Mal tiempo en Oporto pero no importa. Todo fluye con la normalidad decadente de la ciudad del Douro. Vinho no falta, buena salud y comida al estilo portugués. Mis zapatos de 90 euros de rebajas, comprados en Santander, se han roto por la puntera. Horror. Reclamaré. Amanha, playita en Aveiro.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
RESTAURANTE DE LAS MONJAS DE BELORADO
Estoy leyendo una novela de Denis Johnson que se titula "Árbol de humo". En uno de los capítulos del libro comenta que dos de lo...
-
Me gusta Torrelavega, “ Torlavega ”, que siempre hemos dicho por aquí. De alguna manera también es mi procedencia, mi madre era “ campuzaneg...
-
La lectura de un libro me ha trasladado a la época que me tocó vivir en tiempos del dictador Franco. Todo ha surgido cuando se describía, en...

No hay comentarios:
Publicar un comentario