martes, 10 de septiembre de 2013

ESCRITOS PREVIOS A VIAJAR A VENECIA

Foto: El País




Cuando viajo al extranjero, sobre todo a ciudades con interés, suelo buscar lecturas sobre ellas para irlas conociendo. Siempre digo que de esa manera viajas dos veces, descubriéndolas anteriormente a visitarlas. Pues bien, ahora me he empapado, y sigo en ello, de Venecia. Hay tantos datos,  lecturas,  artículos, películas, fotografías, pinturas sobre la ciudad que es imposible abarcarlo todo. Además, cuando hablas con alguien que ha visitado Venecia se le ilumina la cara, es como si le hablaras de un amor que permanece vivo con el paso del tiempo.
Varias citas, lecturas, comentarios, opiniones,  me han sorprendido y me atrapan tanto que hacen que me sienta con una excitación mucho más fuerte que otras veces que he emprendido viaje. En “Venecia es un pez. Una guía” de Tiziano Scarpa, libro de cabecera en mi inminente viaje, el capitulo titulado “Corazón” comienza así: ¿Nos enamoramos con más facilidad en Venecia? Por lo que se explica después creo que sí, te envuelve tanta belleza que debe ser sencillo enamorarte de todo lo que te rodea, aunque en otro artículo de Virginia Galvin, publicado en El País, leo: “Porque aquello es tan bello, hay tal exaltación de los sentidos, que tú esperas que tu pareja te diga una frase maravillosa, y va y te suelta que le duelen los pies. A partir de ahí vas de frustración en frustración”. En el mismo libro de Tiziano Scarpa leo que Henry James escribió que “Venecia es como un piso, un apartamento formado por salones y pasillos; caminas siempre por su interior, nunca estás realmente fuera, el exterior no existe ni siquiera en la calle”. Todo eso en relación a la situación de la ciudad cuyas estrechas calles, la proximidad del vecino, ser una isla, son motivos suficientes para que no haya realmente una intimidad deseada muchas veces. En ese mismo libro se habla de cómo buscan la intimidad los jóvenes. En otras ciudades el coche puede ser el cobijo ideal para acariciarse, besarse, hacer el amor… sin embargo, en Venecia, por no haber no hay ni bicicletas, están prohibidas. Pues bien, una pareja hacía lo que podía en la soledad de un portal, con tan mala suerte que al chico, que tenía los pantalones bajados, en uno de sus movimientos estereotipados se clavó un tirador en la espalda. No pudo menos que emitir un grito liberador y a los pocos segundos, desde una ventana situada enfrente, alguien sacó una venda y otros enseres farmacéuticos para que el pobre chico aliviara su dolor.
Todavía no he salido y ya estoy viviendo Venecia. Sé que es narcisista debido a que siempre está mirándose en sus aguas, también que allí el tiempo se anticipa y la luz madruga. Agua, luz, belleza… “escenario para el reposo y la contemplación”, particularidades que diferencian al viajero del turista.
Henry James llamó a Venecia “the most beautiful of tombs” (la más bella de las tumbas) y Philippe de Commines (diplomático francés) dijo que el Gran Canal es la calle más hermosa del mundo. Quiero conocer el por qué de todo eso, quiero descubrir Venecia y gracias a mis lecturas creo que lo estoy logrando.


lunes, 9 de septiembre de 2013

UNA MAÑANA ¿TRANQUILA? EN LA PLAYA


Había recorrido quince o veinte kilómetros para disfrutar de una cala que cumplía algunos requisitos imprescindibles para disfrutar la mañana. El día era perfecto, sol en todo su esplendor, mar tranquilo,  poco impacto humano, agua trasparente… con ese preludio   coloqué mi silla, me desnudé hasta lo que permite la ley y saqué mi libro con el sol de frente, relax total. Unas voces en el agua hicieron que levantara la vista de mi libro. Parecía una voz maqueada, de dibujos animados, sorprendente…  pero muy molesta, al menos en ese momento pretendidamente zen. Cuando eso ocurre maldices todo, imagino que entiendan lo que intento explicar, a todos nos ha pasado.   Dos niños estaban bañándose frente a  mi, más tarde supe que se llamaban Luis y Rafa. Ambos sujetaban sendas gafas de snorkel a modo  de volante y viajaban por una supuesta autopista marítima. Tenían 7 y 8 años, supuse, y estaban sumergidos, nunca mejor dicho, en dos personajes imaginarios. Incomodaban mucho en esa situación pero pronto afloró en mí la sonrisa, eran cómicos cuando escuchabas su conversación. Durante más de una hora viajaron por lugares imaginarios para ellos pero existentes realmente. De repente viajaban a Burriana para comer, en un restaurante, un chuletón con wasabi, pez globo con arroz…

 -¿Cómo se entra a Burriana, Rafa?
- No he estado nunca, Luis. Ya veo, por la segunda rotonda a la derecha.
- Mamá, ya estamos en Burriana, decía Luis con el “auricular” de sus gafas y tubo en una supuesta conversación telefónica .
- Vamos ahora con el camión a reparar los maseratis y los ferraris a Italia.
- Estamos en Marsella, saca otra botella de vodka.
- Vamos a Roma que se nos hace tarde.
-Ya nos hemos bebido entre Marsella y Roma tres botellas de vodka…


Yo me tronchaba de risa con sus comentarios y sus fantasías, sobre todo con las marcas de los coches y esa comida tan selecta. Me hicieron recordar cómo era yo a su edad. Mi infancia fue especialmente divertida gracias a mi hermano, siempre estábamos desplegando imaginación, sin embargo, no teníamos conocimiento de comidas especiales ni de coches de alta gama… pero sin teléfonos, sin juegos de ordenador, sin internet y sin tantas otras cosas que los niños tienen en la actualidad, nosotros éramos felices. Cuando estábamos encerrados en un piso una larga alfombra  nos servía de estadio para nuestros jugadores de papel,  carreteras pintadas con tiza  eran las etapas de nuestros ciclistas recortados para insertar en las chapas, diálogos improvisados con marionetas; la familia Telerín; Epi y Blas; Pedro Picapiedra, Pablo Mármol y cónyuges. En la calle, nuestro juego favorito era dar patadas a un balón, subirnos a los árboles (recuerdo que a uno le llamábamos “el helicóptero”) o destrozar, sólo de vez en cuando, “los mijotes” (maizales) que eran grandes ejércitos de soldados en formación. Cuando dejé de escuchar a  Rafa y Luis envuelto en mis pensamientos de infancia, comprobé que estaban al otro lado de la cala con su madre y juntos se metían en el mar para practicar buceo. Se alejaron bastante de la playa y disfrutaban esta vez de un paisaje real que formaba el fondo del mar. Rememoré también las playas de mi infancia tan diferentes a la que tenia a la vista en ese momento. Continúe leyendo pero no me concentré del todo, cada dos o tres minutos  levantaba la vista para ver  donde se encontraban Rafa, Luis y su madre. Al cabo de un rato les olvidé y sin embargo ahora, pasados unos días, he querido escribir sobre esos momentos que, de alguna manera, más tarde se vuelven mágicos y distantes.

SR. OBAMA, OJO QUE SORIA NO ES SIRIA

No estoy de acuerdo con la guerra pero tengan cuidado y no confundan los nombres, son parecidos.

lunes, 26 de agosto de 2013

CONOCÍ A LA MAGA


Relato corto con el que he participado en el II CONCURSO DE RELATOS "GAYA NUÑO"



CONOCÍ A LA MAGA


Y lo dije muy ufano: conocí a la Maga. Me preguntaba cuando estuve en Paris ¿encontraré a la Maga? Busqué y rebusqué hasta que di con ella. Distinguí su delgada silueta en el Pont des Arts; en la rue des Lombards antes de cruzar el Pont Saint-Michel; sentada en un poyo  al lado de un clochard junto al río. Y descubrí que le gusta el amarillo, que su pájaro preferido es el mirlo, su hora la noche, que es muy alegre y que sufre, sufre mucho… siempre ha sufrido. No nos encontramos, evidentemente ella  no me conoce, sin embargo para mí era fácil verla, sólo tenía que cerrar los ojos y visualizar sus formas, al lado de estrellas amarillas moviéndose en el universo, helechos mágicos, espejos de ceniza y sus zapatos rotos de tanto pasear junto al Sena.

ABOLICIÓN DEL TORO DE LA VEGA


ESCRITOS EN LA CRESTA DE LA OLA se une a la petición para abolir la salvajada que supone el Toro de la Vega en Tordesillas.

Sr. Presidente, una sociedad civilizada es aquella que avanza atendiendo a la conciencia ética de los ciudadanos.
La ciudadanía española y la mayoría de países se están manifestando contra el salvaje acto que cada año se ejecuta en Tordesillas con el nombre de Torneo del Toro de la Vega, todos sabemos que el reglamento de lo que llaman torneo, no evita la mas brutal barbarie con el toro, como ejemplo la larga y dramática agonía del toro Afligido en 2011 apuntillado repetidas veces con un destornillador, y la edición del Torneo de 2012, declarada nula por incumplir sus propias normas, lo que no evitó la tortura y muerte, fuera del recinto, del toro Volante. 
El comportamiento atroz con un animal por diversión, no puede ser justificado ni por tradición, ni por interés turístico, el mundo entero está escandalizado con esta macabra fiesta española.
Este año, queremos creer que en respuesta a todas las firmas recogidas en esta campaña iniciada el 24 de junio de 2012 y las protestas masivas ciudadanas en todo el mundo, usted ejerza su poder en un acto que le dignifique, extirpando de raíz esta barbarie. Usted y nosotros este año vamos a llegar a tiempo, vamos a dar un paso hacia la ética, la moral y la verdadera cultura de esta época, aboliendo las prácticas crueles de antaño como es el Toro de la Vega y sustituyendo tal evento por otras alternativas acordes a esta sociedad civilizada y moderna. THE WORLD IS WATCHING ...

Atentamente, una ciudadana española.
Pepi Vegas.

ABOLICIÓN. Página para difundir la petición. 
http://www.facebook.com/ABOLICION.pepivegas

sábado, 17 de agosto de 2013

CHICA CON LIBRO Y SOMBRERO


Había que combatir ese calor de agosto y muy pronto me acercaba a la playa para bañarme y leer un poco tomando el sol de primeras horas. Antes, había quebrado todos los protocolos de la intimidad, ocultándome tras mis prismáticos, intentando descubrir a una chica de aspecto teutón que días atrás se mostraba cautivada por un libro excesivamente grueso en páginas. Eran las nueve de la mañana y allí estaba, en el mismo lugar de días anteriores, pero curiosamente no leía, se encontraba de pie, de espaldas al mar, cuando de repente, comenzó a desplazarse a su izquierda con pasos acompasados, cabeza alta y mirada al frente, hombros hacía atrás, empujando su pelvis levemente hacía adelante, sin encorvarse. Era una modelo desfilando por una  pasarela efímera, temporal. Cuando me acerqué a su lado estaba ya tumbada en su silla capturada por la  lectura. Tenía curiosidad por conocer lo que leía, nunca había visto a nadie tan cautivado por un libro, así que me metí en el mar y, disimuladamente,  salí justo enfrente de la chica blancuzca. Leía un libro que se titula “Temor del hombre sabio”. Con el paso de los días su cuerpo se volvió de un color similar al de los  cangrejos, las páginas avanzaban de manera rápida, mientras su sombrero de rafia, sus gafas de sol abatidas  y su piercing en la nariz seguían en el mismo lugar.   Una mañana, fisgando con mis prismáticos no pude dar con ella. Bajé a la playa buscando el lugar en el que siempre se encontraba aquella modelo paliducha, tirando a rosáceo, pero no estaba. Su libro, sus posturas, su movimiento de piernas, el piercing, las gafas, el sombrero, habían desparecido. Durante todo el día seguí explorando la playa con los prismáticos pero no había rastro de aquella familiar estampa de esos  días de agosto. Tal vez ahora haya terminado su libro y esté desfilando en cualquier punto del planeta. Sin embargo, siempre quedará su recuerdo en aquel lugar de la playa que, durante unos días, fue propiedad suya.

FESTIVAL DE JAZZ DE SANTANDER. SHENEL JOHNS Y FRED NARDIN TRÍO

Otro lleno en Escenario Santander para ver   a Shenel Johns, una de las voces más destacadas del jazz actual, acompañada por el sofisticado...