domingo, 20 de abril de 2025

DOS Y PINGADA




                                                                             Foto. Lápiz y mantel


    «Ya resucitó el señor
    y repican las campanas.
    Prepara el almuerzo, chica,
    y fríe dos y pingada.»

    La gaita zamorana. Cantares – Joaquín del Barco – 1899

DOS Y PINGADA


Al finalizar la procesión de "El Encuentro" y una vez han regresado las imágenes, después de procesionar por la ciudad, al templo de partida, la iglesia de la Horta, los cofrades y el resto de zamoranos (y muchos visitantes) acuden a los establecimientos hosteleros para tomar el plato tradicional del día,  el "dos y pingada". Es un plato en el que se rompe la abstinencia que establece el tiempo de Cuaresma.

Está constituido por ingredientes sencillos: dos huevos fritos con una loncha de jamón al que se ha ido incorporando pan frito para untar la yema del huevo y otros embutidos como el chorizo frito (opcional). Aunque este menú típico se sirve a la hora de comer en la mayor parte de restaurantes zamoranos (y en muchos hogares de la ciudad), aunque en  sus orígenes se ofrecía únicamente en los bares Oviedo y La Herminia del barrio de la Horta.



INGREDIENTES


Dos huevos fritos. Un poco de pimentón, por encima una vez fritos.

Dos o tres magras de cerdo pasadas por la sartén (la magra es el jamón fresco).

También puede ir acompañado de jamón semicurado y pan para "la pingada".

jueves, 17 de abril de 2025

TRUMP EL MALVADO




Hoy hablaba con uno de los mejores sumilleres de Zamora (y de Castilla y León) sobre la incidencia negativa de los “posibles” aranceles de USA sobre el vino de la provincia. Manzano, así se llama, me explicó algunas cosas que desconocía, por ejemplo que Trump tiene intereses personales y económicos  en bodegas de vino en el valle de Napa. A ese respecto pregunté a mi  consultor si California podía abastecer de vino a todo Estados Unidos y su respuesta fue ´por supuesto´. Comentamos específicamente sobre la denominación de origen Toro y del daño que podían hacer los impuestos estadounidenses a su vino. Me dijo que la D. O. Toro vende casi un cuarenta por ciento de su producción al exterior y que de esa cantidad la mitad va para EE.UU. 

Hablamos también de Reino Unido y de la  Commonwealth (mancomunidad en español), y de los vinos de esa comunidad, tales como Australia, Sudáfrica Nueva Zelanda, Canadá… que suelen ser muy básicos, nada que ver con los europeos, Chardonnay en blancos, Syrah en tintos, de venta en brik, muchas veces sin corcho, de una calidad poco profesional, vaya. Pero que a ellos, hablando de una mayoría, les da igual, son desconocedores de esa cultura del vino que tenemos los españoles y los europeos en general.

Me da lástima que ese engreído, sin olvidar a los casi ochenta millones de votantes, haga tanto daño a los productos de primera calidad que tenemos en España, pero la cosa no da para más, habrá que sacar conclusiones a medio plazo, cuando Trump haya hecho tanto daño a los suyos que no tenga más remedio que dejar de ser presidente de ese país de cincuenta maravillosos estados.

MIS VINOS ECONÓMICOS RECOMENDADOS. "PIEDRA" D.O. Toro




PIEDRA. Roble 2022

85% Tinta de Toro y 15% Garnacha
D.O. Toro
Bodega Estancia Piedra
Precio- 9 Euros
De un auténtico rojo picota.
Muy aromático, tanto los aromas a frutos rojos, lácteos y regaliz
característicos de la Tinta de Toro y la Garnacha, como los toques a chocolate y frutos secos que le aporta la madera.
En boca, redondo, sabroso y un agradable toque goloso.

miércoles, 16 de abril de 2025

SPA DEL GRAN HOTEL. PEÑÍSCOLA



A pesar de haber pasado 18 años desde ese escrito recuerdo el momento. Fue en el Spa del Gran Hotel de Peñíscola, saqué un bono de unas cuantas sesiones y salía bastante bien de precio. Por cierto no he vuelto. Iba y volvía a mi apartamento (no era temporada alta) en bici, pero había veces que el agua estaba bastante templada y pasaba frío en las zonas de jacuzzi y en los cuellos de cisne. Me quejé, pero me dijeron que la temperatura era apropiada, desde luego sería para ellos, sobre todo por el ahorro, pero yo como era el cliente que pagaba no volví.

"Veo en televisión que la Academia del Cine Europeo ha entregado los premios como mejor director y mejor actriz a Pedro Almodóvar y Penélope Cruz (que vestía un estupendo y ajustado vestido lamé dorado), respectivamente, por la película Volver.
Hace unos meses vi la película y me dejo indiferente, como tantas otras del director manchego. Soy de los que piensan que Almodóvar tuvo su mejor época en tiempos de la movida madrileña y, una vez pasada, quedó anticuado. Me alegra, no obstante, que los españoles triunfen tanto en Europa como en América y en ese aspecto estoy encantado, que conste.

Esta noticia ha quitado protagonismo a la idea que quiero plasmar en mi blog personal y que trata de mis relaciones sociales, más concretamente dentro de un jacuzzi. Resulta que me encontraba en el balneario de un prestigioso hotel de la costa, me llevo bien con el socorrista que atiende la zona de la piscina y el día anterior hubo mucho jaleo, le pregunté si se preveía mucha afluencia al día siguiente (por hoy). Me dijo que iba a ser, supuestamente, un día tranquilo.

Pero no fue así, alrededor de dieciséis personas en grupo, de todas las edades, aparecían por allí. Intenté rehuirlos pero era imposible, parecía que se multiplicaban. Estaban por todos los sitios: el hamman, el jacuzzi, la piscina con sus cuellos de cisne, las saunas… el socorrista estaba extenuado advirtiendo la obligatoriedad de llevar gorros de baño, la prohibición de tirarse al agua de cabeza. Ciertamente era imposible poner orden con tanto disturbio colectivo. Por sus características físicas y su manera de hablar me di cuenta que se trataba de personas centroeuropeas; tal vez búlgaros o checos.
Me encontraba contemplando la situación desde una posición privilegiada. En solitario, empresa harto difícil, y sumergido en una alta y burbujeante bañera de agua... Poco duró mi apetecible soledad, uno de ellos se introdujo a mi lado saludándome con una amplia sonrisa. Le pregunté de dónde eran y me contestó que vivían en Coslada, eran rumanos y en concreto él estudiaba en la Complutense de Madrid matemáticas. Le felicite por su buen castellano y me advirtió que ya llevaba cinco años en España. Yo que soy un poco necio para los idiomas me sorprendía de la capacidad que tienen algunos para aprender una lengua tan singular como la nuestra.

Le conté que había visitado su país en época del dictador Nicolae Ceaucescu , aunque mi compañero de bañera no había nacido todavía, según me indicó. Recordaba muchos momentos con enorme nitidez, por ejemplo que había llevado dólares e hice un buen cambio en el mercado negro de Bucarest. En aquel momento los rumanos necesitaban dólares para escaparse de sus fronteras y pagaban hasta diez veces el valor de su divisa. Tuve esa suerte precisamente. Volví a España, después de ocho días, con el mismo dinero que portaba al salir de mi país después de haber vivido a cuerpo de rey.
Continuamos hablando de la inmigración de Rumania hacía España. Curiosamente localidades como Coslada, de donde procedía el futuro matemático, tenían más población rumana que muchos municipios del país de los Cárpatos.
Se despidió de mí el estudiante y me quedé asombrado de lo bien que les va aquí a muchos inmigrantes. Me encontraba en un balneario de un hotel de cinco estrellas y compartían conmigo un lugar privilegiado. Me alegré de que todos tengamos las mismas oportunidades si es como consecuencia de nuestro trabajo, pero me acordé de aquellas familias españolas que emigraron a Alemania y otros países europeos, en los años cincuenta, y que hubiese sido impensable entonces compartir con sus habitantes espacios de lujo y mucho menos no respetar las reglas.
Hoy todo ha mejorado, en general, pero España sigue siendo diferente y muchas veces pueden aprovecharse de ello."

13 de diciembre de 2006

martes, 15 de abril de 2025

LA MAR



Pues no me tocó la lotería ese año (tampoco ningún otro), pero ahora con la jubilación por suerte pasó más tiempo al lado del mar, ya sea en Santander o en Peñíscola. Cantábrico y Mediterráneo. Cuando trabajaba, que es el caso de la fecha del escrito que acompaño más abajo, salvo en vacaciones, que estaba más semanas disfrutando de su compañía, tan sólo podía quedarme cuatro o cinco días. Mi verdadera premio de la lotería es disfrutarlo ahora tan a menudo y durante tanto tiempo.
Ya no corro por la playa, doy paseos y ya no me baño en invierno, considero que tiene que haber tiempo para todo y los años empiezan a pesar (con gusto). Hay que cuidarse.


"De vez en cuando me escapo al mar. Si has leído alguno de los artículos publicados anteriormente en este espacio te darás cuenta que el mar es uno de mis sueños, el titulo del Blog es elocuente.
Nací a trescientos metros del mar y ese aspecto marcó decididamente el devenir de mi vida, está claro.
Desde hace demasiados años vivo en el interior peninsular y no disfruto como quisiera de él. Recuerdo que cuando empecé a vivir en Castilla buscaba en cada paisaje su visión y siempre lo intuía tras las montañas o al final de un escenario ocre, pero nunca aparecía. Ahora ya me he acostumbrado, o mejor dicho me he resignado, a no buscarlo.
Estos días disfruto de su compañía en una especie de barco varado a su lado. Cuando necesito reponer energías vengo aquí. Esta vez, al igual que la anterior, en solitario, sin compañía y eso beneficia mi relación con él (o ella, los marineros de mi tierra siempre le nombran la mar).
Cada mañana me descalzo y recorro corriendo los húmedos arenales, más tarde me baño para dejar que me acaricie y disfrutar de su frescura.
Hoy es día dos de diciembre y me he bañado en el Mar Mediterráneo. Recuerdo que cuando tenía entre catorce y dieciséis años quedábamos los amigos en la playa, jugábamos a las palas, deporte muy popular en Santander  y luego, en pleno invierno, nos bañábamos en un gélido Mar Cantábrico. El tiempo desde entonces ha cambiado, ahora es más cálido y todo tiene un concepto distinto, nada tiene que ver la temperatura actual con la de hace diez años. El otro día escuché que incluso los refranes no se entienden por las nuevas generaciones, están obsoletos.
No es igual bañarse hoy en día en el Mediterráneo que hace varias décadas en el Cantábrico. Puede decirse que hoy la temperatura del mar aquí sería similar a la del Cantábrico en verano. Pero me he bañado y a alguno de los caminantes del paseo marítimo esto les produce escalofríos, algunos me preguntan: ¿Cómo está el agua? y les contesto que estoy acostumbrado para no alargar la conversación, ¡me quedo helado!
Acabo de levantarme de la siesta con su murmullo acompañándome. Dentro de un rato me iré a un SPA a reconfortarme de los malos ratos y mientras tanto, esperaré al día veintidós para saber si he tenido suerte con la lotería de Navidad y empezar a vivir como un rey. Ahora intento esperar ese día sin remordimientos, disfrutando al máximo con su animada y ruidosa compañía."

10 de diciembre de 2006

lunes, 14 de abril de 2025

ALCALDE DE ZAMORA




Zamora tiene un Alcalde de Izquierda Unida nada menos que desde junio de 2015. Increíble, sí.
Hoy, por lo visto, ha sido el “Pregón de la Semana Santa” de su ciudad. Una manifestación de religiosidad popular católica que celebra anualmente la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Declarada de Interés Turístico Internacional en 1986.
Supongo que no tenga nada que ver toda esa manifestación con Paco Guarido, pero al ser Alcalde tendrá que asumir ese tipo de riesgos.
Pues bien, en ese acto una política del PP de su ciudad ha dicho que no iba bien vestido para la ocasión. Guarido ha salido al paso (nunca mejor dicho) y ha contestado a la señora de la siguiente manera: “Es simplemente la mala educación de quien cree que el hábito es lo significativo del monje y el traje es signo de distinción del político. Pues te equivocas el Alcalde puede ir vestido como quiera, y en mi caso voy vestido como siempre, como cuando estaba en la oposición, pues la gente me votó tal y como soy y no pienso cambiar. Hoy el obispo iba de obispo, el militar de militar, el pregonero de pregonero, y yo de alcalde, mal que te pese. No pretendo ser elegante, sino yo mismo. Uno de los problemas de la política es precisamente el uniforme, el hábito con el que parece que todos somos iguales. Pues mira, no es así, en mi caso no lo es. Por cierto, ya te digo que tu si que ibas muy elegante.”
Mi admiración al Alcalde de Zamora. Por muchos años.

domingo, 13 de abril de 2025

UNA HISTORIA QUE NADA TIENE QUE VER CON LA AMERICA´S CUP -2-


Foto- Horchatería Santa Catalina (Tripadvisor)

Releo este escrito y recuerdo ese día en Valencia, viaje desde Peñíscola en tren, pero no me acuerdo de esa comida. Me parece raro ya que fue muy especial debido a lo original de los otros comensales. El verano siguiente regresé a Valencia para ver  la edición número 32 de la Copa América de Vela. El vencedor fue el yate Alinghi de la Sociedad Naútica de Ginebra. Me impresionaron las embarcaciones, eran catamaranes que volaban por las aguas. Sin embargo ahora son monocascos, lo que significa que tienen un solo casco, a diferencia de los catamaranes utilizados en ediciones anteriores de la Copa del América. El precio de la inscripción a la Copa del América 2024 ronda los 1,8 millones de euros y el presupuesto de cada embarcación puede elevarse hasta los 150 millones de euros. Ciertamente fue un privilegio estar allí para comprobar el despliegue de medios y el espectáculo que se vive. Pude ver expuesta, en una nave del puerto, la Copa que entregaron al Alinghi, campeón de esa edición.
He regresado alguna vez más a Valencia, a ver alguna exposición en el Centre del Carme de Cultura Contemporánea, en el IVAM - Instituto Valenciano de Arte Moderno- o en el Centro de Arte Hortensia Herrero, o simplemente a disfrutar de la ciudad y tomarme una horchata en Santa Catalina, en pleno barrio del Carmen, pero sobre todo he pasado por allí varias veces para ir a Alicante, a Andalucía o a Madrid.


"Mi espíritu aventurero, mi nostalgia marinera, fue lo que me llevo a visitar, in situ, las obras relacionadas con la 32ª America´s Cup, que se celebrará, dios mediante, en aguas valencianas.
La America´s Cup, por hacer un poco de historia, toma el nombre de la goleta América que en 1.851 venció a los barcos de la flota británica, la copa que ganó, denominada entonces de las 100 Guineas, fue donada al New York Yacht Club a través del Deed of Gift, documento fundacional del torneo. Ese legado de plata se convertiría en un desafío, una competición de amistad entre naciones.
Después de esta breve reseña mi día comenzó, que no amaneció, muy temprano. El despertador marcaba las seis y media cuando amenazó su alarmante sonido. Era de noche oscura y los motores de los barcos pesqueros ronroneaban en el horizonte. Buen presagio, sin duda, para un día marítimo.
Llegué hacía las nueve a Valencia y me dirigí en tranvía a la playa de la Malvarrosa. Deseaba recordar cuando hace años visitaba a un amigo pintor que estudiaba Bellas Artes en esta clara ciudad mediterránea. Entonces, junto a otros amigos, emprendíamos viaje en un tranvía que ya nada tiene que ver con los de ahora, tan modernos que incluso alertan al viajero del punto donde se encuentra en cada momento, mediante el sistema GPS, en pantallas de última generación tecnológica.
Los valencianos son muy amables y gustosos te contestan, con pelos y señales, cada pregunta realizada.
–Si quieres llegar desde aquí, al Puerto, a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, toma el autobús número 19 y en la segunda parada de la calle Menorca te apeas.
Mi intención después de visitar el puerto era, obviamente, dirigirme a esta moderna parte de la ciudad, emblema de la nueva Valencia. Pero antes visité el Pabellón del Alinghi, El Defender, y otros cercanos de los equipos participantes. Aproveche para hacer algunas fotos de motivos marineros y de velas de embarcaciones, todas ellas de un abstracto riguroso.
Hice caso al paisano que me indico lo que debía hacer y me encontré en la Ciudad de las Ciencias, que estaba de luto, se había hundido un escenario del Palacio de las Artes.
Con tanto trajín me encontraba fatigado y hambriento, así que dirigí mis pasos a un restaurante que tenía pedigrí, un antiguo comedor en la céntrica calle Adressadors. Me senté dónde me indicó la camarera y me sentí un poco cohibido, se trataba de mesas muy pequeñas, para un máximo de dos comensales. La que tenía pegada a la mía estaba ocupada por dos parroquianos de más de setenta años. Debido a la proximidad, y a mi soledad, no me quedaba más remedio que seguir la conversación de mis vecinos. Enseguida llegó un tercero que se instaló en la mesa contigua a la de mis compañeros, por tanto todos bien juntitos. Los clientes eran asiduos, seres solitarios que se reunían, por casualidades de la vida, en una casa de comida casera. Seguramente era la única comida caliente que hacían durante el día.
Todo fue desarrollándose con normalidad, pero cuando estábamos en los postres, el último comensal en llegar, entregó unas fotocopias a mi vecino de al lado. Con el rabillo del ojo (y por sus comentarios) pude comprobar que eran certificados firmados y fechados por el Caudillo Franco a un legionario que había prestado sus servicios infiltrado en la Rusia comunista de la época. Mi vecino se lo comentaba a su compañero septagenario de mesa, que al igual que el de los papeles, hablaba ruso. Según comentaba este último, en su juventud había realizado exportaciones de hierro desde Ucrania. El compañero del “ucraniano” dijo que el no hablaba ruso pero si finlandés ya que había trabajado como cartero durante quince años en Finlandia, aunque había visitado Rusia en varias ocasiones.
Estaba encantado con la conversación. En un restaurante cualquiera vivía un episodio lleno de historias de una España de inmigrantes a otros países, por un grupo de compatriotas que de manera espontánea contaban sus vivencias de forma casual y solidaria.
Me fui de allí con un sabor agridulce, divertido por haberles robado esos momentos de intimidad y llenos de información privilegiada, y triste porque todos ellos eran seres solitarios que formaban parte de acontecimientos olvidados y luchaban por encontrar un subsidio digno a sus necesidad pero que, desgraciadamente, nunca llegaba."

9 de diciembre de 2006

CONCIERTOS VERANO 2026

  CONCIERTOS VERANO 2026 Total: 11 (2 flamenco, 3 pop, 2 clásica, 1 world, 4 jazz) Puntuaciones: 1-10; 4-9; 5-8 y 1-6 27 de junio.  FLAMENCO...