Tomasa Guerrero, "La Macanita", desplegó anoche en la Plaza de la Catedral de Zamora un recital clásico y ortodoxo, acompañada a la guitarra por Manuel Valencia y al compás por las palmas de Chicharito y El Macano. Como es habitual en sus directos de corte tradicional, su repertorio equilibró el desgarro de los palos jondos con la fiesta gaditana y jerezana:
- Soleá por derecho: Abrió su intervención con el cante en el que es considerada una maestra indiscutible de su generación, cargado de jondura, temple y pellizco.
- Tientos-Tangos: Dio continuidad a la noche transicionando desde los solemnes tientos hacia la vivacidad de los tangos, una estructura rítmica muy celebrada por el público del festival.
- Malagueñas o Fandangos: Intercaló composiciones de corte melódico libre para exhibir su potencia y modulación vocal antes de la recta final del recital.
- Bulerías de Jerez: Como digna heredera de La Paquera de Jerez, cerró su actuación desatando el compás más festero y genuino de su tierra natal, incluyendo las letras más populares que suele interpretar como "El sitio donde te hablé" o canciones de su aclamado disco “Solo por eso”.
Miguel Flores Quirós, conocido artísticamente como "El Capullo de Jerez", es uno de los cantaores de flamenco más personales, carismáticos y unánimemente respetados de la vieja escuela española.
Sobre el escenario, el cantaor estuvo directamente acompañado por:
- Ramón Trujillo a la guitarra.
- José Rubichi y Miguel Flores en los coros y las palmas.
- "El Tripa" a la percusión
Estructuró su actuación fiel a su clásico e infalible recorrido de palos flamencos festeros y profundos:
- Apertura solemne: Inició rompiendo el hielo "a capela" con la crudeza de los martinetes y dejes de fandangos, demostrando que maneja el cante jondo antes de desatar la fiesta.
- El ecuador por Tangos: Continuó subiendo el ritmo con sus célebres composiciones por derecho, entonando clásicos atemporales de su discografía como La Culpa y Me Estoy Enamorando.
- El clímax por Bulerías: Entró de lleno en el compás de su tierra (Jerez), donde rescató letras icónicas muy coreadas por el público zamorano, incluyendo Te Amarras el Pelo y sus famosos versos en homenaje a Camarón.
- Fin de fiesta por Rumbas: Como es tradición en sus espectáculos, cerró la velada en todo lo alto, poniendo al público en pie y marcándose sus característicos pases de baile al son de la mítica La Vida Es una Rutina.
Antonio Fernández Montoya, "El Farru", cerró la noche de ayer en la Plaza de la Catedral de Zamora con un recital centrado en el baile y el compás de raíz, respaldado por las voces de Manuel Vargas y Juan Reyes, la guitarra de José Gálvez y la percusión de El Lolo. Al ser un espectáculo principalmente de baile flamenco, su repertorio no se basó en una lista de canciones de estudio, sino en una sucesión de bloques coreográficos e improvisaciones rítmicas de alta intensidad:
- Entrada por Seguiriyas: Abrió su intervención con el desgarro de este palo jondo, utilizando el silencio inicial y el zapateado seco para marcar el temperamento y la fuerza sobre las tablas.
- Solo de Cante y Guitarra: Dio un respiro al baile dejando el protagonismo a sus cantaores (Manuel Vargas y Juan Reyes) y a la guitarra de José Gálvez para realizar una ronda de fandangos o cantes de levante, creando el clímax antes de su regreso.
- Alegrías o Soleá por Bulerías: Continuó desplegando su virtuosismo técnico con una exhibición de escobillas (zapateados complejos) donde fusionó la elegancia del braceo con la velocidad en los pies.
- Fin de fiesta por Bulerías: Como es sello de la casa de los Farruco, remató la noche con una explosión de ritmo en la que interactuó directamente con sus músicos, intercalando cantes cortos, palmas redobladas y sus característicos desplantes de baile llenos de carisma.


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