sábado, 12 de abril de 2025

MIS VINOS ECONÓMICOS RECOMENDADOS. "YASO" Flor de Matteria D.O. Toro




YASO. Flor de Matteria 2022
D.O. Toro
Bodegas Iberian
Precio- 12,5 euros

Flor de Matteria nace de la selección de uvas procedentes de viñedos viejos de El Pago y Valdefinjas. Con cepas de entre 40 y 60 años de edad, plantadas en vaso y sin riego. El suelo es arenoso y cuenta con multitud de guijarros. Vino 100% Tinta de Toro. Para la elaboración de Flor de Matteria se utilizan uvas procedentes de cepas de 40/60 años de edad. Todos los años seleccionan las barricas para la elaboración del primer vino Matteria, de menor cupo y mayor expresividad, mientras que el resto se seleccionan como Flor de Matteria. Su crianza es de 14 meses en barrica de roble francesa de 300 litros. Yaso es un vino intenso en nariz, con un carácter frutal de la Tinta de Toro y sensaciones mentoladas, de hierbas aromáticas, aromas terrosos y minerales. Es un vino amplio en boca, expresivo y de taninos dulces, con una acidez perfecta y un postgusto agradable.

viernes, 11 de abril de 2025

UNA CITA INESPERADA -2-


Foto: #eligesoria


Seguí paseando por el parque de la Dehesa todos estos años, hasta mediados de 2024 que dejé de vivir en Soria. Me siguieron entusiasmando las ardillas que viven allí, incluso escribí un pequeño libro que se titula "Sé dónde duermen las ardillas". En ese parque paseé, corrí, jugué a Crossminton, hice Chi Kung  con el chino Yangke Hu... fue una especie de centro de operaciones deportivas para mi. Estaba precioso nevado y en verano era maravilloso pasear por él descansando del intenso calor y contemplando su Jardín botánico que es un auténtico testimonio de biodiversidad vegetal donde conocer y contemplar plantas autóctonas y otras de lugares lejanos.
He de reconocer que echo mucho más de menos Soria de lo que imaginaba y siempre estará presente en lo más profundo de mi corazón, allí pasé una de las partes más largas e importantes de mi vida.

"A pesar de haberme levantado más temprano de lo habitual, he tenido tiempo para leer la crónica diaria de mi columnista preferido "Kankel", que así se llama el columnista, escribía hoy que había salido a hacer un recado y decidió realizar el recorrido de vuelta a casa a pie, de esa manera, aparte de hacer un poco de ejercicio, estaría al acecho de la captura de escenas curiosas.
Algo parecido me ha pasado a mí, pero sin el agravante de buscar la noticia. Me dirigía a mi cita con el dentista, no por decisión personal sino por egoísta interés, y surgió una escena fascinante. La mañana era fría, durante la noche cayó la primera helada seria de la temporada, así que comprobando que el termómetro no funcionaba: cero grados ( ni frío ni calor que decimos por aquí), me abrigué con mi nuevo anorak, hmmmm que gustito, y caminé dando un paseo emulando a Kankel. Tuve que atravesar el parque de la ciudad y allí contemplé un espectáculo digno de atención: un señor jubilado entregaba unos frutos secos a las manos de una ardilla preciosa. Quedé encantado con la escena, quise pararme a hablar con el señor pero no tenía tiempo. Durante el trayecto restante hacía mi cita no dejaba de pensar en tan tierna estampa.
La sala de espera de una consulta médica siempre es kafkiana, la espera suele ser una situación angustiosa y muchas veces raya en el absurdo. Un tipo de etnia gitana ha tenido sus tres minutos de gloria en este escenario (una de las frases más populares pronunciadas por Andy Warhol se refería a que todo individuo a lo largo de su vida, por muy miserable que fuera, tenia al menos tres minutos de gloria). Calado con sombrero “cowboy” y paseándose de un lado a otro de la sala ha ido relatando varios episodios de sus problemas dentales en las últimas horas. Decía, entre otras muchas diatribas, que había estado toda la noche bebiendo orujo y escupiéndolo para reducir sus dolores, pero que él a sus sesenta y cinco años (los cumple el próximo domingo) nunca se había emborrachado. Durante ese tiempo de espera, cerca de una hora, han ocurrido otros dos sucesos, una niña negrita, que me recordaba a las muchas que he visto en Cuba o en el norte de Colombia, acompañada de su mamá, dominicanas, ya no aguantaba más la situación de espera, y al salir la enfermera a avisar al siguiente paciente la madre la ha abordado y le ha dicho que esperaban desde las ocho de la mañana y ya eran las diez. La enfermera le ha pedido la citación y ha comprobado que su cita era a las once. Se ha armado una gordísima, la madre que con seguridad no sabe leer ha puesto verde, y en público, a la pobre niña que decía a su madre que ella no entendía bien la letra de los médicos. La última escena la ha protagonizado la persona que tenía a mi lado, tenía cita para las nueve y ya eran las diez y cuarto, me ha preguntado: ¿hoy es día uno, verdad?, y yo le he respondido que no estaba seguro, he mirado la agenda y comprobado que era día treinta. El hombre se ha ido de la sala malhumorado, no era para menos.
He regresado por el mismo lugar y me he parado en el mismo sitio  donde estaba el jubilado alimentando a la ardilla, mientras tanto pensaba que el ser humano, muchas veces, es el más tonto de todos los animales. Al cabo de quince segundos la ardillita ha bajado del árbol y se ha plantado frente a mí, yo llevaba una castaña que había encontrado allí, era una ardilla joven, preciosa, de una marrón oscuro brillante y una colita impresionante de larga. Estaba literalmente a dos pasos de mí y le he presentado la castaña pero al verla no se ha sentido interesada y ha vuelto al mismo árbol. Otro día volveré con un fruto seco adaptado a su tamaño, una castaña es tremenda para ella y seguro que no le gusta su sabor, lo comprobaré en algún libro y regresaré mañana, es una sensación que me atrae irresistiblemente.
Ha salido el sol y se ha alegrado la mañana, aunque para mí la alegría de hoy es haber estado casi tocando a la ardilla del parque. Amigo Kankel, a veces no hay que buscar mucho para encontrar una cita maravillosa."

30 de noviembre de 2006

BARCELONA EN BICICLETA

He regresado en varias ocasiones a Barcelona, me parece una ciudad maravillosa, con mucho encanto y muy artística. Algunas veces he ido de turismo o a ver alguna actuación, por ejemplo a U2 en el Camp Nou, o el Fórum Barcelona, la primera edición del Fórum Internacional de las Culturas, que se organizó en  septiembre de 2004 y pivotó sobre tres ejes temáticos, el desarrollo sostenible, las condiciones para la paz y la diversidad cultural. Otras veces para coger aviones a algún punto de Europa: Bruselas, Zurich, Praga, Bucarest... y siempre me he sentido cautivado por su ambiente cosmopolita, aunque ahora con la llamada "turistificación"  no debe haber quien pare. Aunque Barcelona siempre merece una visita, no tardaré en volver.


Foto: Hostemplo.com

"Hace pocas fechas estuve de visita en la Ciudad Condal. Se trataba de un reto personal que llevaba tiempo tramando. Obviamente no era, por tanto, un viaje estrictamente reglado, se trataba de una aventura. Una pequeña aventura que puede realizar cualquiera pero en la que hay que depositar muchas ganas y un pequeño esfuerzo físico.

Me encontraba a doscientos kilómetros de Barcelona y decidí tomar el primer tren del día desde la localidad en la que me encontraba. Hasta ahí todo normal. El tren regional salía a las siete de la mañana y no iba solo, me acompañaba mi querida bicicleta. Así que saqué el billete (las bicicletas en los regionales no pagan) y pregunté al amable expendedor en qué vagón debía colocar la bici. Sonrío y me contestó que la bici iba conmigo, a mi lado siempre y sin perderla de vista.

Entré en uno de los vagones, todos eran iguales, y posé mi bici sobre una de las puertas que se activan automáticamente al llegar a cada estación. ¿Cuántas estaciones habría hasta Barcelona? Me senté en la fila de asientos desde donde controlaba a la perfección la dos ruedas. El tren nacía en la estación donde subí y no había demasiados clientes. Pero poco a poco empezó el barullo de gente. Cada vez que llegaba a una estación debía controlar cual de las dos puertas se abriría dependiendo del lugar donde se encontrará el andén. Casi nunca acertaba, de alrededor de veinte estaciones acertaría en cuatro ocasiones, más o menos. Así qué levántate, retira la bici, deja pasar por un pequeño espacio a los pasajeros, vuélvela a colocar de manera que no moleste a nadie…

El mayor problema vino cuando quedaban pocas estaciones hasta Barcelona. Nos juntamos tres bicicletas en un rectángulo de dos por cuatro metros, taponando las dos entradas y obstaculizando a todas y cada una de las personas que allí subían. En una ocasión una chica tropezó dos veces con mi bicicleta cayendo al suelo en ambas. Durante las dos últimas estaciones tuve la bici encima de mí.

Al fin llegué a Barcelona y recorrí alrededor de sesenta kilómetros urbanos, casi todos de carril bici. Disfruté por Montjuic, una auténtica maravilla para contemplar sus vistas. Recorrí todo el paseo marítimo, me bañé en el Mediterráneo, sentí pánico junto a los automóviles por el Paseo de Gracia y transité, con mucha compañía la Diagonal, sin duda la parte más amena y menos peligrosa de Barcelona. Muy difícil atravesar Plaza Cataluña y la Rambla (no me quedó más remedio que recorrerla andando).

Acabé cansado, cada vez que aparcaba la bici tenía que quitar el sillín, poner dos cadenas… pero no paraba de pensar en la penitencia que me esperaba de nuevo en el viaje de regreso a las siete y media de la tarde. No obstante estaba pletórico, había realizado un pequeño sueño y ya lo que restaba de jornada era `pan comido´."

28 de noviembre de 2006

jueves, 10 de abril de 2025

TIENDAS DE ULTRAMARINOS




Foto: FuerteHoteles

"Las tiendas de ultramarinos son esos establecimientos de comestibles que se pueden conservar sin que se alteren fácilmente y que remontan su origen a los tiempos coloniales donde llegaban mercancías de América. Las grandes superficies comerciales no han podido hacerle sombra a estos pequeños rincones que ofrecen, además de sus productos, un trato cercano y casi familiar al cliente. Los tenderos suelen ser muy serviciales y te aconsejan en todo momento."

Recuerdo la tienda de "Tucho" en Corbán, tenía prácticamente de todo e íbamos varias veces al día a comprar, siempre hacía falta algo para cocinar, algún producto de limpieza... Entonces era un niño y Tucho y su marido me trataban fenomenalmente, ninguna vez me hicieron sentir que éramos pobres, nunca llevaba dinero se lo apuntaban a débito a mis abuelos y cuando éstos cobraban la pensión abonaban la deuda contraída. Curiosamente, también en la calle Madrid de Santander, donde vivimos en el número 5, frente a la Academia Puente había otra tienda de ultramarinos en la que "gastábamos". El otro día pasé por allí y sigue abierta, supongo que estará a cargo de latinos o chinos, pero sigue abasteciendo al barrio.
 

"El otro día cenaba en casa de mi hermana con ella, mi cuñado y mis dos sobrinos G y J. Algo nada común por otra parte, pasa muy pocas veces al año, vivimos en ciudades diferentes. Hablábamos durante la cena de varios temas, mis sobrinos son muy educados, tienen una mezcla de educación tradicional y moderna, pero lo interesante, siempre desde mi punto de vista, es que sus padres han sabido discernir lo mejor de cada una de ellas para írselo instruyendo día a día. Creo que encontrar esa justa medida puede ser un gran éxito para el futuro de nuestros hijos. Si hubiese tenido hijos me hubiera gustado que fuesen educados de la misma manera que G y J. Como decía, hablábamos de multitud de temas y mis sobrinos, como siempre, no perdían “comba”. En un momento dado yo estaba hablando de algo referente a una tienda de ultramarinos que había en nuestro barrio cuando éramos niños.
G, el mayor, 13 años, saltó como un resorte preguntando ¿qué significa ultramarinos? Su padre, con voz tranquila y acostumbrado a responder a ese tipo de preguntas le explicó que el nombre de "ultramarino" proviene de los productos que antiguamente se vendían en esos establecimientos, tipo tiendas, solían venir de “ultramar”, principalmente de América y Asia, generalmente productos al peso, “a granel”, así como comida envasada: latas, escabechados… Acabamos explicándoles que eran tiendas oscuras con mostrador o mostradores de mármol blanco en donde siempre había impregnado en el ambiente un aroma que les hacía distintos del resto de tiendas. Estoy seguro que pensaron, una vez más, que tipos más carrozas, que aventuritas nos relatan.
De esta maravillosa cena en la que no recuerdo lo que comimos y no hace más de quince días que se celebró, lo que sí recuerdo nítidamente es esa unión alrededor de la mesa, sin tele, sin nada que molestará (ni siquiera sonó ningún teléfono), esa sensación de estar traspasando datos concretos sobre aconteceres íntimos y tradicionales de una generación a otra, como antes lo hicieron nuestros padres y nuestros abuelos, y seguramente lo harán estos pequeños sobrinos.
No hay que perder la costumbre de estar juntos todos los miembros de la familia alrededor de la mesa, para intercambiar información sobre lo que somos, lo que hemos sido e ir avanzando hacía lo que seremos, ganando en progreso sin perder nuestras costumbres familiares más íntimas. Eso trataba de explicar."
28 de noviembre de 2006

miércoles, 9 de abril de 2025

ELEGANTE YORKSHIRE TERRIER. Segunda parte.


Comencé este blog el 27 de noviembre de 2006, tenía entonces 49 años, era lunes, por tanto escribiría la entrada al salir del trabajo, en el apacible salón de mi antigua vivienda en Soria a más de 25 grados de temperatura y, seguramente, con varios grados bajo cero en la calle, pero intentando componer un escrito que inauguraba un blog cuyo nombre me inspiró otro blog que se se llama "Escrito en el viento" del zamorano, residente en Madrid, José Ángel Barrueco. Copio el subtitulo que viene a continuación del nombre de su blog.


"EN LO QUE ME CONCIERNE, NO SOY UN ESCRITOR, SOY ALGUIEN QUE ESCRIBE…" (THOMAS BERNHARD)


Por desgracia el elegante Yorkshire habrá fallecido, ya han pasado casi diecinueve años desde ese escrito, el subsahariano sabe dios dónde estará y yo sigo con ese entretenimiento que comenzó entonces y persiste todavía. Ojalá sea por muchos años más, significará que seguimos viviendo.



"Esta mañana, algo fría en mi ciudad, entraba cargado con una maleta a la estación de autobuses acompañando a un familiar. Un subsahariano, poco abrigado para los grados del exterior, miraba detrás de los cristales de la puerta hacía la calle. En ese mismo instante, un perrito de raza Yorkshire Terrier pasaba con su dueño por delante de la estación ante la mirada incrédula del africano. El perrito vestía un abrigo muy ceñido y con unas tonalidades muy acordes a su pelaje.

Cuando volvía a casa en mi automóvil no dejaba de pensar en ese momento, sería fantástico escuchar la descripción del africano a sus paisanos, con problemas de alimentación, sanitarios y otros aspectos de primera necesidad, contándoles como en el primer mundo hasta los perros van abrigados por la calle mientras que ellos no tienen ni para alimentar a sus hijos.

En cualquier momento, una estampa de esas características puede surgir en tu camino y hacerte recapacitar en las diferencias sociales y culturales qué, desgraciadamente, distinguen a los seres humanos, todos ellos con capacidad para pensar, sentir y ser conscientes de la suerte, casualidad o designio providencial de nacer en uno u otro lugar de nuestro querido y maltratado planeta tierra.

Con seguridad a esa persona de la estación no se le ocurrirá nunca decir: “que vida más perra”, sería una ofensa personal."

lunes, 27 de noviembre de 2006

domingo, 6 de abril de 2025

PRIMAVERA OTRA VEZ


Toca decir adiós. Ha sido una maravilla estar casi un mes en Santander. A pesar del mal tiempo, justo ahora empieza a hacer bueno, he disfrutado mucho de la estancia. Regresar a Liébana ha sido el mejor regalo, había olvidado la generosidad de los lebaniegos, la belleza de la comarca, lo placentero de recorrer sus trayectos más angostos. 

Mañana me voy para tierras de Ocellum Duri -Los Ojos del Duero-, del que, por una especie de acrónimo (ce-m-uri), resultaría el nombre actual (Zamora) y contemplo un atardecer soleado donde destacan los brotes avanzados de los árboles y las hojas de las hortensias de un verde radiante. Me he despedido de la pareja de tordos que amenizan con sus trinos las mañanas y las tardes, también de las cinco yeguas preñadas, dos rubias y tres morenas del Monte de Corbán, de mi querida “Canela”, gatina mayorzuca, de lo que llamo "el Pub", es decir "Casa Miguel", donde comemos rabas y caracolillos. Siempre me da melancolía abandonar mi tierruca, pero hay que seguir camino, avanzar buscando lo mejor para sentirme bien y ahora toca estancia en Zamora, se acerca la Semana Santa y, también, se agradece un poco de animación después de este último invierno que hemos abandonado definitivamente La rigurosa austeridad de la Semana Santa zamorana crea un fuerte contraste que alcanza momentos de gran intensidad. Diecisiete son las cofradías que desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, convierten las calles de la ciudad en un escenario de la pasión y un museo vivo. Merece la pena, pero siempre acaba un poco harto de lo multitudinario del acontecimiento. Sin embargo, apetece la visita.

Llega el buen tiempo y eso es la mejor noticia, hacer vida en la calle, disfrutar del calorcito, de la poca ropa, comer en la terraza, vivir de otra manera. El invierno se hace largo y hay que deleitarse del sol y la naturaleza. La tierra sigue girando y ahora apetece disfrutar de la temporada primaveral.

jueves, 3 de abril de 2025

CONSUELO BERGES




Escritora, maestra, periodista, feminista y traductora española.


Ucieda (Ruente, Cantabria, España)  1899 - Madrid (España)  1988




Nació en 1899 en Ucieda (Cantabria). Hija de madre soltera, perteneciente a una familia de librepensadores y republicanos, no fue a la escuela. Se educó leyendo todo lo que había en la biblioteca familiar, en español y en francés. Fue reconocida por su padre, Manuel Quirós. Se fue a vivir con sus abuelos paternos. Consuelo era prima segunda de la pintora María Blanchard y de la escritora Matilde de la Torre. Estudió Magisterio en la Escuela Normal de Maestras de Santander. Acabada la carrera entró a trabajar en la "Academia Torre" que su prima Matilde había abierto en Cabezón de la Sal. Escribió en "La Región", donde Consuelo publicó sus primeros artículos con el seudónimo de Yasnaia Poliana, y, más tarde, en "El Sol" de Madrid, "La Nación" de Buenos Aires y la Revista de las Españas, publicada por la Unión Ibero-Americana en Madrid. Sus puntos de vista, siempre polémicos, despertaron el interés en los intelectuales del momento, y mantuvo correspondencia y amistad con Clara Campoamor, Azorín, Ortega y Gasset, Rosa Chacel, Francisco Ayala, María Zambrano, entre otros. 


En diciembre de 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, se marcha  a Perú, dónde vive un familiar e imparte clases en la universidad de Arequipa. Más tarde, se instalará en Buenos Aires y escribirá artículos para el periódico: "El Diario Español". Allí entrará en contacto con las escritoras María Teresa León y con Concha Méndez, con la que entablará una gran amistad.


Tras la proclamación de la II República, Consuelo regresó a España e ingresó en la organización "Unión Republicana Femenina", fundada por Clara Campoamor, con la misión de educar y preparar a la mujer española para el ejercicio de sus derechos políticos. Ejerció como Vicepresidenta del V Congreso Internacional de Mujeres, celebrado en Madrid en 1932. En esta época se inició en la masonería formando parte de las logias "Adopción Amor" y "Reivindicación". 


 En 1939 cruzó la frontera hacia Francia camino del exilio. Consiguió llegar a París y allí vivió en la clandestinidad acogida por sus amigos Baltasar Lobo y Mercedes Comaposada Guillén, a quienes ayudaba Pablo Picasso. En 1943 fue detenida por los alemanes y devuelta a España. Consiguió eludir la cárcel pero fue censurada por el régimen franquista que le prohibió publicar obra propia. Se dedicó a partir de entonces a la traducción al español de las obras de grandes autores franceses como Saint-Simon, Stendhal, Marcel Proust...


Con la llegada de la democracia a España salió de su exilio interior recuperando sus antiguas amistades. En 1983 creó la Fundación Consuelo Berges y estableció el Premio Stendhal a la mejor traducción al español. Falleció en Madrid en 1988.


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Sus obras:

  • Escalas (1930)
  • Concepción Arenal: Algunas noticias de su vida y obra (1931).
  • La mujer y la masonería. Boletín Oficial de la GLE (1932).
  • Explicación de Octubre (1935)
  • Stendhal. Su vida, su mundo, su obra (1962)
  • Stendhal y su mundo (1983)
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Fuentes:

-Mujeres Literatas. Un mundo paralelo.
-Wikipedia
-Pares. Portal de archivos españoles.

CONCIERTOS VERANO 2026

  CONCIERTOS VERANO 2026 Total: 11 (2 flamenco, 3 pop, 2 clásica, 1 world, 4 jazz) Puntuaciones: 1-10; 4-9; 5-8 y 1-6 27 de junio.  FLAMENCO...