miércoles, 4 de julio de 2007

CITA DE MARCELA


"Quisiera encontrarme con la que fui a los quince años y comparar nuestros rostros. Seguramente advertiría los tatuajes invisibles (qué paradoja, un tatuaje es para exhibir) e indelebles que el tiempo fue dibujando en mí.Y vería cómo era mi rostro cuando creía en el amor, o sea, creía en casi cualquier cosa, cuando estaba lista para que rompieran mi corazón. O no."


Ojeando Blogs me encontré con esta bella cita de Marcela.

POLONIA (1)


Dentro de pocos días hará un año que viajé a Polonia. La visitamos tres amigos y casi todo lo teníamos correctamente encarrilado desde nuestro país. El vuelo, hotel en Varsovia, viaje en tren a Cracovia con hotel concertado varias fechas atrás, después de multitud de llamadas al apartamento en cuestión. Pero en los viajes nunca está todo perfilado, es lo bueno de ellos, quedan las anécdotas, muchas veces contrariadas, que hacen que ese viaje sea distinto a los demás realizados. Es lo más interesante de la aventura.
Varsovia es una ciudad en cambio constante, se está aclimatando, a marchas forzadas, a su integración en la unión Europea. Lo primero que te choca es el poco dominio del inglés por parte de sus ciudadanos. Como ejemplo sirva una simple apreciación, intentábamos viajar desde Varsovia, la capital, a la ciudad más turística del estado, Cracovia. A la hora de sacar nuestros billetes, en la Estación Internacional de Ferrocarriles, era imposible averiguar cual era la ventanilla que correspondía: todo estaba en polaco. Preguntamos, en inglés lógicamente, si alguien podía ayudarnos y con gestos nos indicaban dirigirnos a una pequeña oficina para turistas integrada en la Estación. El problema era que tenía horario de funcionarios, ¡maldito cáncer internacional!

Luego surgieron problemas con uno de mis acompañantes y a los cuatro o cinco días de estar instalados, lujosamente por cierto, en un hotel de una cadena que no viene a cuento, tuvimos que volver a Madrid. Prefiero no recordar el acontecimiento para no agobiar a mis lectores.

Una vez en España tuve varias oportunidades para informarme (cosa que ya sabía de antemano, aunque de manera un tanto provisional) de la política imperante en la República del país de la Europa Central. Me di entonces cuenta de que dos gemelos, que parecen sacados de una novela de Günter Grass, los hermanos Lech y Jaroslaw Kaczinski tenían como empresa imponer un régimen anticomunista de inspiración teológica.

CITA DE JULES RENARD




"Escribir es una forma de hablar sin ser interrumpido"JULES RENARD

RITUAL HECHIZO PARA LA NOCHE DE SAN JUAN



Lo prometido es deuda. Acompaño uno de los rituales de la noche de San Juan. Obviamente nunca cambiaré mi ritual que no es otro que bañarme en la noche de San Juan. Pero hay gente para todo. Cuando lo leo me entra la risa. Disfrutad.


Con tus amigos,cogeos de las manos, formad un círculo y danzad alrededor de una hoguera para reforzar vuestra unión. Siete pasos para la eternidad... Este ritual, de orígenes indios, es muy antiguo. Encended una hoguera (tu con tu pareja); esparce un poco de sal y de incienso por encima. Después, coloca al lado del fuego un cántaro lleno de agua. - Coge a tu pareja de la mano y dad tres vueltas alrededor en sentido de las agujas del reloj, repitiendo en voz alta: "Unidos para siempre damos vida a la pareja/ amándonos de forma recíproca/ con alma y corazones afines/ augurándonos permanecer siempre juntos/ cien años." El ritual finaliza dando 7 pasos hacia el este y diciendo en voz alta a cada paso. "por la fuerza vital"; en el segundo, "por la fuerza mental"; en el tercero, "por una abundante riqueza"; en el cuarto, "por la felicidad"; en el quinto, "por la continuidad"; en el sexto, "por una larga vida". Y al séptimo paso él dirá: "Ahora sé mi compañera para toda la vida/ mientras, juntos daremos siete pasos/ asi estaremos unidos eternamente" El compañero deberá pronunciar estas palabras tocando tu corazón, tu hombro, tu ombligo. Después debe ponerte un collar y atar con una cinta rosa su muñeca a la tuya. Os sentareis en una piedra o en un cajón, mirando a la estrella polar o al menos en la dirección en la que se encuentre. Si la persona amada se encuentra lejos de nosotros, podemos hacer un ritual muy sencillo pero a la vez muy eficaz; es el siguiente... La noche de San Juan, debemos llevar hasta la orilla del mar una canastilla de mimbre pequeña, por dentro con papel crepé celeste. En el fondo colocaremos una foto tuya y otra de la persona amada frente a frente, entre las dos fotos untar miel liquida. Encima de las fotos colocaremos ocho flores blancas. Ya en la orilla, arrojaremos ocho monedas al mar, pidiendo a la Diosa del Mar que acepte esta humilde ofrenda, y sobre las aguas depositaremos la cesta, pidiendo que por su mediación, este llamado de amor llegue al ser querido. A medida que la cesta se va perdiendo en el mar, arroje sobre las aguas una tarro de colonia (solo el perfume). Al llegar a su casa coloque su nombre y el de la persona amada en un plato, al que previamente habrá cubierto con arena que habrá traido de la orilla del mar, adornándole con ocho caracoles en su derredor y encienda una vela color celeste; agradezca a la Diosa del Mar y pida con todas las fuerzas de su interior la unión deseada.

martes, 3 de julio de 2007

UN DÍA EN ZAMORA


Durante la inauguración de mi exposición de fotografía “Esencia” en el Hotel Meliá de Zamora, esperando a la prensa local, me entretuve leyendo “La opinión”. Primero devoré la columna de José Ángel Barrueco y luego, en páginas interiores (Barrueco escribe en la segunda página), me hizo mucha gracia una anécdota que un periodista escribía sobre un emigrante zamorano en Argentina. Ese día cumplía cien años. De joven repartía el correo entre dos pueblos. En esa época se desplazaba en burro y se dormía encima del solípedo un día si y otro también. Cuando llegaba a su destino los mozos del pueblo le esperaban ansiosos, daban la vuelta al burro, silenciosamente, en dirección al pueblo del que había partido horas antes. Cuando el emigrante zamorano centenario despertaba, se encontraba de nuevo a la puerta de su casa y tenía que reemprender su viaje.

Barrueco, en su columna del día, detallaba aspectos sobre las fiestas locales (o ferias) que daban comienzo en Zamora. Criticaba la pasividad de la organización. Prácticamente todos los años es el mismo programa festivo. No hay novedades dignas de reseñar; es decir: toros, ajos, conciertos populares “pastelones”, cerámica, flamenco…
Comparto con él la crítica y ánimo a los políticos a que realicen otras apuestas que puedan sorprendernos. Ciertamente hay muchas. Tan solo hay que exprimirse un poco la cabeza, al fin y al cabo para eso se les paga (y mucho).

Comí con unos familiares en el hotel NH “Palacio del Duero” (ya me vale: expongo en un hotel y voy a comer a otro de la competencia. Qué no se enteré mi amigo Oscar ¡por favor!) uno de los mejores menús del día que he probado. Sabía, por otras visitas, que el cocinero es excepcional, pero nunca había degustado el menú. Por tan solo 20 euros una apuesta ganadora. Muy recomendable.

JÓVENES. Manuel Vicent


















Escribe Manuel Vicent en su columna semanal de El País, concretamente el domingo uno de julio, un articulo titulado “jóvenes”. Habla de los jóvenes que este año se han examinado de la selectividad y que nacieron con el Internet, el móvil, el MP3, el CD, el GPS, el Chat y la Play Station. En el mundo ya no había el Muro de Berlín ni guerras frías, no saben de mili y los más descerebrados se excitan cada domingo con el botellón. Adoran a Nadal, Fernando Alonso y Gasol mientras que sus padres hacían lo propio con Cruyff, Maradona y Butragueño. No les interesa la política y les suena vagamente el nombre de Felipe González.
De esa manera va analizando a la nueva juventud que ronda los dieciocho años. Para finalizar hace un test rápido al lector. Si sabes quién era Angela Channing, si has legado a ver la tele en blanco y negro, si conociste a John Travolta sin tripa, si aún cuentas en pesetas al hacer tus cuentas, si tu sobrino sabe más que tú de ordenadores, si te cabreas porque tu hija deja el bote de champú abierto, si cuelgas la toalla en su sitio después de ducharte, si te acuerdas de M. Jackson de cuando era negro, cualquiera de estas señales indican que empiezas a hacerte viejo.
Estoy totalmente de acuerdo con Vicent, soy viejo desde hace tiempo, desgraciadamente no pasa en balde, aunque sigo con el mismo espíritu de cuando tenía dieciocho años, con las mismas ganas de vivir y de seguir aprendiendo día a día. Cada vez me gusta más el arte, la música, la lectura, escribir, comer bien. Sigo siendo el mismo que cuando veía la tele en blanco y negro, aunque con más experiencia, más canas y algún kilo de más. No envidio a los jóvenes, he recorrido una parte importante de mi vida, he quemado etapas y mi lema sigue siendo: vivir es mi sueño.
Gracias Vicent por tus maravillosas columnas, seguiré con mi adicción a leerte cada domingo, para intentar reencontrar mi tiempo pasado y para seguir soñando con el futuro.

A BIGGER BAND


A última hora cambié de planes para la noche de San Juan. Tenía previsto celebrar con unos conocidos catalanes el ritual de bañarme en el mar, el veintitrés a las doce la noche. Precisamente les conocí esa misma noche de hace dos años cuando me zambullía en aguas mediterráneas. En mis años mozos, en la playa cántabra de San Juan de la Canal, celebré el ritual sanjuanero, a mi manera, y esa noche quería repetirlo en aguas más cálidas. Cuando salí de bañarme, Jordi me explicó cómo había que realizarlo de manera adecuada. Mi única intención era bañarme pero al parecer en Cataluña el ritual hay que efectuarlo en condiciones. No recuerdo muy bien como era, había que hacerlo a las doce en punto de la noche, dar unas vueltas, mojarse tan solo las piernas… Dentro de pocas fechas estaré de nuevo con ellos y publicaré como es la cosa, merece la pena.

El cambio de planes se produjo debido a que sus Majestades Satánicas, the Rolling Stones, actuaban en San Sebastián esa misma noche. Desde pequeño he escuchado a los Stones, me han acompañado siempre en el viaje de mi vida, por tanto no podía desperdiciar la ocasión de poder verlos en directo. Me compró, varios días atrás, la entrada, mi amigo Miguel. El problema era que yo tenía que cambiar algunos planes y además no podíamos viajar juntos, Miguel quería aprovechar el día madrugando, yo salí a las tres de la tarde y nos encontramos en pleno Boulevard donostiarra, concretamente en el bar El Reloj. Desde allí llamé a cuatro amigos que se habían desplazado desde Miranda de Ebro y todos juntos nos tomamos unas cervezas. Más tarde quedé cerca del Estadio Anoeta, lugar del concierto, con otros dos amigos de Abejar, tomamos otra cerveza y nos adentramos a la zona de pista del campo del recién descendido Real Sociedad. Desde dentro llamé a los amigos de Miranda por teléfono, estaban en las gradas, y quedamos para vernos al finalizar el concierto.

He estado en muchos espectáculos pero nunca había experimentado lo que viví minutos antes de salir al grandioso escenario Mick Jagger, Keith Richards, Ron Word y Charlie Watts. Sentía una emoción inimaginable que continuó acompañándome en todos y cada uno de los temas que interpretaban. Con mi voz, y la de miles de espectadores, canté “Star me up”, luego “Let´s spend the night together”. Tras este tema Mick saludó a los asistentes en euskera, castellano y francés. Uno de los momentos más especiales se produjo cuando los Stones homenajearon a James Brown con la interpretación de “I go crazy”, con la potentísima voz de Lisa Fisher.
En un escenario móvil, los cuatro indómitos músicos, sin la compañía del resto de la banda, se desplazaron hasta el centro de Anoeta. Alli interpretaron el himno de los himnos “Satisfaction”, “It´s only Rock and Roll”…
La parte final del recital acogió los clásicos “Simpathy for the devil”, “Paint it black” , “Brown sugar” y “Jumping jack flash”.

No hubo sorpresas y “A bigger band tour” no decepcionó a nadie. Todo un acontecimiento que tal vez no tenga oportunidad de volver a ver. Fuegos artificiales, en la noche de San Juan, cerraron el acontecimiento.

Me despedí de Miguel y de los amigos mirandeses y junto a los dos amigos abejarucos regresé a Soria. El viaje de vuelta transcurrió con tranquilidad, a pesar de que la policía me paró en un control de alcoholemia. No había bebido y pude continuar. Cuando al día siguiente llamé a los mirandeses me dijeron que también les habían parado y a Fermín, el conductor, le habían retirado cinco puntos del carnet y le habían echado una multa de quinientos euros, dio positivo (y mira que le advertí al despedirme que no se pusiera al volante).

Pasados varios días desde el concierto sigo escuchando siempre que puedo a los Stones, no quiero olvidar el espléndido concierto que nos ofrecieron en Donostia. La paliza de viaje mereció, con creces, la pena. El baño sanjuanero tendrá que esperar un año justo.

EL OTOÑO SIEMPRE PRESENTE

El final del verano siempre ha marcado la conclusión de una etapa anual. Es señal de buen tiempo, vacaciones, libertad de horarios, reunione...