son productos falsificados y y además tampoco pagan impuestos. Por lo tanto, me parece justo que se implanten ese tipo de prohibiciones. Vivimos en una sociedad que justifica esas actuaciones  para corresponder a los negocios registrados municipalmente, además existen en todas las provincias parkings de pernocta para autocaravanas y campers sin coste, supongo que el problema será que estarán  alejadas del centro de los municipios.

Durante mi itinerario también pude comprobar el parque internacional de turismos aparcados en el trayecto. Es muy cambiante dependiendo de la época, de los meses y estaciones. Prácticamente dos de cada diez ahora son franceses y uno de cada diez se dividiría entre alemanes, nederlandeses, belgas e ingleses. En invierno desaparecen los turistas franceses (aunque muchos residen en el municipio casi todo el año) y aumentan los ingleses, alemanes y escandinavos.  



jueves, 15 de mayo de 2025

PASEO MATUTINO




Esta mañana el cielo estaba gris, así que decidí hacer caminando mi ruta de invierno, un kilómetro y medio más de lo que hago habitualmente en estas fechas primaverales. En mis auriculares sonaba Chet Baker, todo un lujo para mis oídos. No había mucha gente por el camino, pero cuando me encaminé a “la marjal”, en esa pasarela de unos 400 metros por donde pasan multitud de estudiantes y familiares que se dirigen al colegio público Jaume Sanz, tuve que esquivar a varios de ellos para intentar mantener mi ritmo. Es curiosa la actividad que tiene a esas horas la policía municipal, en la rotonda de la Fuente Marítima se forman atascos de vehículos que llevan a sus hijos al colegio, los pasos de cebra también son custodiados por los agentes, es impresionante el movimiento del municipio a esa hora, cercana a las nueve de la mañana. Justamente a las nueve, en la fuente, se congregaban más de cien ciclistas séniors, hombres y mujeres, que comenzaban una ruta en grupos de 9-12 ciclistas por turno, supongo que para evitar trastornos en la carretera. Cuando ya estaba en mi urbanización, justo a la una de la tarde, comprobé que regresaban tras llevar cuatro horas sentados en el sillín desde su salida. Considero que con un buen almuerzo entre tanto.

Durante mi recorrido de unos 7 km aproximadamente no hubo más particularidades, salvo varios perros paseando con sus dueños y que la zona del polideportivo, donde suelen aparcar las autocaravanas, estaba vallada por obras. Seguí mi camino por el camping Edén y finalicé mi recorrido. Otra hora de gimnasia y después me esperaba un bañito en el mar con una temperatura del agua cercana a los 20 grados y una sentada de dos horas al sol leyendo.

Cuando salí del mar, una pareja me preguntó si el agua estaba helada. Les respondí que para mí estaba muy buena, pero que era relativo, claro. Les dije que estaba prácticamente  a la misma temperatura que el mar Cantábrico en julio. Me contestaron que para ellos la temperatura del Mediterráneo incluso en agosto era fría. Esas cosas no las entiendo.

miércoles, 14 de mayo de 2025

PRÓPOSITOS PRIMAVERALES



Estoy siendo bastante metódico con mis propósitos para las semanas venideras. Me levantó entre las 7:15 y 7:30 horas, camino alrededor de seis kilómetros por la playa o el paseo, dependiendo si voy en una dirección u otra. Una vez en mi apartamento, con vistas al mar, realizo una tabla de ejercicios físicos, diseñada por mí y adaptada a mi edad y que dura, aproximadamente, una hora. Bebo un litro de agua y hago estiramientos al finalizar (también al comenzar). Me sienta fenomenal, luego me baño en el mar o en la piscina, me relajo leyendo durante un par de horas para después tomar una gilda maridada con un vermú (¿o es al revés?) contemplando el Mediterráneo con ese punto de luz que te adereza los sentidos. 

Durante alrededor de ocho semanas la mayoría de las mañanas serán así, monótonas y similares, pero no me importa, es lo que he buscado durante el largo invierno, disfrutar de la maravillosa temperatura, los baños en el mar, la lectura tomando el sol y la alegría de los pájaros que siempre me acompañan con sus cánticos animando la jornada. No busco nada más, simplemente vivir, disfrutar sin condicionantes, pasar el tiempo de la mejor manera posible, en una palabra “vivir”, siempre en la mejor compañía, que eso es la base de la felicidad.

Hoy mi caminata fue en dirección norte ya que tenía que comprar fruta en un establecimiento ubicado en ese sentido, así que incorporé a mis pertrechos (móvil, gafas, dinero, pañuelos, gorra) la mochila. En la frutería en la que suelo comprar no tenían buen producto, me desencantó, mala calidad y muy caro todo. Salí con la mochila vacía. Aprovechando el camino visité otra frutería, compré naranjas de cosecha propia (las que me gustan), peras y albaricoques. El precio me pareció excesivo, las peras a casi cuatro euros el kilo y los albaricoques a más de seis euros.

Ya cerca de mi apartamento me hizo gracia la conversación que mantenían dos mujeres al pasar a mi lado. -Estoy un poco harta ya de esto, decía una. -Yo de lo que estoy harta es de la monotonía que tenemos en Burgos, contestaba la otra. Entendía a la perfección la conversación ya que a mi me pasa lo mismo cuando llevo tiempo aquí, ya comentaba anteriormente que los días son monótonos y llega un momento en el que quieres  cambiar la rutina. Me sentí totalmente identificado con ellas, parte de la cotidianidad que me encanta.


viernes, 9 de mayo de 2025

MIS VINOS ECONÓMICOS RECOMENDADOS. "BROCHERO FINCA MONTE CONCEJO"



“BROCHERO FINCA MONTE CONCEJO”. 2020
Denominación de Origen: Tierra del vino de Zamora.
Bodegas Dominio de Sexmil. Cabañas de Sayago.
Variedad de la uva: Tempranillo/Garnacha.
Crianza: El vino madura en barricas de roble durante 15 meses.
Precio- 10 Euros
Nota de Cata
Granate de capa media y ribete violáceo. Oxigenado, fruta madura, tostados, especiado, hierbas de monte, especias dulces (canelas, vainillas), notas florales. Potente, aterciopelado, graso, paso frutal, algo cálido, acidez correcta, taninos marcados pero maduros, punto licoroso y amargoso. Retronasal frutal y tostado, persistente.

jueves, 8 de mayo de 2025

LAS NEVADAS DE ENTONCES


No cabe duda de que los inviernos no son como lo eran antes, el cambio climático  se debe a causas naturales y, sobre todo, a la acción del hombre y se produce sobre todos los parámetros climáticos: temperatura, precipitaciones, nubosidad, etc. y es el mayor enemigo por la menor disponibilidad de agua y, por tanto, menor rendimiento de los cultivos, aumento del riesgo de sequías, pérdida de biodiversidad, incendios forestales y olas de calor.
Recuerdo cuando llegué a Soria, en 1978, las grandes nevadas que caían durante los inviernos, la nieve y el hielo duraban semanas en las calles. Recuerdo de ir a trabajar con 16-18 grados bajo cero y tardar en atravesar el tramo que separaba mi trabajo de mi casa demasiado tiempo debido a que caminaba sobre el hielo. Desde hace medio año ya no vivo en Soria y añoro aquellos tiempos en los que la juventud daba sentido a la vida. Ahora son otros tiempos, el paisaje ha cambiado y los objetivos son  muy diferentes.

"Cuando sales del cine todo vuelve a la realidad. Te has pasado casi dos horas atendiendo una historia que alguien te cuenta e, inconscientemente, te metes en el pellejo de los protagonistas y su situación. Hay veces que te sientes cercano a lo que sucede, otras no tanto. Ayer vi una película basada en un best seller. Por suerte no había leído el libro. No me produjo una especial atracción, ya me lo habían advertido pero, al menos, estuve entretenido. Uno de los atractivos del séptimo arte es que puede servirte para desconectar por algunos momentos de tus circunstancias personales, aunque la película no sea una obra maestra.

Afuera hacía un frío polar. Los apenas trescientos metros que separaban “El Palacio de la Audiencia” de mi coche se me hicieron eternos. Cuando arranqué el termómetro interior marcaba tres grados bajo cero. Eran las doce de la noche. No había casi nadie por la calle y los pocos caminantes se dirigían apresuradamente a sus domicilios, embutidos en sus abrigos y con las solapas levantadas para protegerse el cuello.
Al llegar a casa agradecí la calidez que me aguardaba. A los pocos minutos comenzó a nevar con fuerza, los copos de gran tamaño cubrieron la calle de blanco. Al día siguiente intentaría capturar alguna fotografía de la ciudad recién cubierta. Era la primera nevada de la temporada.

Los dos grandes registradores del frío en Soria son: el niño de la fuente de “La Dehesa” –atacado constantemente por los gamberros- y el Duero. El niño apareció esta mañana con un gran pedestal de hielo en uno de sus laterales, aunque seguía vertiendo agua. El río Duero, a su paso por la ciudad, permanecía con una capa considerable de nieve y hielo e incluso en algunos tramos se puede andar por encima emulando a Jesús. Grandes pedruscos, lanzados por los paseantes, permanecían flotando encima de la blanca concentración gélida.

Remedando a Raquel de Madison hice algunas fotos que acompañan ahora mi texto: unos barcos abandonados, el apacible Paseo de los Gitanos y el Duero cubierto por un manto blanco. Los ciclos continúan y hay que aclimatarse a lo que corresponde a cada momento, no queda más remedio. Ahora frío y bellas estampas. Irremediablemente es invierno y echo en falta aquellas lejanas jornadas tripulando un expeditivo catamarán en el caluroso verano.

Todo el mundo está animado por las primeras nieves. Disfrutaré mientras duré deseando quitarme cuanto antes todas las prendas de abrigo que atrofian mis movimientos. El verano debe esperar. Por ahora todo se ha teñido de blanco".

18 de diciembre de 2007

CONCIERTOS VERANO 2026

  CONCIERTOS VERANO 2026 Total: 11 (2 flamenco, 3 pop, 2 clásica, 1 world, 4 jazz) Puntuaciones: 1-10; 4-9; 5-8 y 1-6 27 de junio.  FLAMENCO...